Imagen del día.

Imagen del día.
Domingo de reunión familiar en Pizza House (el sitio quedó bueno luego de la remodelación).

Extra Grande vol. II - Las fotos-


A veces la vida no se ajusta a tus medidas.


Hace ya un año decidí escribir sobre la obesidad y lo terrible que es, pero no a modo de libro de autoayuda -para eso hay centenares y se le suman las miles de dietas, seminarios, charlas, campamentos, etc-. No, no, hace un año cuando estaba 16 kg más gorda de lo que estoy hoy, comencé a escribir sobre los "traumas" y las situaciones-anécdotas que nos suceden a nosotras: las gorditas, las obesitas, "las reinas del sabor" -vaya falsedad, señoras-.

Para ver el "Volumen I" de esta serie pues nada, presiona esta oración. Sólo toma en cuenta que cuatro días después de escribirlo comencé a rebajar. Aún me faltan 14 kilos, así que sigo en la banca de las pesaditas.

Punto dos: Las Fotos

Una de las cuestiones con las que tenemos que lidiar nosotras las gordas, o gorditas -para que no suene ofensivo- es algo muy propio de nuestra era: las fotos. Pero ya no las fotos como un recuerdito que le regalabas a tu abuela y ésta lo colocaba en un marco (terriblemente rococó) de plata. No. Ni esas limitadas 36 fotos de rollo que se podían tomar en una fiesta donde sólo te tocaba posar una sola vez.

Vivimos en esta especie de sociedad de la información donde prevalece la imagen, eso quiere decir que, superficialmente hablando, somos esclavos del cómo nos vemos porque eso beneficia al cómo nos vendemos. No significa que todas somos unas little whores a diario, sino que el énfasis en la imagen es parecido al implementado en la publicidad. Todo es un juego tácito de seguidillas de probabilidades: te ves bien por ende más probabilidades tienes de lograr tal o cual objetivo. Esto está retorcidamente mal pero es lo que sucede en la jodida sociedad y lo peor: uno lo usa a su favor.

¿Cuántas fotos a diario vemos? no sé el número preciso, pero yo diría que un coñazo. Últimamente somos seres muy visuales, me desviaré si me pongo a describir la teoría del Homo Videns, y comenzamos a basar nuestras decisiones en "cómo se ve", las imágenes prevalecen sobre el texto o sobre todo lo demás (la personalidad, por ejemplo).

Es algo macabro si uno se pone apocalíptico pero en este punto lo que quiero rescatar es que las fotos son los eslabones más próximos y más manejables que nosotros, los que no manejamos la industria mediática, usamos para darnos a conocer. Las fotos son nuestros feudos visuales en la sociedad. Ya no son simples papeles con químicos que almacenan un recuerdo, ahora las fotos son nuestro portafolio vitae.

Es por esto que en general la gente busca verse bien en las fotos. No quieren mostrarse como algo desagradable y eso nos incluye (a las gorditas, digo).

A veces jugamos y nos tomamos fotos como estas:


Son fotos en joda, que te diviertes al mostrar pero no todos tienen ése sentido del humor o prefieren mostrar una imagen más "linda" o "limpia" de ellos mismos  -me incluyo en algunos casos-. Pero cuando usas las fotos para generar tu imagen virtual o quizás cuadrar con algún tipo que te gusta y eres gorda, las cosas se van complicando. Digamos que no me ha sucedido mucho (eso de "cuadrar"), pero tengo bastantes experiencias de colegas. 

Por todo este breve análisis de la importancia de la imagen, las fotos se convierten en un arma de doble filo: cuando nuestras manos controlan la cámara somos unas expertas, somos las reinas de la colina y podemos manipular los ángulos dejando en ridículo a Barry Lategan (el fotógrafo de la esquelética Twiggy). Pero, por el contrario, cuando son manos ajenas quedamos al azar, y debemos valernos de nosotras mismas, posar, contraer el estómago -un truco tan evidente que sólo las principiantes usan y abusan-, buscar amigas más bajitas para escondernos el cuerpo, etc.

Discúlpenme, chicas, si revelo sus secretos, prometo enfocarme en mis antiguos trucos que realmente salen de manera natural; son trucos basados en el ensayo y error. La cuestión hasta se hizo inconsciente, tanta repetición del proceso hace que se vuelva normal.

He aquí algunos ejemplos de todo lo que hablo. Y no, no me enorgullezco de esto pero tampoco me apeno, más bien analizarlo ha logrado llevarlo a este punto de escribir con comodidad -quizás porque estoy rebajando-:


Esto fue en diciembre del 2009. Pesaba unos terribles 90kg, que están magistralmente escondidos con la pose hacia adelante reduciendo el cuerpo y la mano entre las piernas para hacer la separación entre las mismas -separación que no hay allí naturalmente-. Esta pose no fue pensada, fue una pose automática. La chica del al lado sólo mete la panza, claro, ella era mucho más delgada que yo. 

