Imagen del día.

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Welcome to London.

La gorda pedante



A veces me gustaría poder tener esa fuerza de mujer sarcástica, llena de acidez, que le deja dibujada a los hombres una sonrisa confusa y el ego pisoteado.

Me gustaría ser invulnerable, invencible, intocable. De esos estereotipos balurdos de mujer con cueros brillantes, látigo y caminar rígido. De stilettos negros de 15 cm. De esas tipas intimidantes, serias y que pecan de pesadas e insoportables. De verdad, son sinceros deseos en ocasiones como la de hoy.

Pero no, yo soy la regordita, con zapatos de goma, una lycra que me queda un poco suelta -por los kilos perdidos- y un camisón azul; con unos audífonos robados a un discman -porque los del ipod terminaron de dañarse-. Allí voy yo, el amigable patito feo que va dando torpes tumbos en su hora de entrenamiento, bajo un sol amargado pero un viento algo fresco.

Entonces comienza una dinámica que me hace recordar que hay cosas de mi tierra que no entiendo pero que parecen ser conductas normales, aceptadas y hasta esperadas.

En este caso hablo de esa piquiña que le produce a los hombre un par de nalguetes o pechos abultados deambulando por las calles.

Creo que el proceso biológicamente es algo así: la vista del hombre detecta aquellos atributos pero la información se dirige a un sitio diferente y llega al pene; este aparatico es el que procesa la información y lanza sin previo aviso una señal al habla, la cual hace que el hombre vomite el repertorio formado por la experiencia: "eso lo que está es miamor" "qué belleza, mami" "qué ricura, mi gorda bella" "negrita, que rica están esas teticas" pasando por "vamo' a chocar los peluos". Como se ve, el repertorio puede ser más o menos original, humorístico o descriptivo-literal dependiendo del pene-hombre que hable.

Continúo mis sospechas indicando que el cerebro es el que se encargará luego de lidiar con la reacción de la mujer en cuestión, el que refuerza la conducta automática o quizás el que se apena por aquél disparo inconsciente.

Sea como sea, algo sucede. Una mujer genérica que ande en una parada esperando un bus, por ejemplo, no suele decir "¡mijo! Con ese jean se te ve un paquetón que da miedo", "ese culito rico, miamor", "mira catirito dame tu pin, anda papi, qué maluco, por qué no me lo das" "te cogería enterito, mi negrote" -acotando que todo esto lo diga la misma mujer en el mismo lapso de tiempo a hombres diferentes- Coño, no. En situaciones comunes, no.

Y esto no quiere decir que la mente de las mujer no sea "retorcida" o "hipersexual". Lo es. No es alardeo femenino pero una mujer puede hacer uso de su multitasking y prestar perfecta atención a lo que tú, hombre, hablas mientras en su mente sostiene un diálogo consigo misma sobre cómo te verías desnudo penetrándola o hasta imaginando la situación con efectos sonoros, puesta en escena y demás -depende de cada creatividad-. Así que tampoco, niñas, vengan con cuentos de puritanismo.

En caso de divisar a un buen prospecto y estar acompañadas, el piropeo es interno; se convierte entonces en un chismorreo entre vaginas: "qué papi, qué bello su inserte cualquier atributo físico", "está buenísimo", "coño, está muy bueno", etc. En cambio, un grupete de hombres exterioriza y comunica su deseo, así sean en simultáneo, teniendo una frase para cada mujer apurada que desfile frente a sus reposados traseros. 

Para evitar las excusas de "pero es que a las mujeres les gusta que le digan eso" (por favor, eso es una forma de racionalizar las miradas de desprecio que 7 de cada 10 mujeres le lanzan) igual puedo comentar: está bien. De acuerdo, en general las mujeres queremos ser admiradas, hay otras que quieren ser objetos de deseo, otras que quieren despertar pasiones y conflictos entre los "maridos", "cuadres", "novios", etc.

Una mujer orgullosa de sus tetas en efecto se pondrá la más destapada vestimenta para que admiren sus curvas. Una que piense que su mayor atributo son unos firmes glúteos explotará su atuendo para gritarle al mundo "miren, tengo un culo sabrosón". Personalmente no pienso que exhibir sea un problema, los hombres también se exhiben.

