clic para ver en grande.
Jamás estuve tan gorda como en julio del 2010. Fue el peor mes de ese año para mi cuerpo: comenzaba a salir con mi ex (en plan de "no quiero volver pero no quiero estar sola") y las idas al hatillo -por ende a comer churros y beber chocolate caliente- iban y venían. Además, diariamente, me tragaba una dosis de chocolate negro (con la excusa de "ese chocolate no engorda... tiene flavonoides"). En sólo un mes (junio-julio) pasé de unos pesados 91 Kg. a unos peligrosos 95 Kg.
Estaba emocionalmente devastada. Un día luego de hacer una grabación, llegué a mi casa a llorar porque me vi en la pantalla como Peggy la cerdita, pero no en plan cuchi sino en plan de "estoy lista para que me lleven al matadero, por favor". Mi límite de vida eran los 110 Kg: pesaba un gramo más y me lanzaba al Metro (literalmente) pues sería un caso eternamente perdido.
De hecho, yo misma me veía como un caso perdido: no me gusta la cirugía del bypass gástrico, me daba miedo que el balón gástrico me explotara en el estómago o que el famoso anillo no sirviera más que para ser hipocondríaca 24/7; era más floja cada mes y estaba adicta a los putos Savoy Dark -almendras con chocolate negro-. ¿Cómo carrizo rebajaría en tan nefasto panorama? (saliendo, de paso, con alguien que es imitador de "Man vs. Food" o el perfecto staff de "Epic Meal Time"), imposible.
La antigua droga diaria de Elena.
La droga fuerte para momentos depresivos
(Ejemplo: "me siento gorda y fea" *lame la cuchara con Nutella*).
No fue magia, ni pastillas ni Herbalife y tampoco es que he terminado de rebajarlo todo. No es que de un momento a otro soy Lilian Tintori y subo el Ávila diariamente. Aún no he hecho ese cambio mental definitivo que generará los hábitos de una persona flaca, deportista o así. Admito que quedan varios rastros de esa Elena obesa que tiene resistencia a hacer ejercicio sola. Mi meta son 65 Kg y voy por 78 Kg -he perdido 17 Kg-, y solo sigo estancada en ese peso porque me faltan ovarios para ir diariamente a entrenar, si lo hiciera es probable que ya estaría muy cercana a mi meta. Es triste saber que aún está esa debilidad. Confieso que le armé llorantinas a Gabriel porque él dejó de acompañarme como al inicio, pero tiene un punto: "te toca hacerlo sola, no puedes depender de la gente para ir a entrenar o rebajar".
Por ahora trabajo en pensar como gente delgada, es difícil si casi toda tu vida has sido una obesa mórbida, pero asumo que se puede. Hay gente en Twitter que me ha demostrado cómo han rebajado y se mantienen porque cambiaron sus hábitos.
¡Respeten mi proceso!
Basta que estés luchando contra tus propios demonios gordos y grasientos, para que venga alguien a ofrecerte un Magnum extragrande de Nutella-Oreos-M&M's-Cricri-Kitkat con nueces, avellanas y almendras. Si solamente la gente entendiera lo detestable que es presenciar esa atractiva ingesta calórica que traerá remordimientos nocturnos, no las ofrecerían y menos harían la presión: "anda, por un día no pasa nada" -¿por un día no pasa nada?, salirse un día es perder toda la semana, ¿no entienden que aún no tenemos autocontrol, que somos unos food-junkies?-.
Vean a la gente que hace dieta seria como una Amy Winehouse en pleno rehab... ahora recuerden qué le pasó (seguro por salirse "un día"). Bien, ya lo entienden. ¡No nos den comida!
Sr. Conidayvuelta hace eso a la perfección, a veces hasta me da rabia porque tengo un hambre voraz y solamente ceno un sánduche de pan "Diet" con una laja de queso Paisa (algo gruesa). Las primeras veces que cené así con él, recordé mis anteriores cenas masivas que hacía mi ex: media canilla de pan andino para esta niña que escribe, con varios pedazos grandes de queso, carne, tomate, cebolla, lechuga, orégano, pimienta, "Cheez Whiz", salsa de cebolla, mayonesa y de tomate... y entendí que esto era mil veces mejor, cenar esa bomba me dejaba inmóvil hasta que mi papá me venía a buscar y eran notorias las consecuencias a largo plazo. Sé que he cambiado cuando pensar en todo eso de cena hasta me da náuseas (¡era demasiado!).
Engordar hasta mi punto máximo me tomó como 14 años, no quiero durar otros 14 rebajando (perdería mis mejores años en el proceso), pero sé que tampoco puede ser en 12 meses (de hecho, no lo fue -y menos con mi eventual saboteo-). Espero pesar 65 Kg para finales del 2012 o (máximo) finales del 2013. Sería gratificante cumplir 25 y verme así:
No, qué va. En realidad:
Obviando las distancias, algo así (es decir, no un palo de escoba pero tampoco una chama "medio gordita"; quiero algo saludable y fit). Creo que eso es posible, difícil pero posible. Ahora, el cuerpo de actriz porno (sin los senos falsos) sí ya no es realizable -creo que con eso se nace- y hay que aceptarlo -damn it-. Hasta ahora, eso es todo. Seguiré reportando.



