Imagen del día.

Imagen del día.
(:

Cadena de decisiones absurdas.

No tengo ánimos para explicar hoy con exactitud matemática lo que sucede. Es temprano en la mañana, no he dormido en toda la madrugada, siento una resaca en miniatura y el sueño ya comienza a ser fuerte. Me advierto que este post requerirá de la memoria para descifrarlo cabalmente. Secuencia de decisiones erróneas:

Aceptar ir a otro lugar.

Tomar una bebida rosada.

Ignorar a la gente de la reunión.

Acostarme en el sofá.

Buscar el celular sin saber con quién hablar.

Llamar. Hablar. Colgar.

Desahogarme por mensajes.

Recibir desahogos.

Confundirme.

Cagarla.

Levantarme del mueble. Ir a otra casa.

Ir a acostarme sola en un sofá.

Mantenerme despierta.

Escuchar música en el ipod.

Responder mensajes.

Hacer preguntas estúpidas.

Mantener el celular prendido.

Responder una llamada.

Hablar con frialdad.

Ser sincera - NO ME PIDAN SINCERIDAD SI NO PUEDEN LIDIAR CON ELLA DE FORMA MADURA-.

Tomar una posición inmadura. Llamar. No recibir respuesta. Insistir.

Tener miedo.

Ceder. Aceptar la cita.

Seguir escuchando música.

Ver el amanecer.

Cuestionarme. No encontrar una respuesta clara.

Irme en taxi -esto fue bueno, pero ya mi cuota semanal ha llegado a los 660 bsf en 8 días-.

Abrir internet.

Escribir en el blog.

-Ele.

5 años. 5 Kilómetros.

Yo, el perro de Pávlov; el mundo, mi estímulo.

Eso fue lo primero que formulé cuando llegué al mediodía al lugar donde acostumbraba hacer ejercicio con mi exnovio. Todo el sitio estaba abarrotado de recuerdos, desde los más frescos hasta los encapsulados en viejas botellas, por ahí en un baúl en mi mente.

Ese sitio era nuestro punto de encuentro al comienzo, cuando iniciamos clandestinamente la relación, y fue el último lugar que tocamos antes de terminar.

Coloqué la música y comencé a caminar. Asumo que por la hora en que llegué la gente almorzaba, si bien no estaba sola, no habían tantos transeúntes. Sólo los militares de turno.

La música era la más energética posible, necesitaba una inyección de adrenalina, y con ella comencé a caminar rápidamente.

Era imposible para mi evitar los recuerdos. Desde los bancos para sentarse y descansar - o hacer abdominales- hasta las barras donde él solía ir a ejercitarse mientras yo seguía el circuíto. Cuando llegué, las barras estaban vacías y los bancos sólo con parejas reposando su almuerzo.

Me prohibí sentarme a reflexionar (y llorar). Yo iba allá a moverme, a salir del claustro (voluntario) que se ha vuelto mi habitación. Debía dar por lo menos 5 vueltas, cada vuelta son 1.2Km. apróx.

La música funcionaba perfecto, caminaba a buen ritmo, pero mi mente no estaba en silencio. Comencé a imaginarme en ese momento que cada paso que daba era un paso más lejos del pasado, más lejos de lo que viví -que fue hermoso, pero que debe ser un ciclo cerrado-.

Un paso y olvido, otro paso y recuerdo.

Así fui caminando más rápido de lo común. La música me producía un buen humor y un sentimiento de determinación impresionante -esas, bondades del rock-.

Sin embargo, al desconcentrarme del horizonte, que veía como indicador de mi meta, los recuerdos de cada objeto se colaban en mi mente y no los podía eliminar tan fácilmente. En realidad no quería borrarlos, sólo quería que el sentimiento de vacío se llenara conmigo o de mi.