Pero acá otra de la misma navidad que no salió tan bien y tuve que cortarla (y en mi imac está la original):


O acá, en ésta que ocupé demasiado espacio en la foto, lo que resultó en una foto más real de aquel momento bastante obeso de mi vida:


Ahora, la ropa puede que ayude:


He acá una donde la ropa te ayuda con aquél corte justo en el busto. Meter la panza y colocar los brazos hacia atrás te hace ver "voluptuosa" pero no "gorda". Allí un leve pliego puede jugar en tu contra y hacerte ver una barriga más salida pero esperarás que nadie se dé cuenta. Por cierto, eso fue en el 2007, cuando descubrí el Facebook y tuve la terrible etapa de subir fotos como ésa.



Esta foto fue en el 2007. Allí no estaba tan gorda, de hecho, estaba casi en el mismo peso que el actual -quizás ahora estoy dos kilos menos-. Si esta foto no estuviese en un post que habla sobre los "engaños" fotográficos no notarían el descaro con el que mi brazo tapa el área abdominal. Ése suéter de rayas también era parte del vestuario que me hacía ver "más delgada" -y eso que dicen que las rayas no ayudan al efecto, pero en mi caso sí-. De nuevo, fue un movimiento involuntario ya que yo no era la que manejaba la cámara.

Usar a la gente para delimitar el cuerpo también es una herramienta que consciente o inconscientemente aplicamos. Comenzamos a ver como "hmmm... interesante, me veo bien si hago esto..." y de repente de forma "natural" haces estas poses (hablo de la mía).



Hay una posición que es la "clásica" y es la de "esconderse" -literalmente- atrás de todo el mundo, así el cuerpo queda enterrado por el resto de los amigos, conocidos o peatones.

enterrada entre Maga y Merce - 2009


acá fue por llegar tarde a la foto, pero igual sirve como ejemplo

esta es de cuando llegué a estar más gorda que nunca (95kg) y me puse atrás deliberadamente. 

Igual si a uno le toca ir en el frente de la foto entonces comienzas a moverte inconscientemente. Es terrible el proceso, hay incertidumbre de cómo habrás salido y si la cámara es la de un amigo, de un amigo, de un primo de tu amigo, entonces no tendrás chance de revisar el producto final (y borrarlo). Lo único que queda es confiar en que has perfeccionado la técnica o que tengas la valentía, los ovarios, para asumir que estás pesada y que has sido cachada.

Busted. Acá sí no pude esconderme.


esto fue el 20 de agosto del año pasado, cuando comenzaba a rebajar.

Creo que el hecho de ir rebajando hace que uno tenga más confianza y pueda ponerse adelante sin tanto rollo ni pose. (creo que esto fue mayo del 2011)

Está también el truco de cortar la foto estratégicamente y me refiero a usar el "crop" ya sea de photoshop, paint, facebook, etc. para "rescatar" una foto donde se muestra más rollos de los necesarios para este arte embaucatorio. He aquí un descarado ejemplo de mis andanzas:


Esto fue a comienzos del 2010. Cortada deliberadamente a ver si así podía quitarme los kilos de las piernas. 

Fotos en la playa


Para quien escribe, estas fotos eran las peores o las más difíciles. Hay muy poca probabilidad de ocultar los jodidos kilos y en general sueles tener amigas que "están buenas" o que al lado tuyo se ven mucho mejor -no sé si es teoría de la conspiración pero hay tipas que saben esto y siempre buscan a su amiga más gordita para tomarse fotos... ¿quién dijo que todo era casualidad?-.

Éstas son las fotos de playa que yo podía admitir sin problemas, obviamente todas censadas por mí:

(2008)

(2008)

(2010) esto fue el año pasado cuando estaba casi en mi peso máximo. 

He acá otra perspectiva no tan embaucadora:

Notoria la diferencia, ¿no? Pues eso lo logra un plano cercano y en picada.


Trataba de no mostrar los brazos porque se veían justo así:

la cruda verdad.

(2011)

Y esto es "cuerpo completo" admitido para una red social:

(2010) lo suficientemente lejano para que no se vea un carrizo #win.

Pero luego viene ese viaje de fotos vetadas, censuradas, las que NO quieres que aparezcan en ninguna red social. Es la foto que demuestra tu verdadero cuerpo, la que te hace un bitch slap en la cara y es justo ahí cuando te das cuenta que estás jodidamente gorda -o al menos, te sorprendes-.