Pero por qué tener que salivarse o babosearse expresivamente. No entienden el punto que mientras más babosos, más lejos estarán de aquello que les produce orgasmos visuales.

Igual, mi mejor amiga -que se denomina "negrita con sabor"- y que entiende mejor esta dinámica que yo, me explica que hay mujeres que sí se animan por esos piropos, que sí se visten para que un montón de obreros paren su construcción y ladren; que se desviven por ser deseadas explícitamente. Entonces, digamos que todo esto es cuestión de estilo, de gustos.

Yo, puedo responder un "buenos días, señorita"; pero claro, los que suelen decir esto son ya hombres entrando en la vejez, que por ensayo y error captaron la idea. Pero un "verga, eso si ta' goldo" primero me da risa, luego lástima y luego tristeza.

Quizás por mis complejos, quizás porque le doy quinientas vueltas a las cosas en mi cabeza, no sé, pero odio, detesto, me pone tensa tener que vivir esas situaciones. Divisar a uno de estos aduladores en la calle y saber qué debo pasar por ahí es dudar en si puedo cruzar la calle.

Y repito, no es que yo sea una ricura tropical, la catira regional ni mucho menos una levantapollas. En este país no se necesita eso para ser piropeada, puedes ser una muchacha desgarbada y habrá algún perrito ladrando y gimiendo por tu atención. Acá no hay foreveralonismos, chicas, así que si se sienten solas y abandonadas en sus tierras caucásicas, vengan para Venezuela.

De hecho, un gran conflicto al rebajar es que puedo comenzar a vestirme como deseo y esa forma puede atraer piropos que me pondrán tensa. Entonces es pasar desapercibida versus vestirme y verme como quiero. Anhelo lo mejor de esos dos mundos.

Es este mismo conflicto el que ahora al ir a hacer ejercicio me pone tensa. Una cosa es ir caminando por la calle y pasar de largo por algún adulador de estos al que jamás volveré a ver, otra es que el camino sea un circuito, que vuelve a su inicio y tengas que pasar otra vez en frente de tal curioso animalito -y lo siento, pero se ganaron un momentáneo reduccionismo-. Algo así ocurrió hoy.

Estaba por la mitad de mi primera vuelta cuando un grupo de obreros parlanchines divisaron que venía en camino, se acercaron a la orilla de su área y comenzaron a hablarme. En mis inicios siempre reía por la pena y nervios; luego me di cuenta que eso hace que ellos se activen, que su pene sonría y diga "bravo, muchachón, lo estás haciendo bien"; así que ahora sólo pongo cara de muy pocos amigos, estoy en esa fase experimental: "qué sucede ahora si aplico esto". Sin embargo, en ocasiones me traicionan los nervios y termino con ciertas sonrisas.

Hoy esos audífonos hicieron que no escuchara algo de lo que decían. Iba concentrada en las canciones de The Black Keys así que pasé de largo sin sentir casi tensión. Quién diría que mi actitud de completa ignorancia a sus deseos expuestos sería motivo de ofensa.

Cuando di la vuelta uno de los obreros que venía de saciar su sed, se acercó abruptamente, sacándome de mi mundo imaginario y musical, violentando mi espacio personal. Casi a unos breves centímetros de mi cara dijo "mira, chama, por qué tú no me saludas". Inquisidor el hombre. Mi frente arrugada, mirada confusa y mis labios a punto de pronunciar un onomatopéyico "bah" fueron las expresiones de respuesta a ese hombre, sin embargo -y confieso sin pena alguna- sentí el shot de adrenalina corriendo por las venas. Comienzan entonces las preguntas "¿lo golpeo? Ok, pero no hay motivo ¿Lo empujo? me da asco la gente babosa, no quisiera tocarlo... mejor sigo de largo".

Continué mi caminata y aproveché eso de analizar la situación, reír un poco, pensar en escribir este post y seguir en mi mundo imaginario impulsado por todas las canciones que coloco.

En la tercera vuelta fue el turno de los militares. Donde hago ejercicio es común verlos, ellos cuidan el lugar. La cosa es que a ellos les encanta hacer contacto visual y eso es lo que desde siempre me ha producido risa. Así que yo esquivo el contacto visual para no caer en el jueguito, además como ellos están ahí por turnos es probable que al día siguiente lo vuelvas a encontrar.