La energía y las ganas de superar todo esto de una vez hicieron que mis pies dejaran de caminar y comenzaran a trotar. Debo decirlo, odio trotar, siento que no tengo resistencia mental y comienza este dolor en el pulmón (que muchos asumen como psicológico). Sin embargo esta vez lo de trotar salió solo, sin ningún dolor o queja, no tuve que hacer ningún esfuerzo extra, la velocidad de mis pensamientos y de la música me impedían desacelerar el paso.

Comencé a ponerme metas mientras trotaba, "hasta el siguiente poste" dije, pero al pasarlo sentía que podía dar un poco más y llegaba a dos o tres postes después. Me sorprendí de la determinación a no parar, aunque ya los zapatos estaban molestando. "Si él me viera, le encantaría que no he parado" pensé y allí unas lágrimas comenzaron a escaparse.

Me traicioné gravemente, ese pensamiento fue un poco mortal pues me hizo retroceder al kilómetro cero. Dejé de trotar y retomé mi caminata rápida.

¿Por qué me hago esto? - dije - recordando que hoy en la mañana al despertarme quise enviarle un mensaje para decirle que iría a hacer ejercicio a donde siempre y que al no verlo lo extrañaría. Aunque en el fondo no estaba segura de ello. Igual no lo envié, hacerlo hubiese manchado el lienzo nuevo que estoy construyendo.

"Basta de reflexionar Ele, salte de ti misma, observa el paisaje y trota" fue la autorden.

Ya habían muchas más personas en todo el lugar. Como es domingo hay más niños y por lo tanto más detalles que observar. Caminé viendo a los pequeños montarse en los viejos tanques de guerra que están en ese paseo, siempre me ha parecido una contradicción digna de una fotografía eso de ver a los niños jugando allí. Siempre reduzco mi velocidad para captar esas imágenes al menos con la mente. Luego observaba a las decenas de canes con sus dueños: dos amigas y su perro, una mujer sola y su dálmata, unas niñas y un puddle, y así. Los ciclistas y algunos que otros con patines pasaban rápidamente. Ya las barras estaban ocupadas por aquellos hombres fornidos y sudorosos que esperan 10 minutos de cola y hacen 3 minutos de entrenamiento. Luego el cielo y los árboles, un azul y un verde que, a pesar del smog que vive la ciudad, aún mantenían su brillo exquisito.

Cuando me di cuenta estaba trotando otra vez. Ya estaba más cansada, había dado 4 vueltas completas sin detenerme a descansar, pero me gustaba esa sensación.

En la última vuelta dejé que mis pensamientos volvieran pero ya más relajados, pensé en el presente, en lo que haré de aquí a un mes; las metas cortas y las relacioné con los"postes" que iba dejando atrás. Divagué un poco sobre mi futuro emocional pero eso aún está en un agradable limbo, aunque estoy segura que con el tiempo la arcilla cobrará una forma. Pensé en mis amigos, a quienes no he visto por puro desgano de mi parte y que, pese a mi terco rechazo, aún me invitan a los lugares. Me molesté recordando que mi carro sigue en el jodido taller. Me relajé al pensar que mientras tanto era una mujer libre.

En eso una imagen genial distrajo mi ojo y dio pié a la secuencia final de mi rutina: en la acera del frente un niño se baja de un carro apresuradamente, su madre lo toma por el brazo, su padre le baja un papagayo en forma de pájaro. El niño toma el papagayo y lo coloca en la acera, y cuando está dispuesto, comienza a correr con todas sus fuerzas. El papagayo se eleva torpemente, su padre corre tras de él y lo ayuda a elevar su juguete volador. El niño corre y comienza a elevar ese montón de plástico e hilos. Lo logra. Sonrío y siento que ese detalle tan "tonto" me está sacando una lágrima -qué cosas con las simbologías, je!-. 

Me detengo. Veo al niño correr y volar su artefacto mientras otro pequeñín se tropieza con mis piernas. Veo que su madre le grita para que regrese. El pequeño tiene su diminuta mano extendida y en ella un manojo de flores torpemente arrancadas, me las ofrece, yo lo saludo y le digo "muchas gracias", el niño corre tímido  a las piernas de su madre quien me sonríe como en forma de disculpas. Sonrío y continúo caminando con el manojo de florecillas en la mano. El día en que muera quiero vivir una escena parecida antes de partir.

