Imagen del día.

Imagen del día.
(:

Para Elena. [may 2010]

Querida Elena,

Desde que terminaste tu relación, no sé que te ha pasado pero ese vaivén de emociones debe terminar.
Tú no eras así. O al menos, no nos recordamos así.
Tú, cuando ibas por la calle no disminuías tu caminar por ver a dos personas tomadas de manos. Simplemente podías sonreír pero nunca detenerte con aire melancólico.
Es verdad que un bebé y su comportamiento instintivo podía distraerte un largo rato, pero más por análisis que por "ternura"¿Qué está sucediendo?
Desde cuándo el viento que anuncia la llegada del metro ha sacado tus lágrimas ¿Por qué lo has transformado en algo tan emocional?
Por qué la lluvia en vez de alejarte al mundo de tu imaginación ahora te acerca a la realidad. Ya no buscas mojarte en la lluvia, ahora escapas de ella, ahora usas paraguas ¿Qué te sucede?
Siempre hemos sabido de tu indecisión pero ahora tienes la manía de decidirte por tenerlo todo, por querer abarcarlo todo y por confundirte más... por habitar más tiempo en el maldito punto gris.
¿Desde cuando un baño simplemente se reduce a lavarte el cuerpo y el cabello? Qué pasó con las ideas, las canciones, los discursos o las imaginaciones paralelas a los eventos diarios.
¿Qué pasó con la decisión de descansar, dormir y disfrutar estos meses... de hacer videos, escribir y respirar aire fresco?
Desde cuándo la fauna masculina que deambula por las calles se ha transformado en una feria de cuerpos vacíos y sin rostros. Ya no te esfuerzas por imaginar cómo es tal o cual hombre que discretamente te gustaba analizar fugazmente. Ahora son sólo detalles los que ves. Detalles que buscas ligar con otros, como si construyeras un iluso Frankenstein.
Desde cuándo las letras de las canciones están dirigidas a ti si tú antes las usabas para ingeniarte un video mental; un corto donde otros eran los involucrados.

Qué pasó con las ganas de no dejarte joder por esta economía y conseguir aquello material que te ayudaría a plasmar lo que mueres por decir. Anda, ve a cobrar todo tu dinero. Se hace tarde. 
El número de borradores en el blog va en molesto ascenso, ya van tres blogs que dejas a medio camino sin publicar, qué te pasa querida ¿por qué el cansancio, por qué la dejadez? 


Sabes, me asusta tu cambio de humor, tu llanto fácil, tu risa corta y tu mirada perdida, sobre todo eso, me entristece tu mirada perdida, fría y cansada.
Qué pasó con la analogía del mar que ya ni puedes configurar en cómo izar las velas y partir de este estancamiento.


La confusión, la confusión, la puta confusión... es lo que siempre esgrimas como argumento a tu inestabilidad, pero vamos, no hay ninguna confusión aquí. Tu tienes tu mano de cartas, ya viste el tablero, sólo falta una última carta por sacar, las probabilidades y las estadisticas siempre se cumplen, por lo tanto y por más que imagines, idealices o desees, ya todo está dicho: no vas a ganar esta partida. Y no está "casi" dicho, no Elena, está dicho. Por eso la mejor jugada es retirarte, evitar "la confusión".


No te entiendo querida, no entiendo por qué te zafas de las personas que, viendo tu necesidad, vienen a darte cariño. Que luego de pedir a los cuatro vientos un abrazo ni lo sientes cuando te lo dan. Que la cortesía del saludo te la has pasado por el trasero. Que ya los besos "cosquillas" de tu hermano te provoquen rabia y no risa. No lo entiendo.

Niña, tengo miedo que estés construyendo una barrera realmente irrompible. Es una dualidad bastante desgastante esa de sentir tantas ganas de dar cariño y por fuera ser amarga como el chocolate al cual eres adicta. No lo hagas Ele, no seas así.

Lamento ser yo la que tiene que decirte que te estás haciendo un daño con esta actitud de niñita que ha perdido su mantita de dormir. Un daño doble Ele, emocional y físico. Un daño objetivamente innecesario.

Haz lo que te planteaste, termina todo y desaparece unas semanas, lo necesitas, vete de aquí... no se trata de huir, se trata de retirarse a tiempo.

También se trata de entender que acá estás tú sola, que no hay superheroe que venga a sacarte, así que saca de tu mente esa idea, pues la espera por esa persona [que te empeñaste en colocarle nombre y apellido] será en vano. De todas las cosas que te debo recordar es de aquellos momentos adolescentes cuando cual idiota te quedabas esperando en la ventana. Olvida su nombre y verás cómo no necesitarás que venga a rescatarte y al no esperar a alguien estarás más tranquila.

Sé que no lo haces conscientemente, pero temo que en tu inconsciente te has propuesto destruirte, ahora que ya lo sabes, deténlo. Sé que no eres feliz niña, que tu alegría es fugaz y que en ocasiones estás a punto de parar la caminata hacia ese horizonte nuevo, dar un giro 180º, correr con todas las fuerzas y  abrazar profundamente al pasado. Es una trampa, sólo estás viendo lo hermoso del pasado, lo seguro, lo cálido, lo sublime; sólo estás viendo el lado más hermoso de la manzana. Sé que cada día es más fuerte ese sentimiento, lo sé, créeme, no te culpo. El mundo es un zoológico complejo pero he allí lo mágico. Vive la indeterminación y olvida la confusión.

Pero, como te conozco, sé que llegarás a tu límite, a la frontera entre lo domable y lo irreversible. Y me pregunto una última cosa:

Si la noche era tu momento nostálgico,
Por qué ahora el atardecer hace que muerdas los labios...
¿Cuándo, Elena, dime desde cuándo has deseado un beso con tantas ganas?

Yo no recordaba que eras así.


Conveniente malentendido.

Todos en algún momento hemos caído en un juego macabro de nuestro cerebro.
En este caso se trata del juego de la identificación con las palabras de otros.
Un comentario genérico cae como anillo al dedo para la mente de quien busca afirmación o rechazo. A veces el juego es al revés y uno se desentiende de la cuestión pues no le conviene.

Hay personas que lo hacen involuntariamente, que al hablar de cosas positivas se sienten aludidas y te felicitan por tus palabras sin entender que el mensaje no va dirigido a ellas. O por ejemplo. es común que las personas se alejen de ti pues compran para sí un comentario con un destinatario diferente.

A veces me pregunto si uno siempre debería enviar el mensaje con nombre y apellido para que el resto del mundo no se sienta identificado, o por el contrario: mantener el misterio o la duda de a quién va dirigido para ver qué pez muerde el anzuelo.

A parte de esto, están los malentendidos. Ya la palabra lo dice, un mal-entendido es básicamente entender la información (que es un paso más adelante) pero de forma errónea. No hay una regla para saber qué dura más: si un malentendido o una alusión errónea. Hay guerras que se han producido por confusión en los mensajes; hay amistades que han terminado porque uno de sus miembros se sintió aludido y el otro lo mal entendió; hay noviazgos que han empezado con un núcleo de malentendidos convenientes.

Otro riesgo que se corre en este tema de sentirse aludido es que en esa disertación mental sobre si es o no para uno ese mensaje, se crean falsas expectativas. Y cuando todo el misterio se resuelve viene:

La desilusión

Sí, entonces, el mensaje no era para ti.