Hoy no tuve suerte en algún aspecto. Cuando faltaba poco para concluir la rutina, dos jóvenes militares (como de 25-30 años) me abordaron: "señorita, tan sola usted por acá" -nótese el trato de antaño, algo que siempre me confunde- "le haremos compañía". Yo, que no tengo ovarios para decir "mira pana, deja la babosería y lárgate a cuidar la zona" sólo dije "ajá" y seguí mi apresurado paso, con uno a cada lado.

Uno de los cabos se quedó más atrás mientras el otro iba escoltando mis pasos mientras me pedía disculpas por seguirme pero que él no podía dejar a una mujer sola. "Me encanta la soledad, soy adicta a ella" le dije y el raqueteó con "pero la soledad no siempre es buena, señorita, a veces se necesita a alguien para hablar, usted sabe", "es que de eso tengo también" le dije.

Me preguntó que si mi padre era militar a lo que yo, a ver si por fin se largaba, le dije que "no" mientras me hacía la nerviosa emulando un "sí", él, confundido dijo "yo creo que sí es militar, bueno, los militares somos celosos". Coño, pana, en qué me metí. Nada me servía hoy, el militar terminó hablando de sus planes a futuro si él llegase a ser padre y demás cuestiones que tuve que "escuchar" porque por alguna razón me pareció interesante esa parte de la charla.

Al final dijo que podría vestirse de civil para esperarme e ir a pasear, así él conocería más personas en la ciudad. Esto fue la alarma definitiva que anunciaba el choque con el iceberg, así que decidida a abortar la misión. Caminé lo más rápido posible y esto hizo que él dijera que no pudiese dar tres vueltas a ese paso porque terminaría tirado en la fuente. Lejos de sentir que me aupaba, lo que me produjo fue una lástima "ok, entonces ¿Esto es supuestamente lo que defenderá al país? Un hombre que en una vuelta pierde el aliento". Al final caminé alejándome y él se despidió diciendo que había sido un placer todo. Vaya cierre.

Entonces, no tengo una pista clara y efectiva de cómo actuar. Simplemente me gustaría que me dejaran en paz, no me importa si en su mente se están corriendo en los muslos de todas las gorditas que andamos en plan de ejercicio; tampoco me altera si entre ellos hablan de sus ganas de nalguear a todas las de allí; la cosa es que no sé entonces cómo lidiar con sus deseos gritados, con sus piropos clichés. Si les sonríes se quedan pegados, si no les paras se convierten en hostiles y te abordan. Fuck, es complicado.

Quizás la próxima vez deba caminar chueco, balbucear palabras o inventarme un tic nervioso histérico. Quizás todo junto me haría ser un torpe patito pintoresco y poco atractivo. Pero qué absurdo tener que actuar o crearme arrugas en el ceño -por mi cara de falsa molestia-. No sé cómo lograrlo pero por un momento me encantaría ser la perfecta, estereotipada y molesta gorda pedante para así culminar mi rutina en sacrosanta paz.

¿Es muy difícil de entender?

-Ele.

17 comentarios:

the goddamn devil dijo...

vaya vaya...
este post me acuerda uno de desesperate housewife en que una de las chicas se la pasaba siendo piropeada en una construccion, hasta que por una arrechera un dia se le acerco un obrero a decirle el respectivo piropo... ella se ha volteado y toda arrecha le dijo "que te pasa???? quieres coger???? vente pues y vamos de una!!!!!" el muchacho se asusto y le dijo oye calmate... no te puedo recomendar esa actitud no es cosa que termines penetrada por un pene de obrero y yo siendo buscado para ser colgado de los testiculos...
pero bueno esos tipos en general son bien miserables, o no tienen sexo, o tienen sexo con una tipa fea amargada y sin ganas, o tienen sexo muy aburrido, por eso esa actitud...
así que no le pares bola a esos pajuos...
y... mami, estas como seisi... jajajajajajajajajajajaja
saludos elenita, muy buen post y felicitaciones por la tesis y el 20

Anónimo dijo...