El ramo improvisado de flores se me estaba deshaciendo y el sol quemaba mi piel. Terminé el circuíto antes de las 5 vueltas exactas, hice 5,8 km, me sentí genial para regresar a mi casa, había logrado mi meta y hasta me obsequiaron un pequeño premio.

En fin, 5 Km son menos de lo necesario que debo caminar para dejar atrás 5 años de recuerdos, pero sí fueron los justos para que los sentimientos sigan tranquilizándose.

Al final, el can hoy pudo controlar su saliva ante el estímulo del mundo. 

¡Gracias!

-Ele.

El lugar sorpresa...

He creado una nueva página en dónde navegar. Está justo allí a la derecha.
Es el lugar sorpresa porque a veces se me ocurren cosas no tan extensas como para hacer todo un post o quizás son tonterías que pienso por un momento y necesito colocarlas acá. Entonces, allí irán. Son parte de las vacaciones, pero es un lugar escondido donde "todo puede pasar". Así que continúen navegando.

-Ele.

18 días después.

Hace 18 días decidí saltar ese vacío extraño, hace 7 días aún me sentía cayendo en un hueco inentendible y borroso pero cada minuto cuenta y de alguna forma mi panorama ha cambiando drásticamente.

Ya no siento que caigo o que subo sino que camino alejándome de ese mundo que él y yo habíamos formado por cinco años (y cuatro meses).

Cuando dejé de "caer" y comencé a caminar lo hacía muy lento, con algunas lágrimas en los ojos, volteando muchas veces y veía ese pequeñito oasis alejarse. Trataba de regresar porque el miedo a lo desconocido (o lo anteriormente conocido) me motivaba a volver.

Pero los pasos comenzaron a ser más amplios y desde hace unos días he volteado y ya casi no diviso esa casa llena de recuerdos. Es como si la famosa capa calima hubiese venido a mi viaje a taparme el pasado y ayudarme a sólo enfocarme en el siguiente paso.

El lunes fui al cine sola, lo extraño fue que la película era taquillera y no es mi costumbre ir sola también a ver películas como "Alicia en el país de las maravillas". Confieso que antes de entrar sentí esa tristeza de ver la cola para ingresar a la sala y saber que nadie estaba allí esperándome ni preguntando qué me había comprado; en la cola tampoco estaba nadie con quien juguetear, a nadie a quien abrazar ni besar.

Eramos yo y soledad, a quien estoy volviendo a querer. Habían muchos jóvenes en el cine, muchas parejas abrazadas, jugueteando... algunas lágrimas se resbalaron tímidamente pero me recompuse viendo el paisaje a través de los vidrios y cambiando la música.

Entré a la sala y cuando me iba a sentar en mi puesto designado la señora de al lado dijo "ah, disculpa pensaba que estaba desocupado" y quitó cuantas bolsas y carteras había puesto allí. Qué recibimiento, pero reí. Total, esa señora, como el chico que me vendió la entrada, tampoco entendía que alguien fuese al cine solo. Al salir paseé por el centro comercial que ya estaba cerrando, la música y lo vacío del lugar se mezclaron para crear un escenario sin espectadores donde yo imaginaba ciento de cosas. El ciclo de tristeza ya me estaba molestando un poco así que decidí irme, en el taxi viví una situación bastante peculiar (el secuestro de un taxi y su chófer) que  me hizo olvidar casi por arte de magia el denso cóctel de lágrimas y recuerdos.

A veces me tambaleo, lo sé, pero hay gente, cosas y situaciones que hasta por pecar de sublimes me sacan una profunda sonrisa.