En el fondo tú lo sabías cuando lo estabas malentendiendo, pero la conveniencia de que aquellas palabras tuvieran tu nombre te hizo sentir especial. "Lo siento cariño, no es que no seas especial, es que no son para ti" reza el letrero que encontraste en el reverso de las palabras del otro. Vaya golpe al ego, emoción, imaginación, deseo, etc, etc.

El malentendido conveniente es el abono para la ilusión y a la vez detona la molestia e incluso las más calurosas peleas. La alusión equivocada es una aguja que inyecta alborotados pensamientos al cerebro, dejándolo en un estado más alfa que beta. La confusión que se convierte en delirio, la alegría que se desenmascara en tristeza, el amor que se convierte en odio o viceversa.

Qué es lo más sano cuando uno está detectando este jueguillo mental: tomar al toro por los cachos y sin hacerle daño guiarlo hasta la verdad, aunque duela y aunque no se quiera. A veces la verdad es tan inmenente que el comentario, aunque nadie lo note, viene sellado con el nombre del destinatario y al leer que no tiene tu nombre pues nada, déjalo pasar, que no es contigo. O incluso al revés, acepta el mensaje y léelo pues lleva las letras de tu nombre en el "para:", de nada sirve escapar.

A veces ni siquiera es cuestión de viveza o "avispamiento" es tener el contexto claro, en preguntar si no lo está y en oler si el otro responde con la verdad. Porque a veces quien dice el mensaje endosa múltiples destinatarios por cobardía, ignorancia o simplemente porque está jugando.

Lo mejor es domesticar esa tendencia a hacer de uno todo lo que oye o lee, y cuando exista una real alusión simplemente preguntar. A veces ni es necesario pues la práctica te hará entender: sí, es contigo; no, no lo es.

Evitar a toda costa los convenientes malentendidos puede ser lo más complicado pero sin duda es lo más sano.



-Ele.

¡Bloqueado!

ablaré por mi en las siguientes líneas entendiendo las responsabilidades que se tienen cuando uno hace una crítica. Ahora, la crítica:

Heme aquí en el laboratorio de computación de mi universidad, esperando a que el tiempo pase y con suerte toparme con el profesor de Historia para hacerle unas preguntas sobre mi nota.

Decido revisar mi email y hay unos cuantos nuevos correos de personas de vimeo, los clickeo y veo que la página ha sido bloqueada ¡Ja! Hace unas semanas estaba habilitada. En fin, decido entonces buscar información para la asignación de ética y así adelanto algo pero vaya sorpresa: las páginas que visito tienen todos los links bloqueados ¿Por qué? Porque son de youtube... Ya me ha pasado antes que necesitaba ver unos documentales para aprovechar el tiempo acá y no pude, bloqueado todo.

Creo que entonces debería haber una norma: si el laboratorio está vacío, uno debería poder revisar videos de interés, meterse libremente en vimeo, youtube, facebook... etc, "Bueno, pero es que así pierden el tiempo" estoy segura que eso me dirán, pero en ese caso respondo: y estar esperando con incertidumbre si habrá clase o no ¿No es otra forma de perderlo? ¿O estar en el cafetín charlando de banalidades no es otra forma de perderlo? Se me ocurren mil formas de perder el tiempo incluso estando dentro de un salón de clases, pero como siempre, y menos mal, eso depende de cada alumno.

No tienen idea de la inutilidad de las páginas bloqueadas, me molesta tener que usar estas aplicaciones para ver las páginas cual drogadicto escapando de la ley. Es agotador e innecesario.

Ok, pongamos el ejemplo que el salón de computación está a reventar, los mismos alumnos deben ser los que hagan la presión en caso de que alguno decida revisar videos de caídas en youtube, o sus fotos de vacaciones en FB, por poner algunos ejemplos universales de lo que entendemos como "perder el tiempo". Pienso que más que bloquear es fomentar el respeto al tiempo y listo.

-Ele.

Disneylize this: el príncipe encantador.

Érase una vez una noche en una fiesta que ella, con su vestido elegante y su copa de vino, lo encuentra a él, quien la mira de reojo mientras conversa con sus amigos. Ella lo nota engreído y arrogante, pero hay algo que la atrae a conocer a este misterioso caballero.

El cabello de ella juega con el aire fresco de aquella amplia terraza, desde donde se ven las lucecillas de la ciudad como el reflejo de una perfecta noche estrellada, que se confunde, a la vez, con el brillo delicado de su vestido.  

Él, firme pero juguetón, pasa por su lado y ella lo observa ahora de reojo, cumpliendo el papel de la notoria desinteresada, haciendo un dulce rechazo que sólo tiene como fin engancharlo. Él tiene el control de la situación pero deja que ella lo guíe y aunque ella lo sabe, le encanta.

Llega la hora del baile. Ella entra a la pista acompañada de sus amigas. Comienza a moverse de la forma más seductora posible, y no para conquistarlos a todos sino a él, porque es él quien debe caer rendido a sus pies esta noche.

Él, que ha notado la seña, se hace el desinteresado intencional, pero su lado más caballeroso no puede dejar que esta dama continúe su baile en soledad, debe responder al llamado.

Ella prosigue su danza pero lo pierde de vista y ofusca sus pasos con molestia "¿A dónde se ha ido?" piensa furiosa.

Pero en un movimiento desprevenido una rosa aparece frente a sus ojos, siendo la frontera exacta entre su nariz y la de él. La mirada penetrante de sus azules ojos embelesa e hipnotiza su mente, acelerando su corazón. Ella con frágil sorpresa rechaza la rosa y él con viril seguridad se la entrega.

Comienzan a bailar tímidamente hasta que él no resiste sus ganas de llevarla a la terraza para continuar su velada ahora en soledad. La toma de la mano y ambos, en perfecta sincronía, caminan hasta sentarse en un romántico balcón. Sus amigas desde lejos sonríen y aplauden, evitando el paso de cualquier polizonte que venga a interrumpir el momento perfecto.

La luna es la musa que motiva la charla, él le habla de mundos ideales, de la mujer perfecta, del amor... Hasta que las palabras comienzan a sobrar y las miradas a hablar. Ella, juguetona, aleja su cuerpo pero él, gentil, toma su mano y no la deja escapar. Ambos ríen en este juego infantil. Un reloj avisa la media noche, unos coloridos fuegos artificiales anuncian la llegada de un nuevo año. Pero la escena sigue incompleta, falta aquello tan especial.

Ella acaricia su cabello incrédula del momento, él con una sonrisa complaciente la toma por la cintura y la acerca a su cuerpo, ella ya ni se resiste, ambos han caído redonditos en su juego. Sus ojos claros ahora se ven opacados por sus labios tan suaves, tan besables. Él tampoco deja de observar los labios rojizos delicadamente voluptuosos de ella. El magnetismo de la magna escena los acerca más y más. Ella suelta una pequeña risa avisando lo inminente del momento. Cierran los ojos y voilá! sobreviene un beso que tiene la velocidad del disfrute de un divino bocado. El tacón en punta es movimiento involuntario que demuestra el disfrute y el goce de tal exquisito beso.

Eso, el beso, la concepción última del romance. Lo que anuncia la unión de estas dos almas, que acto siguiente comenzarán o finalizarán una heróica historia de amor donde él con su fuerza caballeresca será capaz de hacer sucumbir los peores males y enemigos que la asechan y ella, sin dudarlo, sólo pensará en él y quedará eternamente prendada de su amor, es decir: le entregará su corazón por los siglos (de los siglos).


Ok basta.