Lo malo es que te da risa. Lamentablemente ahora entiendo la imagen de la chica de los stilettos de 15 cm, yo sé que no es lo ideal, pero esa actitud no es gratuita: el problema es que si respondes de alguna forma, así sea con lenguaje corporal, le estás dando pie a la interacción. Tal vez te sirva imaginarte que eres otra persona: porn cara de Lucy Liu en Charlie's Angels...esa cara de desprecio no va a evitar que lo sigan haciendo pero sí los deja en el lugar. Uno no debería acostumbrarse a estas cosas pero es parte de vivir en "nuestra tierra". Ah, te paso un dato: ni se te ocurra hacerle caso a Gabriel con lo de los leggins, si los usas procura que la camisa te tape el trasero y zona V(ellos se fijan mucho en eso), si no quieres ser víctima de acoso sexual nivel 5 y las peores baboserías que puedas escuchar. Algunas hasta te harán dudar de salir de tu casa. Gogo Yub.

Elena Sánchez Vilela dijo...

jajaja gracias por los consejos, Gogo. me dio risa de acoso sexual nivel 5, yo ni loca usaría leggins con ese montón de obreros y militares cachondos. Y sí, admito que doy pie, no he aprendido la técnica del desprecio total y absoluto.

José Daniel Silva dijo...

Algo parecido me pasa a mí cuando salgo a la universidad y camino a agarrar el carro pa' irme a mi casa, pero en vez de babosos, sin rockeros y borrachos pidiéndome plata. Yo solo los ignoro, sigo caminando y ya. Si los miras, pierdes.

Por cierto, este post no me gustó tanto. No sé, parece más escrito por Gabriel que por ti.

Elena Sánchez Vilela dijo...

Sí, josé, sufro el estigma que ahora si escribo palabras medio sucias o en otro tono -quizás ácido- seré comparada con Gabriel. Es una terrible cagada, pero bueh, al menos él se posicionó bien.

Saludos!

Sophie dijo...

hola!!!!!
sabes, se perfectamente a lo que te refieres.
yo tambien me rio o me ruborizo cuando me dan "cumplidos" en esas situaciones, y lo peor es que no puedo evitarlo, yo quisiera ser de esas chavas frias que tiran una mueca de desprecio y superioridad y todo el mundo se intimida, pero no.... tenia que ser la timida que al notar que un grupo de hombres con no muy buena pinta le estan viendo sus atributos se pone echa un manojo de nervios.
ni modo que hacer...
para esas ocasiones es preferible ser invisible y asi poder hacer tus diligencias en paz... no crees??
xoxo
XD

Elena Sánchez Vilela dijo...

tú lo has dicho "ser invisible", eso es lo que provoca!

Daniel Dannery dijo...

Vaya, vaya, que interesante está esto... Creo que aquí está el verdadero conflicto de esta historia: "Quién diría que mi actitud de completa ignorancia a sus deseos expuestos sería motivo de ofensa." A nadie le gusta ser ignorado, todos queremos mostrarnos. Por alguna razón, este plot se asemeja al argumento de "Los ojos de Julia" La razón del ver y el ser visto. El macho latinoamericano adolece de inseguridad, y lleva a los extremos cualquier herramienta que este a su mano y le permita llenar esos vacíos. La doble moral latinoamericana, resultado de una educación católica que priva el derecho animal del hombre ante su sexualidad, ha traído como consecuencia este comportamiento sexual desquiciado. La pregunta en cuestión es: ¿Llegará un momento en que esto se salga de control? Tuvieron que pasar un poco más de 10 años para que nuestra sociedad cambiará conductualmente de ser relativamente ciudadanos con un ápice de tolerancia, a convertirnos en la sociedad psicópata y autodestructiva que ahora somos. ¿Esta situación se ira reflejando también en la conducta "Moral" sexual que el hombre tiene? Si ahora, para cierto sector de la población no es un problema el meterle un tiro a alguien y privarlo de la vida, en un juego donde la supervivencia del mas apto, es lo que impera, ¿Cuánto tiempo faltará para que los cánones de conducta ética frente a la sexualidad sean violados? Ahí esta el ejemplo del obrero, el invadió tu espacio personal. Foucault lo delimita en tres punto ante la caída de la liberación sexual en la edad Victoriana, con tres términos: Poder, saber y sexualidad. Porque te los nombro. Me parece interesante el perfil de los obreros ante el del militar, imagina por un momento la edad de piedra, donde el hombre era un cazador, y su vida giraba en torno a ello, proteger a su familia de los animales peligrosos, y salir al bosque a cazar la presa para alimentar a su grupo. Ese mismo perfil básico impera hoy en día, pero privado del instinto animal y sobrecargado de una información evolutiva que el mismo hombre ha cultivado a través de la historia y su necesidad de entender el comportamiento humano, en resumidas cuentas la intelectualidad y la razón. Imagina al obrero como un cavernicola, un ser capaz de hacer lo que fuese por obtener lo que desea (su presa), al cavernicola, si la presa se le escapa hay un sentimiento de frustración que conlleva a la ira, al desagrado, un cavernicola que no obtiene el alimento ese día, es un cavernicola que esa noche no comerá, y que será victima del rechazo de su grupo. En definitiva, el obrero es el ejemplo claro de ser instintivo y animal.
En caso contrario tenemos al militar, igual de instintivo, pero su capacidad de caza viene dada por un aprendizaje, este hombre ha sido entrenado para lograr atrapar su presa. Es un estratega, en él, podemos ver claramente el patrón del que nos habla Foucault. Tiene el poder, la fuerza, para combatir con el animal que desee. Tiene la sabiduría, pues conoce los puntos débiles de su presa, y es capaz de adelantarse a ella estratégicamente para poder cazarla sin que exista el sentimiento de perdida, todo esto lleva a la satisfacción sexual, al reconocimiento del ego y de la hombría. Tu misma lo has confesado, en algún momento llego a interesarte lo que el decía. Eso él tuvo que haberlo registrado, por lo tanto, a pesar de tus evasivas, el se da por satisfecho, pero ten por seguro que si lo vuelves a encontrar el irá por más.
Disculpa lo largo de esto, pero justamente mi guión de tesis habla de esto. Y tu has dado en el clavo de unas cuantas cosas, que a mi no me quedaban del todo claras.
Saludos.