Podría nombrar algunos lugares en donde encuentro algo de refugio que no sea en mí misma: primero está la pasantía, aquella oficina donde habitan tres locos; tres hombres excelentes y divertidos. Raúl, Daniel y Juan son los dueños de la productora y hacen que mis días estén llenos de risas y productivas experiencias. Es un antídoto más verdadero que cualquiera que publiciten en un nefasto informercial. Cada uno con sus problemas (personales o laborales) me alejan de los míos. Al comienzo de la pasantía me sentía extraña y desubicada en aquella oficina pero ahora me siento como en casa, en una casa un poco disfuncional, debo decir.

Luego están los blogs, en especial el de Toto y el de Gabo. Han sido más efectivos que cualquier antidepresivo Bayer (que igual nunca tomaría) y lo mejor es que "son gratis!". Me he reído con posts, videos y comentarios tan hilarantes que se me ha ido el aliento.

También están las personas que hacen mi día llevadero cuando siento que no lo es: mis amigas, amigos y panas. Las amigas de siempre que suelen decirte desde "ay ya mujer! olvídate de eso chica!" hasta la que incitan a hacer cosas "alocadas"-que no, que por el momento no haré, no insistan-. Los amigos y panas con quien converso que me explican cosas sobre la vida, las relaciones, las emociones y uno que hasta me habló del arrechísimo mundo del ajedrez. Paréntesis: de verdad me pareció increíble que el ajedrez no es cualquier ejercicio de agilidad mental, va más a allá, es como un "arte" -sí, ele descubriste el agua tibia-. Cierro paréntesis.

Aunque no todo el tiempo estoy con ellos o en esos lugares. No es mi idea aferrarme a ellos, en realidad quisiera no aferrarme a algo.

Hay varias horas del día donde quiero y necesito estar sola.  En esos momentos de soledad suprema es cuando pienso/reflexiono sobre lo que hago y lo que siento. Hace 7 días era dificil tolerar estos momentos sin siquiera soltar una pequeña gotica salada, pero hoy mis ojos permanecen secos. Paso horas imaginando cosas: qué pasaría si volviésemos en este momento, cómo me siento luego de no verlo por 15 días, me cuestiono aún si fue una asertiva decisión,  estará pensando en mi, qué me está sucediendo con la gente y más que todo: qué haré la semana que viene cuando tenga verdaderos días libres (días que ambos deseábamos como locos pasarlos juntos).

No me entristece (mucho) el hecho que no la pasaré con él y hasta ahora he llegado a la conclusión que me dejaré llevar: lo que salga primero será a donde iré pero si me provoca dormir lo haré. Todo sin presiones, como el agua. Sospecho que la semana que viene, será interesante para mí.

Ahora, si comparo cómo estaba el 9 marzo y cómo estoy hoy (26) es impactante el cambio que se ha producido en tan pocos días, una muestra concreta: la bandeja de mensajes de mi celular. Tan pronto terminamos la relación seguimos hablando pero la cantidad y calidad de mensajes fue disminuyendo, hace unos días me provocó escribirle sobre recuerdos divertidos y de buenos momentos (sin ningún objetivo preciso) pero es verdad, esto le hacía más daño así que todos esos mensajes desaparecieron de mi mente. Su nombre en mi bandeja de entrada fue desapareciendo también, ayer fue sólo uno y hoy ninguno. Si acaso hemos tenido impulsos, no han sido lo suficientemente fuertes como escribirle al otro.

Pensé que en este punto ya estaría llorando, pero no, sólo ando reflexiva. Increíble como en tan poco tiempo se puede lograr cambiar una rutina arraigada por años.

Así es como el oxígeno se ha consumido, la llama es hoy casi inexistente y ninguno de los dos se atreve a ponerle un carbón ni a soplarla.

Miento, ya salió una lágrima. Rayos. Bueno al menos he liberado mi emoción.