Pongamos pausa y preguntémonos qué más allá de una historia "cliché", de una historia escrita basada en sólo imágenes que Disney, para bien o para mal, se encargó de inculcarlos en nuestra infancia.

Hablar de lo que las películas animadas nos dejaron cuando éramos pequeños es un tema tan extenso y que tiene tanta tela para cortar (en TODOS los sentidos) que esta vez sólo hablaré del personaje "secundario" en todas las películas de Disney: el principe encantador o "prince charming".


¡Oh! ¡el Príncipe!

Es una situación muy interesante la que ocurre con tan magno roll en las películas animadas de Disney, explico: En general, la historia siempre trata de la Princesa, de aquella damisela infravalorada por sus capacidades o rangos, de la mujer presa o retenida por un/a malvado/a ser, de la que sufre un destino triste, de la que busca conocer mundos nuevos o los encuentra sin querer.

La historia siempre se basa en la mujer pero, y he aquí el brillante detalle, la historia no tiene sentido sin el Príncipe o sin el hombre caballeroso que será capaz de sacarla de su estado de tragedia y finalizar con ella la historia de la manera más hermosa e ideal posible.

Más allá del factor comercial, de mercadeo, de estructura, etc. Que existe en todo esto (y que me prometo analizar en otros post) el hecho que la película se llame "La Sirenita" y no "El Príncipe Eric" demuestra que la trama será dirigida al amor; A cómo esta mujer, aún sin quererlo, recorre un simbólico camino de Ulises en la Odisea, encontrando su destino en los fuertes brazos de un hombre estéticamente seductor, varonil y contradictoriamente emocional. Lo únicos casos que pueden saltarse esta regla (sólo en el nombre) es "El Rey León" y "Tarzán", aunque incluso ahí hay un claro viaje de amor envuelto en el asunto.

Y es que en realidad no importa tampoco la forma física del Príncipe: desde los Aristogatos hasta El Rey León, se responde a los mismos cánones de belleza y emoción; posee poder, tiene sus propios fantasmas o problemas (cuya solución involucra directamente a la Princesa), necesita superar grandes obstáculos en nombre del amor -puestos generalmente por brujas maléficas u otros hombres rivales - y al final queda embelesado por la belleza de la princesa y anhela uno de sus besos, cual trofeo mundialista.

La sirenita - bésala:


Por favor, díganme...

Cuántas niñas no lloraron cuando Simba (El Rey León) es azotado emocionalmente por la muerte su padre (sí, el padre muere, espero no ser el spoiler de alguien que lea estas líneas); cuántas no sintieron ganas de que Aladdin las montara en la alfombra mágica y las paseara por el cielo caraqueño; cuántas se enternecieron cuando la Bestia defendió con su vida a la Bella del malvado Gastón o cuando Tarzán (sí, ese hombre en tapa rabos) tuvo su primer contacto con Jane de la manera más juguetona y torpe.

Cuántas suspiraron cuando Hércules prefería ser mortal para quedarse con Megara que vivir eternamente en el Olimpo sin su amor. Cuántas aplaudieron que por fin el engañado Eric descubriera que Vanessa era Úrsula (aquella gorda grotesca) y que Ariel era la sirena de la cuál se había enamorado por su voz. Cuántas habrán deseado ser Aurora (Bella Durmiente) o Cenicienta y que Felipe o el Príncipe azul, respectivamente, cantasen vals de amor en un encuentro espontáneo.

La Sirenita salva a Eric:


Y al final: cuántas no morían, se excitaban o deliraban en el climax de toda la película: el beso de amor. El beso final que sellaría con fuego y cera el destino de tan atropellados personajes. Es que luego de tanto trajín y de tanta espera era necesario ese contacto piel con piel, labios con labios.


Antiguos arquetipos, nuevos empaques

"Eres tu" la Bella durmiente - Aurora y Felipe.

Anteayer mientras perdía mis horas en Twitter dejé en claro que Disney, en principio, no inventó el agua tibia, es decir, Disney no creó estos modelos de hombres-héroes. En efecto, estas concepciones del hombre perfecto, del caballero heróico, del Principe honrado y hasta del antagonista (o aquél contrincante inminente) vienen de mucho atrás, de la época en que Homero y los Asiáticos plasmaban sus intrincadas historias.

El arquetipo del héroe es una figura épica, un hombre que guiado por el honor defiende con sus manos a su nación, descendencia, amor, etc. A veces debe olvidar sus tierras en busca de nuevos horizontes pues así lo anuncia el destino, en otras ocasiones debe enfrentarse a los dioses que le impiden cumplir su designio. 

De allí también viene la figura caballeresca de la época del Rey Arturo. La lucha se hace quizás más terrenal pues los dioses y sus oráculos no invaden las tierras, como sí lo hacen los ejércitos enemigos del Rey. La figura del hombre en el caballo comienza a despertar esa dualidad entre la virilidad y una atractiva "fragilidad" emocional. Es decir que todo héroe tiene su talón de Aquiles emocional.

En fin, no quiero leerme como reduccionista en este tema pues sólo me interesa sobrevolar la idea que los arquetipos de este estilo no son nuevos, una breve búsqueda en la red hará comprender que aquél Amadís de Gaula era un arquetipo de héroe en apogeo y que un Quijote era la versión más pintoresca y real de dicho imaginario colectivo.


Ahora, si el fondo es el mismo ¿Qué es lo que ha cambiado? Fácil, la forma, el empaque en como se nos vende -literalmente- a este arquetipo.

Lo masivo del cine y luego la tv, provocó que las miles de páginas de proezas heroicas se comprimieran en cápsulas audiovisuales de algunas horas, que se pensara en el aspecto visual para llegarle a las masas; que se aprendiera a penetrar en todos los ciudadanos que buscaban entretenimiento.

A Walt Disney lo considero como un tipo bastante inteligente y pionero con un equipo totalmente eficaz para su tiempo, capaces de tomar estas epopeyas griegas, relatos caballerescos, mitos y leyendas urbanas y animarlas de la forma más seductora y estudiada posible - tema para otro extenso análisis-.

Cada película posee un guión perfectamente construido en cuanto a estructura, unas canciones, como los cantos griegos, que ayudan a desarrollar la historia, los personajes están finamente delimitados, son verosímiles e interesantes, con conflictos lo suficientemente universales para que un pequeño de 5 años como un adulto de 35 lo entiendan.

Quizás acá lo puedo estar sobreestimando pero me parece que la técnica de ilustración y animación de cada película es perfecta. Los Príncipes no opacan con su belleza a la protagonista pero hacen que el público los desee y apoyen la historia a su favor -quizás podríamos sacar de esta lista al Jorobado de Notredame, película un tanto oscura de la cual Disney no tomó a su "princesa" para el cuadro de honor -.

Los Príncipes de Disney son estéticamente atractivos aunque no posean una armonía griega. Tienen hipnotizantes ojos azules o unos grandes ojos miel. Tienen el cuerpo idóneo pues no son musculosos a morir - el más físicoculturista es Hércules - pero sí lo suficiente para cargar en sus brazos a la damisela en cuestión. Son agraciados, excepto la Bestia en su forma no humana, y varoniles.

Ahora, no sólo los principes son así. Las princesas de Disney están igualmente bien ilustradas, los paisajes te atrapan en la historia, las canciones son pegajosas y fáciles de aprender e incluso los detalles de la física y el viento (reflejado en el cabello de los personajes) cierran el círculo de la técnica necesaria para inducirte a ver la película una y otra vez. Deseando la historia una y otra vez hasta que forma parte de tu código genético.