Elena Sánchez Vilela dijo...

@Daniel
jajaj me dio un poco de miedo eso de " pero ten por seguro que si lo vuelves a encontrar el irá por más." jeje, me provoca quedarme haciendo ejercicio en mi casa.
Pero es muy el análisis que haces, Dan, de pana que el militar supo hacer su estrategia, di 3 vueltas así que tuvo algo de chance para analizarme.
Bueno, espero que ese guión de tu tesis esté pronto listo :)
Saludos!
Por cierto, el miércoles no pude pasar por la guayaba, se me pasó.

Victoria B. dijo...

Bueno Ele, primero que nada, ¡¡Felicitaciones por la tesis, el 20 y las horas y horas de trabajo bien invertido!! Me encantaria poder verla pronto publicada en algun lado.

Habiendo dicho esto, sigamos al tema del post:
Es curioso porque a todas nos ha pasado, puedes ir vestida de hombre y el maldito obrero que te vea siempre soltara algun 'piropo' o si es un camionero tocara la corneta al son de un "Esoo, mamii" .... 'mueran' pienso yo.
Se lo que se siente, y de digo que no te pongas a responderle, pues un dia yo le respondi a un camionero en uno de esos dias de agotamiento psicologico y termine teniendo que correr hasta llegar al centro comercial porque el par de monos se devolvian en mi direccion... ¿Que iban a hacer? no lo se, y no tenia intenciones de averiguarlo.

Despues de mucho meter la pata, yo he llegado a la conclusion de que lo mas sano es que de hecho TU comiences saludando... Tienes que ir pendiente, los ves de lejos, (al contrario de lo dicho arriba) haces contacto visual y al pasarles por al lado sacas una buena sonrisa y das unos entusiasmados "¡Buenos Dias!" a lo que ellos suelen responder algo no tan baboso como "Buen dia, bella" sigues de largo y aunque sientas miradas detras de ti, no voltees.... ya de deshiciste de ellos.... me ha pasado eso de que haces ejercicio y tienes que pasar por ahi una y otra vez, con solo hacerlo la primera vez y las proximas solo sonreir, me ha bastado.

Claro, todo esto tiene muchas variables, porque los monitos no son todos iguales y te puede tocar alguno que como ya lo has mencionado bien, crea que le estas dando pie a algo...
Pero es mejor no salirles con una patada pues si, se molestan y ya que te es imposible dirigir una mirada de odio profunda (al igual que a mi)sacar el buen humor que te trae el ejercicio ha de ser la mejor solucion.