(2008) De paso de ser más gorda que el resto, soy más blanca lo que me hace más "visible".  

(2010) es justo acá donde dices "cómo coño pusieron esto en facebook, ¡carajo!"
Y de ese viaje a chichiriviche hay cientos de fotos que quedaron sin etiqueta. Hay una que hasta me hizo llorar (y la tengo actualmente de fondo de pantalla para fines motivacionales). 

Fotos tomadas por uno

Son las que mayormente logran sacarle punta a los atributos "bonitos" de uno mismo, en mi caso sólo me quedaba la cara, así que todas las fotos debían enfocarse en eso y nada más. Es así que jugando con contraer el cuello, estirarlo, colocar el perfil o simplemente hacer un picado podía llegar a resultados como:


Cuando de verdad me veía así:

(2007) obvien el maquillaje de transformista que le hicieron a mi mamá aquella noche. 
Es un ejemplo de cómo un mal maquillaje puede arruinar tu cara.

Están los trucos del picado exagerado en donde todo el cuerpo se ve disminuido por el tamaño de tu cara, entonces te ves así:


Usar lo pómulos de los cachetes también era válido; a la vez estaba la combinación con la pose para esconder la panza cuando la foto era grupal:

(2009)

O a veces los ángulos desde abajo salían bien (ya que debo reconocer que no tengo mucha papada):

La leve inclinación de la iMac me ayudaron a tomarme fotos como éstas:

(me pasé con esta vaina, lo admito)

En fin, el punto es que al final el engaño estaba montado y quien viera sólo mis fotos se haría la idea de una Elena quizás medio gordita o "voluptuosa", pero que estaba alejada de lo que de verdad era físicamente. La cuestión es que uno mismo cae en ese engaño, uno mismo busca tomarse fotos así para sentirse mejor, para verse "bien"; para que el ego no esté tan pisoteado por la propia dejadez. Es un precio bastante elevado si me preguntan a éstas alturas. Es el precio de la desilusión por todos lados. Crear una imagen de una mujer esbelta cuando no se es, es una tontería que tiene fecha de vencimiento; es poner de fiador a la realidad para mantener una mentira que se agota. ¿Qué sucede entonces el día en que tienes que conocer a alguien que sólo tiene de referencias estas fotos? Comienza el nerviosismo porque sabes que habrá una desilusión. Hay mentadas de madre en silencio, temblequeo en las piernas y un pesado "eres más gordita que en la foto" lo cual se traduce "maldita vaca, me embaucaste". Igual sucede con los hombres, hay fotos que hasta logran mojarte un poco y luego de fantasear con el tipo en cuestión descubres que no es absolutamente nada igual a lo que viste una y otra vez en el navegador de la pc.

No estoy hablando de salir horrible o desgarbada en una foto; o de tener limitantes y no poder "verse bien", es decir: tampoco es aplicar la regla contraria. Ya estamos bastantes grandecitos y sumergidos en el mundo visual como para manejar nuestra imagen o proyectarla. Yo sólo advierto del doble filo de crear una imagen que es insostenible en carne y hueso.

En último caso, cuando eres gorda no puedes ocultarlo por mucho tiempo, porque las redes sociales sacarán lo peor de ti, habrán fotos que no podrás quitarle el "tag" a tiempo y andar con esa neurosis es bastante desgastante. Propongo dos soluciones sinceras al asunto: la primera es comenzar a rebajar y ésta es la más obvia, la que más beneficios trae. La segunda sería manejar una imagen de una persona gorda que se sabe arreglar o que es "fotogénica". Lo digo para liberar un poco la manía de aquellas mujeres que no pueden tomarse otra foto que no sea desde arriba, afilando el mentón -lo cual ya se convierte en un indicativo de "es gorda"-.

Es momento de relajarse un poco. Personalmente ya no me tomo muchas fotos -a menos que salga con Gabriel o las que saco de los fotogramas de los Stand Vid Comedy-, y cuando me las tomo ya no hay presión por contorsionar el cuerpo para lucir "delgada" o "Elena está buena", ¡ja! qué va. Prefiero retornar al concepto inicial de la fotografía y quedarme con el recuerdo del momento que es lo que al final me importa.

No hay una cacería de gordas, señoras y señoritas, pueden mostrarse como son. Si no lo desean o no se atreven entonces procuren evitar caer en el juego de imitar a una delgada esbelta porque fallarán. Es lo más sincero que puedo decirles, así "con el corazón en la mano".

Próxima entrega: el sexo.

-Ele.
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