"Mi hombre ideal"

Millones de mujeres tienen plasmado en su inconsciente un coctel de principes azules. Dicha bebida emocional se fue creando desde pequeña cuando sentadas frente a un tv, en la butaca de un cine o en el asiento del carro en un autocine observabamos a la feliz princesa (es decir, nosotras) cruzando sus labios con el apuesto principe (es decir, ellos, el niñito de turno).

Todos los principes tenían algo que nos atrapaba en sus historia. Este hombre platónico era increíblemente bueno pero no era un gafo ni un llorón. Era lo suficientemente sensible para reconocer la belleza de su dama pero lo varonil como para no llorar por ella. Ellos eran débiles ante el amor que sentían por sus princesas pero lo necesariamente fuertes y valientes para enfrentar cualquier obstáculo. En fin, las historias eran tan ideales, tan rosas que todas, y léase bien: desde las heterosexuales hasta las lesbianas, todas, desearon vivirlas y al final ser besadas por un Principe así.

La cenicienta - esto es amor:







"La Bella y la Bestia" y mi forma de ser

En este extenso post sólo hablaré de la historia de Disney qué más me atrapó y con ella demostraré  puntos similares en mi manera amorosa de ser.

De todo el compendio de principes e historias que vi cuando era pequeña la que más atrapó mi mente fue "La Bella y la Bestia". Mi padre iba religiosamente los viernes a Blockbuster (cuando esta magnifica franquicia aún existía en el país) a alquilarme "la Bella y la Bestia". Recuerdo que cada vez que me llevaba para elegir yo volvía con la misma película en la mano, así que era inútil su empeño por alquilarme clásicos como "Charlie y la fábrica de chocolate" o ver juntos una noche "Odisea en el espacio". Yo sólo veía otras películas cuando alguna niña irrespetuosa se llevaba del estante el vídeo de "la Bella y la Bestia." en esos casos si no veía algo bueno, obviaba la sección de "infantiles" e iba a alquilar Zelda para el nintendo 64.

De pequeña no entendía cómo ni por qué me agradaba tanto esta película y qué tenía su trama. Había visto Aladdin varias veces, Pocahontas unas cuantas, La Sirenita otras más. Pero nada era igual que ver a Bella, una mujer que le gustaba la lectura, que no encajaba en su sociedad, que cantaba por una pradera francesa deseando mucho más que una "vida provincial", con un padre inventor, un pretendiente ególatra y luego encerrada en el castillo de una Bestia encantada.

Ahora que tengo 21 lo comprendo claramente y me asombro de la situación: esta historia me parecía más intrincada y divertida que las demás.

A parte de mi profunda identificación con la protagonista; primero, no había amor a primera vista como en el resto de películas. Acá el amor se iba construyendo con el pasar de las noches. La Bella odiaba a la Bestia y ésta se odiaba a sí misma. La Bestia poseía un secreto mortal y francamente eso de la rosa, que era lo más cliché del mundo, a mi me impactaba. Me producía más emoción ver un cuento donde la princesa (es decir, yo) tenía el elitesco privilegio de descubrir quién era la Bestia, aquél sujeto temidos por todos, y sin quererlo quedar enamorada de él, sin importar su físico.

La Bella y la Bestia - algo ahi:


Grata e inolvidable sorpresa me llevé cuando la Bestia, herida por la flecha de su rival (una de las pocas películas de Disney donde aparece la sangre), fallece en los brazos de Bella y cae el último pétalo del hechizo-vaya cliché-. Pero entonces el hechizo se rompe: la Bestia ha sentido el amor verdadero y una lluvia de estrellas eleva a tal masa de pelos y sangre convirtiéndola en un hombre hermoso, bellísimo con unos ojos azules increíbles. Es como haber comprado Kinder sorpresa pero al revés, primero te dieron el juguetico y luego es que descubres el chocolate. Vaya manera de complementar esto de la belleza física.

Transformación de la bestia:


Ya a Bella no le importaba si la Bestia era una fusión deforme de un lobo con un león pues se había enamorado de su interior, pero resulta que se sacó el premio gordo cuando al final él resulta ser un Principe más del cuadro de honor de Disney. Buena jugada, mujer.


Es notorio que ni yo soy la Bella ni existen las Bestias, pero este modelo que vi desde pequeña es muy, muy parecido a lo que busco en un hombre. No suelo sentirme atraída por un principe Eric cuya simpleza y poco misterio se perfila en su magistral figura, tampoco por un juguetón y fornido Hércules cuyo conflicto emocional se debe a sus raíces, mucho menos con un tierno Principe Felipe que su único problema es querer encontrar a la dama que ama. No. En mi caso, me gusta el más complicado, el más inaccesible, el que encerrado en su castillo (pensamientos, quizás) demuestra personalidad que lo hace así. El que no es plano en sentimientos y sólo logra abrirse conmigo - lo cual me demuestra lo tierno y diferente a su imagen -, así como un reto espontáneo. 8 de 10 niños que me gustaron en el transcurso de mi vida eran así, o yo los veía así, y cuándo sólo me gustaban porque eran "los más lindos del salón" mi mente debía imaginar algo más allá para rellenar una cara bonita.

Quizás también me llama la atención esto de que no exista el amor a primera vista, pues me parece irreal. En los demás cuentos la Cenicienta logra enamorar al Principe en unas pocas horas, igual con Ariel o Pocahontas. Acá la Bella está completamente en desagrado con la Bestia pero se entrega a su encierro por un sacrificio. En fin, la cuestión es compleja - obviamente los demás relatos de Disney lo son pero cada a uno a su manera-.

En este sentido no sé si Disney -y sus antecesores- descubrió qué es lo que las mujeres quieren o si se los indicó, esto sería como preguntarse brevemente ¿qué vino primero: el huevo o la gallina? Ustedes saquen la respuesta.

Un mundo ideal - Aladdin:



En conclusión...

Con respecto al tema de los hombres dibujados por Disney pues podría sentenciar dos cosas:

1. Lo negativo es vivir siempre con estas historias en la mente pues la realidad siempre chocará con este modelo de príncipe caballeroso, por lo que la depresión y frustración tocará tu puerta. Acá mejor invocar a Shakespeare para entender que el hombre con sus bondades y defectos es así.

Sea por lo que sea, es tan difícil por no decir imposible que una mujer encuentre a un espécimen así, recuerden que tampoco somos princesas de Disney.

En este sentido hay que tener cuidado con el idealismo - y quienes me conocen debe reírse de mi ahorita - pero por más que cueste no idealizar, pensar que un hombre es un Príncipe animado es un error GARRAFAL. Lo digo sin ánimos de hacerlas sentir derrotadas o de hacerlos sentir poca cosa. Y esto lo creeré hasta que algo me demuestre lo contrario.

2. Pensar que Disney tiene la culpa directa de todo esto es una acusación digna de unas cuantas copas de vino en una tertulia femenina. Seriamente decir que Disney, y sólo Disney, es el creador de este pensamiento occidental sería colocar a esta empresa a un nivel casi milagroso o religioso. En efecto Disney tiene un amplio control en la industria audiovisual y está claro que cada niño alguna vez en su vida verá 120 minutos de "Disney es magia, es diversión". Pero no son dueños de los arquetipos ni del imaginario popular. Recuerden que estos son modelos antiguos.