Un saludo!
Victoria B.

P.D.: By the way, ¡Estas super bien, has rebajado muchisimo! Felicitaciones tambien por eso jajajaj.

Anónimo dijo...

Aaah JaJaJa Los Obreros Y Sus piropos, O mejor Dicho "Acosos Visuales Y Verbales". Bueno En Particular Hay Chicas Que Como Antes Lo Mencionas Buscan Los Piropos; Sienten Una Especie De Emocion; Crece Su Ego; Subira Quizas Su Autoestima. Y Hay Mujeres Bonitas Quienes Que Pues Tambien Son Victimas De Los Obreros o Militares; Sin Ellas Tener La Culpa. De que Con Frases Totalmente Pues "Sin Definicion" ante Semejantes Adefesios; Hombres Esperen Que Una Chica Se Volteé y Le Diga que Apunte Su Numero De Celular. Lo Mas Loco Que He Escuchado Es "MAMII TU SI ESTAS BUENOTA, ESE ES PORQUE COMES MUCHA CARAOTA" JaJa Tipico De Obreros. Y En Particular Elena JaJa Generalmente Uso El Termino Señorita, Y No Estoy En Etapa De Vejez. JaJa. y Bueno Una Sugerencia Podria Ser Indiferencia Ante Frases Tan Epicas Como Las Que Ya Comienzas a vivir JeJe. Saludos Att. Win-32

Carlos A. dijo...

La forma de escribir esta entrada me recordó mucho a la de un libro feminista que leía mi mamá hace varios días y al cual, por cierto, le di una hojeada. Hay mucho que decir... pero sería escribir más de lo mismo y "bah". Haha gracias por las cargas risas a la cuenta.

C3L dijo...

Cuando los obreros te "piropeen" (en mi tierra esas actitudes se conocen como "sadiquear", que es un piropo pero llevado al extremo triste, siniestro hasta algo fúnebre y por supuesto basado en lo sexual), pues tienes par de buenas opciones, 1ero, los audífonos son buenos ante este tipo de situaciones, aunque no estés escuchando música, aunque solo sean una pantalla para disimular el mal rato que pasas por los comentarios propios de alguien sin educación, pensamiento propio o mas aun, sin un cerebro cuerdo. 2do y esto lo hizo una amiga y le resulto, HABLA COMO "UN HOMBRE" OJOO, esto es en situaciones extremas, como cuando el obrero se acerco mas de lo debido, nunca falla, veras la cara de :S WTF cuando te oiga hablar con esas voz así como de tipo que toma esteroides y rompe cocos con la cabeza, que parece sacado de un video juego, ese obrero te lo aseguro, se va en "chooocooo", esta técnica no debe ser repetitiva, esto es: "EN CASO DE EMERGENCIA ROMPA EL CRISTAL"... me gusta mucho como escribes, y bueno suerte con esto y con los obreros, aahh y se me olvidaba, cuando un militar se te acerque diles que eres hija, sobrina o ahijada de un militar, y dices el nombre completo, 2 nombre y 2 apellidos con su respectivo cargo militar de cualquier familiar o cualquier nombre que se te venga a la mente, ese militar lo pensara dos veces antes de caerle a un familiar de un militar, ellos son gafos pero no locos. Éxitos.

C3L dijo...

Te recomiendo este libro "Cómo mandar a la gente al carajo! En 10 fáciles lecciones", por César Landaeta.

De verdad te sentirás mejor y te ayudara mucho con eso de la confianza a la hora de enfrentar situaciones incomodas, sean obreros, profesores, compañeros de trabajo, cuarto o clases, con quien sea. Además es divertido.

Elena Sánchez Vilela dijo...

@c3l

jajaja me reí demasiado con eso de hablar como hombre, es una buena técnicaía pensado antes. me encanta! quizás la aplique un día.
He visto ese libro en las librerías, no me he decidido a comprarlo, yo convivo con alguien que es experto en mandar a la gente al carajo y aún nada se me pega, jeje.

Gracias por visitar y comentarme!
Saludos

Elena Sánchez Vilela dijo...

técnica* (muy tarde para escribir, debería dormir)

rosmyP dijo...

de esto sufrimos todas, es lo peor.
pero queria comentarte que del "verga, eso si ta' goldo" padecemos muchas jajaja
saludos!

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