Es que extraño estar con alguien a quien puedo contarle todo sin reservas, a quien puedo abrazar cuando me provoque, a quien puedo hacerle mil cosquillas cuando esté dormido... extraño interrumpir la explicación de alguien con un beso o decirle con fuerzas "te amo!". Extraño las discusiones (pero no las peleas). Extraño que alguien me reclame por reírme en medio de un argumento malhumorado. Mas, de verdad, lo que en este momento extraño muchísimo es un simple abrazo. De esos cálidos donde no sólo estás apretando el cuerpo de otra persona contra el tuyo sino que estás descubriendo lo más íntimo de su ser, de esos que parecen protectores, esos abrazos que son muy divinos y que me acostumbré a recibir con frecuencia. Es que son abrazos mágicos, que no se sienten con todos y en mi caso sólo se sienten con la persona que haya dejado pasar - y es que estoy jodida, no sé por qué en eso soy muy selectiva, ya esto es tema para otro post-.

Pero nada, poco a poco sé que volveré a un estado de no extrañarlo, por suerte el ser humano tiene esa ventaja de amoldarse a las situaciones (todo el mundo la tiene, incluso la persona que ha perdido un familiar).

Hoy soy optimista, he vivido una semana muy positiva y con logros de metas que hace años me propuse, como por ejemplo ir a la premiere de una peli venezolana (check, je).

Por ahora sigo caminando en este espacio que en ocasiones se convierte en un desierto, algunas noches es una pradera estrellada y fresca (muy divertida para caminar y contemplar ideas de otros), algunas tardes se transforma en un apacible mar y de cuando en cuando la nube que me impide ver el pasado se retira para que observe cuánto llevo de camino. Aquí no vale la pregunta "mamá ¿cuánto falta?" porque simplemente no sé a dónde voy en este viaje.

Por ahora mi corazón seguirá divagando, sin rumbo pero sin ganas de tenerlo, mi mente sigue enfocándose en lo de siempre (un poco más relajada) y yo voy con ambas en mi maleta. Así que:

Au Revoir! Nos vemos en la próxima estación!

26/03/2010 - 01:24 
una de mis actividades fijas en vacaciones será dormir mucho. lo necesito! jeje.

-Ele.

Desde las butacas: DESautorizados.



El escritor se pregunta qué le sucede y justo en eso entiende que sus personajes han escapado de su cabeza.


Así es como puedo formular tagline (o la frase que definirá más detalladamente el tema de la película) con el cual comienzo mi reseña de esta película dirigida por Elia K. Schneider -cuyo trailer dejó a más de uno con una buena expectativa por lo diferente (o fuera del esquema) en nuestro cine-.


Para quien aún no sepa de qué va la película, pues de una manera no tan reveladora puedo comentar que se trata de Elia K. Schneider (ella en sí como personaje) que imagina a Elías Martinez (Erich Wildpret) un escritor obsesionado con sus propios personajes. En la cabeza del escritor existe esta musa: una joven y embelesadora mujer llamada Nina (Samanta Dagnino) que vive su propia aventura de amor con cada tecleo apresurado de Martinez. Pero el mundo no puede permanecer así de sencillo, por lo que los personajes toman más vida de lo que la mente puede controlar haciendo que tanto escritora como escritor saquen a relucir pensamientos conexos e inconexos en esta especie de queja-reflexión sobre el autor y su obra.


Quienes vayan a ver esto le advierto algo de una vez, abran su mente, en el sentido que esperen cualquier cosa (incluso la nada). No es una película como "Stranger than Fiction" (muy buena por cierto) aunque al observar el trailer esa fue la primera película que asocié. Luego de verla uno se da cuenta que no se pueden comparar. Así que repito, siéntense en sus butacas con la cabeza en neutro para que puedan entender mejor la pieza.


Lean primero lo que quieran, lo positivo o lo negativo. 


Lo positivo.


La trama, como se nota desde el comienzo, tiene un gran potencial para enganchar al espectador. Es un tema de por sí interesante que se arriesga a salir del menú cinematográfico al cual estamos acostumbrados (positivamente o negativamente, ud. dirán). 


El planteamiento inicial comienza revelando lo cliché que es el personaje, que curiosamenre es a lo que más teme el escritor (a caer en los lugares comunes). Esto lo cual lleva a lo siguiente: veremos cómo se desarrolla la historia dentro de un mundo aparentemente cliché. 