Yo sé que en repetidas veces he dicho que Odio a Disney pero en realidad me refiero a todo ese idealismo absurdo que nos hacen tragar como papilla de neonato. Lo bueno es que el entorno ofrece más cosas que complementan el coctel mental (en internet en la actualidad, por ejemplo). En mi caso, de Disney pasé a Aeon Flux y South Park, horas de programación en Locomotion que desmitificaron un poco aquello de la Bella y la Bestia pero que complementaron las ideas que ahora soy capaz de procesar.

Ahora se me hace muy divertido ver extractos de películas de Disney y analizarlas desde todos los ámbitos: desde lo técnico hasta el metamensaje. Y si alguna vez tengo hijos/as los acompañaré a ver las películas de Disney pues tienen más que enseñar (para bien o para mal) que un largo pornográfico para mayores de 21.

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Felicidades si llegaste hasta acá. Creo que este ha sido el post más largo de elenaenvacaciones. Ahora responde si quieres: ¿Qué película de Disney es tu favorita? y si le echas más b... ¿Por qué?

Fin.
-Ele.

Resolución vespertina #1



Definitivamente, hay hombres que me quitan el sueño pero hay otros que me lo traen de vuelta.


o bien:


Hay hombres que me dan sueño, pero hay otros que definitivamente me lo quitan. 


Como uds. quieran. Es lo mismo: hay hombres.


-Ele.

Último minuto: Estopa en Venezuela

Hoy casi al mediodía Jefferson Diaz (creador del grupo de fans de Estopa en Venezuela) dio a conocer la noticia que la productora de eventos GMG Productions S.A. -la misma que trajo a Melendi- no sólo estaba en negociaciones con los managers de Estopa sino que, cumpliendo con el pedido de éstos, ya habían cancelado entre el 20% a 30% del adelanto que pide la banda para ofrecer un concierto.

Entonces, en base a esto, es oficial.

La información que se tiene hasta el momento es que las fechas están siendo discutidas, probablemente el concierto se realice a finales de año (para mi tranquilidad sería muy bueno que sean antes de la elecciones de la Asamblea o un tiempo después). Se habla de que serán tres presentaciones: dos en Caracas y una en Valencia, de modo que habrá oportunidad de ir.

Sobre los precios:

No hay nada confirmado pero me tomaré el atrevimiento de hacer algunos cálculos para que los interesados en ir vayan ahorrando en el cochinito.

En general, las entradas para los conciertos de Estopa a comienzos de este año rondaban los 25-30 euros. Eso, al cambio paralelo viejo (porque la situación económica con respecto a las monedas extranjeras, en estos momentos está confusa) hace de cada entrada unos 240 a 270 bsf. Quizás para amortizar y dejar ganancias, los organizadores comiencen a vender los tickets en 300 bsf (lo que sería ideal pues habría más chance de llenar a reventar cualquier espacio donde se presenten). Para ir relajados, ahorren 500bsf y esperen de primeros el día de preventa. Más de 500 bsf sería un abuso que no me importaría pagar (por esto que es la primera -y quizás única - vez que ellos se presentan en nuestra tierra) pero abuso al fin.

Hasta ahora eso es lo que sé y lo que se informa en la web. Dejo unos links para que chequeen si quieren saber o investigar más:


Web oficial de Estopa
Grupo "Estopa en Venezuela"
@jefferson_diaz 
@elena_victoria (mi twitter por el cual diré las últimas cosas que sepa sobre su visita)

Un mix de algunas de sus canciones:



Tragicomedia:





Mi cara de emoción:















¡Nos vemos en Estopa!

-Ele.

Sobre mis vacaciones

Últimamente he tenido este problema que escribo post y los dejó a medio camino. A veces es el tiempo, a veces sólo son catarsis, otras veces son las interrupciones (como la mi hermano ahora en el cuarto); a veces es que la inspiración se me va y me regresa al día siguiente cuando me es imposible iniciar sesión para escribir.

De alguna forma me he de obligar a terminar estos escritos (lights y profundos) pues comienzo a sentirme como Gasper con ese montón de "asuntos pendientes".

El fastidioso "punto gris"

Es la etapa emocional que atravieso fuertemente ya desde hace un tiempo, un tiempo más o menos considerable. Es ese estado interno donde la variedad de opciones, preposiciones, imaginaciones, conclusiones, hipótesis e ideas ajenas se cuelan en la paz (o monotonía) acostumbrada. Un torbellino de todo, más que torbellino, una licuadora Oster a velocidad 5 con las aspas recién afiladas.

Nada está lo suficientemente claro pero tampoco es oscuro. Es eso, esa línea nubosa e indeterminada que se entremezcla con mis otras facetas (universitarias, profesionales, familiares y sociales) y voilá!: arroz con mango a la gallega.

Hay gente que me ha dicho que si no salgo de ese punto gris en las próximas dos semanas mi vida será doblemente infernal y agitada, otros me han dicho que me relaje y que tan sólo espere el momento adecuado para resolverlo, que es muy pronto. Yo camino, en círculos, pero al menos me muevo buscando la solución ¡vaya problema con los sentimientos, vaya problema con el corazón!

La univ, la pasantía en la productora y mis trabajos "freelance" se debaten como lobos hambrientos mi tiempo. La situación se convierte en un circo donde soy el malabarista fallido de las actividades, pues a esta edad aún no he sabido distribuir mi tiempo efectivamente y no gustativamente.

De resto, mañana seguiré con mis actividades como un día normal.

#Confieso

Que quiero escribir mucho en mi blog.
Que quiero pasar por lo menos dos semanas acostada en mi cama a base de películas y frutas (en especial fresas, manzanas verdes y piñas)
Que quiero retomar mi rutina de ver videos en vimeo y lees blogs de cine (venezolano, internacional)
Que quiero caminar una hora en las tardes, a eso de las 5pm en mi sitio preferido mientras me deleito con el atardecer
Que necesito que mi carro esté bueno ya para salir a pasear en la noche.
Que le agradezco a Oriana por escuchar mis cantaletas repetidas: diferentes caras, situaciones similares; y a Gabriel por enseñarme varias cosas de la madurez y su arraigada creencia en el conductismo.
Que estoy harta de la universidad, que voy allá a perder mi tiempo y mi dinero en almuerzos infelices.
Que me provoca ir a la playa a relajarme, escuchar música mientras imagino figuritas en las nubes.
Que la situación económica del país me pone nerviosa y desgasta mis aspiraciones, aunque las trato de ver como un reto más que como una "maldición".
Que quiero hacer más videos donde tenga que interpretar unos personajes.
Que en el fondo quiero quedarme en la productora y que lo haré (eso sí, vacaciones incluidas en el trato)
Que aunque me queje de lo terrible que es regresarse en autobus a mi casa, cada noche que salgo de mi pasantía y veo las estrellas siento una alegría bastante peculiar.
Que nunca pensé a dónde podía llegar la historia con mi ex novio. Que los eventos hayan sido tan desfasados y que hayamos terminado definitivamente así.

Confieso que necesito dar cariño. sé que en el siglo XXI suena cursi esto, pero es cierto. En general yo soy una persona muy, muy fría con los demás (a nivel de contacto también) pero por varios años tuve ese espacio en donde podía soltar la "calidez" (podría llamarse?) interna. Sí, es algo un poco triste querer ser "cuchi" o cariñosa con el señor invisible pues a parte que no lo veo, no es recíproco; pero es que tampoco me nace ser "amorosa" (sería esta la palabra adecuada?) con todos. No estoy acostumbrada ni a saludar con el normal y acostumbrado beso de mejilla. Por ahora me contengo pero sé que llegará un momento que me verán fácilmente, como una loca, abrazando los árboles de la plaza Alfredo Sadel.

"Falta poco"

La frase de cada mañana y de cada noche. En cierto sentido siempre aplica pero a veces sólo me pregunto, "qué tan poco falta" o "qué falta", pero en fin... ya es usual.

Ahorita ando desempolvando after effects y word, lista para una noche un tanto intensa.



-Ele.

Sucede que...

Estás esperando el Bus en la parada, pasan unos minutos y no lo ves llegar. Comienzas a cuestionarte si funciona, si algo extraordinario ocurrió y no llegará. Llega uno que no va a donde tu quieres pero que puede funcionarte si te atreves a bajarte y caminar. Lo piensas y lo dejas pasar. Así como las oportunidades.

Esperas unos minutos más y se hace tarde, viene el pensamiento de "en el próximo me monto sea cual sea".
Siguiente autobús con el destino que no quieres, que va cerca pero que no ES. El conductor te ve y te espera complaciente unos minutos; te deja pensar y decidirte, pero comienza a acelerar su vehículo. Colocas la mano en tu bolsillo y chequeas que traes el dinero; este bus es más caro y podría descuadrar tus cuentas del día, de paso que no va a donde tu quieres; chequeas el horizonte por no dejar. El tiempo pasa y el chofer arranca la marcha, lo miras con solemnidad y lo dejas pasar, algo te ha indicado que en unos minutos vendrá el verdadero.

Varias personas llegan y se van sin pensarlo en los primeros autobuses que pasan. Quizás para ellos sean los correctos, quizás ellos saben que a esta hora es inútil esperar a ése autobús específico y que mejor es agarrar fallo cualquier oportunidad antes de no poder llegar a tiempo.

Sigues en la parada, divisas un autobús llegar, desde lejos no se identifica bien pues los letreros son confusos. Al no leerlo con claridad no sabes si levantar el índice y llamarlo, el chofer asume que no necesita deterse  y pasa a gran velocidad por tu lado. Nunca sabrás si ése era o no el que necesitabas pues pasó muy rápido por tu acera e impidió su lectura.

Ya tus pies eléctricos sólo desean emprender su camino al destino que le toca. Recuerdas aquellos momentos irónicos cuando salías de la casa y el autobús estaba allí en la parada pero de nada te servía porque ese día irías en taxi. Te arrepientes de que hoy no fue un día de esos.

Otro autobús se aproxima, por su exterior ya lo reconoces y ya sabes que no te dejará donde quieres, pero esta desesperada sensación que te imprime el tiempo te obliga a sacar el dinero, alzar el dedo y entrar al transporte en cuestión. Hace calor y ya te toca ir de pie por el gentío.

Te refuerzas la idea que ésta ha sido la mejor decisión, que no podías esperar más, que se te hacía tarde, que quizás el otro autobús no pasaría y quizás hasta más nunca existiría. Justificas el gasto del tiempo y del dinero pues en el fondo aún no hay tranquilidad; no estás realmente contenta/o con la idea de bajarte y caminar. Imaginas lo fácil que sería en el otro bu, lo cómodo, lo divertido y perfecto, pues se dice que allí hay aire fresco, asientos suaves y el conductor nunca queda varado en el tráfico.

El trayecto se te hace largo y divagas sobre varios temas. De vez en cuanto "echas" un ojo al vidrio trasero para comprobar que el autobús en cuestión, por casualidad, se encuentre detrás de este en donde estás, pero una gran publicidad tapa el vidrio y tu referencia desaparece.

Al fin llegas a esta parada que en teoría está cerca del lugar a donde deber ir. Pagas a regañadientes pues el clima es terrible y la lluvia que en tu casa parecía un rocío mañanero, aquí es un diluvio universal. El apuro del tiempo te hace recordar al conejo de Alicia, por lo que decides correr sin ton ni son a tu destino. Te mojas, pisas un charco con aguas marrones y tus pertenencias parecen ecología de una laguna.

Comienzas a correr sin mirar atrás pues el clima no te lo permite, mas ahí sigues pensando en ése autobús, en el específico. Por fin ya estás viendo tu destino mientras te le acercas corriendo. Tus ropas están empapadas, tu cartera cayó en la rendija entre los asientos del Bus y todos tus documentos se regaron por ahí, el paraguas no soportó una fuerte ráfaga de viento... en fin, ya sólo quieres llegar por llegar, por cumplir.

Te acercas a la entrada del destino, escurres simbólicamente tus pies en la alfombra de entrada. Ya no sabes si exactamente éste es el destino. Un sonido grave interrumpe la entrada al recinto, volteas y ves que el autobús que necesitabas se ha parado en la puerta del local, ha dejado a unos cuantos secos pasajeros y sin más nada que bajar, el chofer acelera su autobús y la ironía del mundo te saluda dándote la común frase "bienvenido, impaciente".

-Ele.


 

El antojo más indescifrable del mundo.

En medio de la escritura de mi próximo post me comienza a provocar una vez más este antojo realmente misterioso que tengo desde hace ya algunos años.

Que los expertos culinarios me guíen en esta aventura sensorial a ver si alguno descifra qué es lo que quiero. Creo que sólo me bastaría morder un poco de este bocado antojoso para sentir una satisfacción total, un orgasmo culinario intenso y verdadero. En fin, sin más preludio, aquí está:

Es algo frío pero no helado, un poco dulce, cremoso pero denso a la vez. Como crema pastelera pero no con esa dulzura. Es como la nutella, pero no es nutella fría. A la vez tiene como un aroma suave parecido al coco pero NO es coco. La textura es muy parecida a agarrar hielo, enfriar los labios de alguien y besarlos. En ocasiones siento que el sabor parecido sería el de caramelo con queso, pero no, en realidad no es.

Es algo muy extraño que nunca he logrado sarisfacer, quizás sea una de esas cosas que se añaden a la lista de indescifrables/imposibles de conseguir.

Mensaje para la Elena del futuro: si descubriste cuál era, cómo se llama, escríbelo acá para compartirlo con la yo del pasado. Gracias, la gerencia.

-Ele.

Te odio economía!!! (video)

Nada que decir más que "presionar play"



-Ele.

Yo...

Sí que escribo 'güevonadas'. Soy una feliz, extraña y atemporal 'güevonada'. Muack!



Que las imágenes hablen por las mil palabras que me encantan escribir.

-Ele.


60 días en el mar

Justo hoy, hace dos meses, zarpé de aquella isla o aquella zona segura que ya comenzaba a asfixiarnos. Esa línea de lo desconocido pronunciaba con tal fuerza mi nombre que a modo de hechizo me atraía a cruzarla. Fabriqué mi velero con las cosas que tenía a la mano y un nueve de marzo me aventuré a explorarme y a conocer el océano.

Los vientos tormentosos de los primeros días me hacían dudar si valdría la pena seguir la empresa de buscar en el mar aquello que pensaba necesario. Igual el barco seguía en movimiento así como el salado rocío de lo nuevo refrescaba, gota por gota, mi cara.

Admito que los días han pasado violentamente tan llenos de actividades, conversaciones y situaciones imprevistas que poco he podido sopesar sobre lo acertado de esta decisión. Hay momentos donde no lo dudo y me alegro de tener la templanza para reconocerlo, sin embargo hay días calmados donde despierto en este bote, veo al rededor y sólo hay mar, lo cual me hace recordar lo confortable y felíz que era pisar tierra, mi tierra, nuestra tierra.