La película está concebida para ser narrada desde la imaginación de quien la escribe por lo que esta concepción hace que se tomen muchas licencias en referencias al tiempo y espacio. Pero en este caso esos permisos no disgustan pues ¿cuándo la imaginación el tiempo y el espacio son variables tan estrictas? Por esto no hay tomas de ubicación, esta historia bien podría pasar aquí o en alguna tierra exótica, verán anacronismos (pagos en monedas de oro cuando este mundo se maneja ya por transacciones vía internet) viajes por caminos ilocalizables y sin destinos finales, caminatas por escenarios pintorescos, el día y la noche poco hablan de días que pasan y comienzan a hablar más de momentos. En fin, todas estas licencias hacen que un espectador atento pueda entender que no está en presencia de un relato real sino dentro de la imaginación de un ser humano.


Encontré interesante que al personaje protagonista lo vamos descubriendo no a través de sus palabras y ni siquiera de sus acciones pues, como se introduce desde las propias palabras de Elia, es un personaje cliché: un escritor desaliñado con una máquina de escribir medio defectuosa en la cual no puede concretar sus ideas -que arruga en montañitas de papeles-, hombre frustrado que fuma y que alguna vez en la vida tendrá sexo casual con alguna actriz desesperada). Por esto sólo vamos descubriendo sobre los verdaderos tormentos de este escritor a través de los otros personajes que la narradora va creando en su mente. Si se extrapola la idea podemos decir que esto es conocer a alguien a través de su basura. 


Por lo tanto la historia se vuelve llamativa si uno decide entender que está dentro de imaginaciones y mentes ajenas.


Hay algunos recursos visuales que bien valen la pena destacar: el uso de la lectura para sustituir los diálogos; el uso del color para exaltar las imaginaciones del personaje y las vivencias de Nina y su amado. Es común observar piezas donde usan el color a modo de corrección técnica (algún pelón en la fotografía o un error en general) pero en este caso el color mantiene su consistencia pues está relacionado con la imaginación. Admito que en momentos la película llega a parecer una pieza experimental porque la técnica exacerba las imágenes. Subjetivamente esto no me molestó pues es de mi agrado el cine experimental pero objetivamente este es un recurso necesario para subrayar la idea "estás dentro de una metaimaginación*". No estás en la vida real


Hay una escena bastante artística donde dos de los personajes bailan en un escenario y las luces juegan y se alternan para crear un ambiente de ensoñación. Es una escena sin diálogos y que si uno sigue la trama puede llegar a ser el clímax. 


Otro punto a favor va a la dirección de arte que se nota, es decir los personajes visten lo que son, los escenarios tienen elementos que refieren al hecho irreal, frutas en lugares inusuales, estatuas, candelabros y cuanta cosa que la mente de una persona trate de imaginar. Sin embargo la dirección de arte se enfila en la línea delgada de lo que es creativo y de lo que para algunos puede ser cliché; una manera forzada de hacer que el espectador considere al ambiente como un personaje más. Como se quiera ver, la dirección de arte entra a jugar como un recurso importante en este film.


Algo bastante meritorio para los creadores de Desautorizados es el hecho de ser una de las pocas películas venezolanas (de los últimos 5 años) que deja casi todo el peso en acciones e imágenes más que en diálogos. 


La ausencia de miles de palabras es un detalle que al comienzo uno obvia porque puede pensar que el viaje de diálogos sólo se está postergando, pero no, gratificantemente en esta pieza se comienza a notar que la tocada va más hacia las acciones y que los diálogos son sólo introductoriosa las mismas, salvo algunos que ocurren en los encuentros inevitables. 


No es una película silente pero tiene mucho de eso, pretende usar la música y las imágenes para explicar lo que sucede. Así como ocurre en nuestra mente a diario mientras escuchamos música. 


En algunas escenas está presente el sexo o los besos apasionados que hacen analogías con conceptos como la vida y el mundo.