Hay días que me gustaría volver a estar en esa zona conocida que era nuestra isla; hacer actividades rutinarias pero divertidas (ver una película en su cama, cocinar juntos, hablar de negocios, etc) y volver a sentir la calidez de un beso, unas cosquillas o un abrazo; de sus manos despeinando mi cabello o de las mías jugueteando en su espalda.

Definitivamente, desde que comencé este viaje contadas veces he sentido eso, sólo en dos o tres encuentros casuales que tuvimos, cuando lo efímero de una caricia se lo llevó el vigilante tic-tac del molesto reloj.

Desperté hoy descubriendo que más que el hecho de probar sus labios, lo que extraño es saber que siempre estaban allí para hacerme volar; que más que el diámetro de su espalda, lo que añoro es el calor que me transmitía cuando lo abrazaba. Es decir, puede que extrañe la forma y cómo ésta satisfacía mi instinto animal pero más añoro el fondo o aquello que no se llena sólo de unos labios ni manos ni piel.

Como dije al comienzo, al iniciar mi viaje caí dentro de una tormenta marina donde hasta Tritón me dio la espalda. Luego, cuando las aguas se calmaron, el viento llevó mi barquillo de papel hacía lugares pintorescos.
En el trayecto he divisado unos cuantos barcos-islotes que también deambulan por estos mares. En ocasiones están disponibles para recorrer un pequeño trayecto juntos, en otros casos están ocupados pero aceptan mi llegada; hay unos que tienen una espesa neblina y no me dejan ver bien qué sucede ahí dentro, me confunden; hay otros que me causan curiosidad pero temor de visitarlos; veo los que me causan rechazo y hay los que ni se percatan de la presencia de mi velero chocando su popa. Están los cayos, de las viejas ex navegantes, donde se divisan dos botes estacionados por largo tiempo (mientras los dos felices habitantes me saludan y me dan consejos para continuar mi viaje, así como hacía yo en esos tiempos), a veces voy en caravana con nuevas capitanas y en otras ocasiones siemplemente desaparezco de todas y todos en una especie de triángulo de las Bermudas.

Cual capitán que va agarrando experiencia, voy trazando un mapa de las islas y las rutas a donde varios marineros van, a las cuales puedo volver para estacionar mi barco por las noches y así descansar del viaje. Es agradable llegar de vez en cuando a tierras conocidas, bajarme del velero y hablar sobre las curiosidades del océano. Es una necesidad reírse de las aventuras y reflexionar sobre ellas, sacarles la sal y guardarla en un envase llamado "experiencia", los cuales poco a poco voy acumulando en la alacena del barco.

Mientras navego me hago amiga de los piratas, los naufragos, los mercenarios, los marinos de la armada, de las sirenas, los peces, las algas, las gaviotas y del mismo Tritón. He descubierto y redescubierto personas que ayudan a llenar mi bitácora con buenas, malas y extrañas experiencias y que hacen del trayecto, sin rumbo, algo especial.

También he cometido errores de novata mientras surfeo unas cuantas olas: no las he leído correctamente, me he confiado y anonadado por su majestual grandeza y profundidad, me he estrellado y hundido por momentos a causa de estos espejismos, mas el barco se reconstruye rápidamente, pues no hay decepción ni orgullo que pueda pararlo.

El océano es tan vasto y complicado que las frases, moralejas, mitos y leyendas están a la orden del día. No sé si he sido sortaria o desafortunada en toparme con una capitana cuya piel curtida demuestra su amplia experiencia en esta actividad del navego sin rumbo.

Ella es quien ha sido la encargada de mostrarme algunos secretos que esconde el mar, pues ha recorrido los siete. Me ha regañado al ver que estoy encallando mucho en las mismas tierras, me ha recomendado girar el timón y deshacerme de las rutas que ya conozco, pues estacionarse siempre en los mismos sitios no es la forma de "navegar". "No lo sé, mujer - le digo - a veces me siento muy alegre en estas rutas, me gusta visitarlas amenudo" pero ella niega con la cabeza.

Me ha recomendado hacerle un trabajo de carpitenría a mi barco, convertirlo en un provocativo yate para poder zarpar rumbo al continente lleno de hombres disponibles y con hermosos veleros. Isla a la cual sólo los yates más acomodados, con superficies deleitables, pueden pasar y unirse al crucero de los sentidos.

La idea no me convence del todo, las historias de esos continentes me hacen pensar que al final saldré con una mirada muy vacía y superficial del océano, pues habré pasado demasiado tiempo en esas tierras de hombres y mujeres que sólo buscan encontrarse casualmente.

Igual le he hecho la promesa a mi colega que por una noche arreglaré la apariencia de mi barco, me montaré en el crucero y asistiré a ese continente lleno de navegantes solitarios. Por una sola noche probaré aquello de salir para conocer, casi en cita a ciegas, a cualquier hombre que ella indique. Sin poner la barrera y sin importar el nivel intelectual.

La idea por más color y adornos que se le pongan no me parece así de atractiva pero es cierto que es algo desconocido, así como este viaje, como la causa que lo propulsó.

Pronto tendré más tiempo para enfocarme en mí y en mi forma, para mejorarla y prepararla. En unos escasos días llegará el momento de descansar cuando me provoque y recuperarme de estos años agotadores.



Justo en el momento que escribo estas líneas me encuentro flotando en soledad en medio del agua; ideas tranformadas en gaviotas vuelan cerca, el viento fresco alborota mi cabello, tomo un té mientras descanso mis ojos en el horizonte, que ya comienza a ser rojizo por el atardecer. Suena esta canción que me relaja. Camino por la borda, me siento y mojo mis pies con las suaves ondas que chocan contra este velero. Me doy cuenta que luego de esta travesía, aún la isla, nuestra isla, se divisa pequeñita y desierta cuando me quedo quieta en silencio.

Una sonrisa se dibuja tímidamente porque el mar está tranquilo, mi té está caliente y el viento es gentil; sonrío porque hace 60 noches no lo hubiese imaginado así, respiro lentamente y me pierdo en el horizonte. Mi barco se va volviendo un puntico en este infinito mar.

Al final, ya sentada en la isla donde pasaré mi noche, me pregunto ¿Será que soy feliz?

...Quizás es muy temprano para responder.   

-Ele.

Resolución Nocturna #3

El tema del amor me tiene asqueada, no quiero aplicarme ningún tratamiento como el de eternal sunshine for the spotless mind y olvidarlo todo (aunque es tentador). La cuestión es que llega un punto donde la incertidumbre, la confusión y la manía son insoportables. No sé en ocasiones qué es más desgastante: 16 horas trabajando o 1 hora reflexionando sobre este tema.

Lo peor de todo es tener mil preguntas en la cabeza y tan sólo unas miserables respuestas. Es algo muy parecido a una impotencia pueril. Nada más que hacer que imaginarse o adivinar el resto, y esto es simplemente desgastante.

Es divertido jugar con nuestro cerebro y ver si podemos domarlo, controlarlo y hasta engañarlo pero a final de cuentas ese juego de yo-con-yo es una hojilla de metal afilado que rebana las emociones. Si tan sólo pudiésemos prender y apagar los switches yo ahora apagaría el emocional. Sería feliz, estaría en paz.

Y es que es duro darse cuenta que es la madrugada, que hay cansancio mental y físico; que aún faltan trabajos por hacer, que hay poco tiempo, que no todo lo planeado sale bien, que la confianza en los demás no está clara, que el día no rinde y que no hay nadie que te pueda dar un verdadero y jodido abrazo.

Sólo eso, un fucking abrazo.

-Ele.

Resolución Nocturna #2

No importa ya cuánto tiempo pase, si él te conmovió desde el comienzo, siempre lo hará (lamentablemente o afortunadamente, tú dilo). Hmmm, interesante como actuamos las mujeres ¿no?

-Ele.

Resolución Nocturna#1 (actualizada)

La amistad entre un niño y una niña quizás no existe. Repito: quizás.

ACTUALIZACIÓN: No, no existe mientras existan las hormonas mezcladas con sentimientos de admiración y posesión. El compañerismo, por otro lado, sí.

-Ele.

Millonesdesolteros.com [el video] (sádico busca niña fresa)

Ahora en youtube:





Recomendación: leer post mientras se carga el video. Enjoy.

Mds.com, más que una broma



Ah... la web 2.0, un océano vasto y profundo, donde millones de especies conviven en ese mundo cada día más envolvente.

¿Cuántas veces vemos en la web los avisos para conocer a solteras o solteros, amigos, resuelves o fuck buddies? La web está repleta de páginas, a veces de corte spam, que hacen referencia a una sola cosa: andas sol@ (recuérdalo).

No todos los solitarios digitales caen en las trampas (o digamos, redes) de estos servicios para conocer a otros solitarios, pero si estos siguen pululando en internet es porque alguien debe usarlos.

Por eso existe millonesdesolteros.com una parodia, llena de ironía, a estas redes sociales donde se hospedan ingenuos que piensan que obtendrán el amor en el primer click y de los que juegan a ser diferentes personas sólo para conquistar o lograr ver en "cam" uno que otro trasero. En este vasto universo hay uno para cada gusto.

En este capitulo piloto (no sabemos si será el primero y último o habrán más) se vive la historia de un hombre más sádico que ingenuo quien, en busca de alguna mujer (joven, preferiblemente), se topa con una chica más niña de lo normal (que en ocasiones parece sufrir de algún trastorno hiperactivo). En esta exaltación de los personajes está la esencia de la parodia de cómo en la red convergen universos diferentes y, tal cual un experimento, tienen resultados fallidos.

La historia detrás de "conoce el amor cara a cara"

Es irónica la forma en como este video se produjo. Primero: yo sólo habría oído de Gabriel Nuñez más que por su blog y algunas conversaciones que tuvimos unos días antes de que se concretara la idea. Segundo: todo fue hecho vía internet desde nuestras computadoras, él con su Pc en su casa y yo en mi casa con la Mac, no nos conocíamos en persona para ese momento.

La idea surgió en el primer fin de semana justo antes de las vacaciones por Semana Santa. Al comienzo prendí mi Imovie y comencé a grabar improvisadamente un spot que se burlara de las webs que tanto me aparecían en Facebook a raíz de cambiar mi status a "single".

Tanto me harté de leer la frase "conoce a cientos de jóvenes" o "chicos estadounidenses buscan novias colombianas" (que de paso, a mi qué me importa, yo soy de Venezuela) que ese día hice mini parodias, pero sin algún fin serio, simplemente para hacer catarsis, jugar y pasar mi tiempo de ocio.

En esos momentos me tomé una foto jugando a verme como "rockerita", foto que Gabriel vio y tuvo una idea más concreta de hacer juntos un video sobre el tema. La propuesta era divertida pues nunca había hecho un video así en colaboración o collab (termino que se aplica en youtube cuando dos o más youtubers habituales crean un material juntos). Así que ese fue el mini proyecto que desarrollamos durante esa semana de vacaciones que comenzaba.

Preproducimos hasta el miércoles, ese día grabé yo mis partes y el jueves él grabó las suyas. El viernes nos reunimos por primera vez en persona para editar, mas luego de un viaje de sucesos imprevistos, y tragicómicos, la postproducción la hicimos a distancia.

Hoy ambos estamos publicando en nuestros blogs el estreno oficial de "Millones de solteros".


15 Hechos divertidos // Funfacts



#1 El video dura 11:47 min, se grabó en 48 horas, se editó casi completo en 24 horas, la mezcla de sonido “duró una eternidad” -palabras de Elena Sánchez- y costó 320 Bsf. aproximadamente.

#2 Gabriel se tuvo que afeitar los pelos de sus piernas para pegárselos en el pecho con pega “Elefante” y  así parecer más “sádico”, él esperó a que sus padres se fuesen de la casa para colocarse el disfraz de hombre grotesco, sudado, grasiento y peludo.

#3 “La travesía del bigote” es a lo que llamo a la viajadera que se echó Gabriel Nuñez por Caracas en busca de un bigote falso, para añadirlo al look de su personaje. No tuvo suerte en los locales que visitó y el día que llegó a la Casa Mágica de Sabana Grande, ésta estaba cerrada por las fiestas religiosas, así que encontró el bigote… en la vitrina.

#4 Elena no sabía exactamente los nombres de los Jonas Brothers, Gabriel no sabía que existían.

#5 El guión lo creamos improvisadamente en sistemas de chat paralelos, en una ventana cada uno en su papel conversaba de la manera más sucia o de la manera más fresa, mientras que en la otra reíamos o cuadrábamos las siguientes frases.

#6 Para entrar en el papel, Elena bailó y casi se aprendió la canción de Miley Cyrus “Party in the U.S.A”. Gabriel, por su parte usó la canción “Bring Out the Gimp/ the comanche” que aparece en la peli Pulp Fiction de Q. Tarantino.

#7 La idea inicial era que el video durara 4 minutos.

#8 Elena bajó 2 programas de edición para la laptop (la que usaríamos para editar fuera de nuestras casas) y ninguno funcionó. Allí fue cuando el disco duro de Nuñez salvó las primeras horas pero luego desistimos pues habían pasado cuatro horas de procesos para instalar, convertir, actualizar, etc y continuábamos en los primeros segundos del video.

#9 Gabriel usó sus conocimientos de mecánica avanzada para estabilizar la mesa donde haríamos la edición. Las herramientas: papeles de cuaderno.

#10 Elena descubrió un nuevo editor llamado Video Edit Magic, que requiere más paciencia de lo que jamás pensó. Al final el video se editó con Final Cut Pro y Gabriel Núñez se mudó a Adobe Premiere.

#11 La indumentaria de Gabriel fue: una cámara, luces de led, un anime, revistas de mujeres y leche condensada.

#12 El vestuario de Sánchez es real, es una pijama que le regaló su mamá en diciembre ¿la escenografía de Gabriel será falsa?

#13 Elena diseñó la página falsa de “Millones de solteros.com”, sí chicos, lo sentimos… es falsa.

#14 El aspecto de grasa corporal y falta de aseo que luce Gabriel, lo logró echándose en el cabello y todo el torso “Aceite para bebés”, adicionalmente a eso, no se bañó en todo ese día hasta terminar de grabar, de esa forma se metió en el personaje y vivió por unas horas su descuido y dejadez.

#15 Apenas Gabriel terminó su grabación tuvo que meterse a bañar de emergencia, sufría picazón en el pecho por los efectos de la pega elefantes y los pelos cayéndose.

¿Interesante? Ahora ve el video.

¿Quieres leer la otra versión de la historia? visita: Estreno del video collab: “Millonesdesolteros”…



(si te gustó compártelo, si no, también)

-Ele.
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