La idea del violinista y sus canciones (que sirvieron como sonido diegético**) sacó unas cuantas risas en la sala.


La edición tuvo un ritmo adecuado, se hizo un muy buen trabajo juntando las imágenes finales cuando uno de los personajes es perseguido por sus ideas psicóticas.  


Sobre las actuaciones. 


La manera de interpretación de Erich Wildpret llega a un nivel muy bueno, en especial porque hace de doble personaje y logra crear una diferenciación entre Elías el escritor y Vincent el militar que habita en su mente, que por momentos sólo se parecen físicamente aunque ambos guarden esa rabia por el mismo motivo. Considero que es uno de los actores nacionales con un alto nivel de interpretación, lo he visto ser escritor, militar, travesti, fotógrafo, "fun boy", etc. y lograr transmitir las preocupaciones y necesidades de sus personajes.


Samanta Dagnino interpreta a Nina y logra una buena expresión corporal que sugiere debilidad e inocencia juvenil. 


Juan Carlos Alaracón hace el papel de Federico (amante de Nina) y transmite esa sensación de locura insana que tiene un amor obsesivo. 


Dad Dager (Raquel) Logra transmitir ese matiz de una actriz aferrada a un personaje que aún no logra comprender, pero del que igual decide adueñarse por más que un simple trabajo. 


Luego están los personajes "floreros" que van apareciendo y desapareciendo dependiendo de  la trama, cuyas actuaciones breves acompañan a los personajes principales.


Lo negativo.


He aquí las líneas poco agradables a la vista de los realizadores del film pero las que los espectadores (háblese de todo aquél que no hizo la película) suele buscar de primero. Si llegaron acá de primero en su lectura recomiendo que luego revisen los aspectos positivos para tener una visión más amplia. Lamentablemente el morbo nos puede dejar sólo con la concepción de estas líneas siguientes, así que luego de leer la sombra los invito a ver la luz.


Sin sonar como recalcitrante debo indicar que hubo un aspecto que desgastó el ritmo del film: la música y el sonido.


De verdad, y esto más que una crítica es una queja, basta ya de las desincronizaciones en los diálogos que lo único que demuestra es el vago interés por hacer que el material salga lo más perfecto posible. Basta de grabar los parlamentos de los actores en estudios y no tomarse la suficiente responsabilidad de trabajarlos para hacerlos encajar perfectamente con el entorno físico. Es aceptable que en un corto universitario puedan haber ese tipo de errores pero esto son las grandes ligas. Llega a ser frustrante ver y oír a tiempos diferentes cuando esa no es la idea, cuando ese es el error. 


Disculpen los encargados del diseño y mezcla de sonido pero este "regaño" debe hacerse, en sus manos está el 50% de la película, en su paciencia está el que un diálogo quede "aceptable/eso nadie lo va a notar" a que quede "perfecto".  


El sonido, por ende, es la pieza más débil de todo el film (lo cual es aún más grave cuando es una película con más acciones que diálogos). Quizás no destruya la obra para quien se ha logrado sumergir en la trama pero crea una barrera imperceptible para quien no ha quedado encantado con el tema. 


El tema de la música roza entre la inspiración en las bandas sonoras de películas como Amelié y la sospechosa similitud. Me explico, los temas musicales de este ambiente están llenos de violines y acordeones que recuerdan a los tangos, las cuerdas que acompañan algunos momentos y en general no hay referencias a la salsa o al merengue (o demás temas que acostumbrar sonar en otras películas nacionales). Esto se ajusta al carácter dramático e impregna esta obra de una cierta universalidad. La cuestión es que en una escena la música es extremadamente similar a la canción "Soir De Fete" de Yann Tiersen (creada para Amelié):




Son casi los mismos acordes, y tienen ese mismo fondo de percusión como de unas pisadas apresuradas. Por ahora no sé mucho sobre lo técnico de la música pero la similitud es obvia. Si escuchan este tema y luego ven la película notarán de qué hablo.

Esto en general es un aspecto negativo pues deja al film desnudo y no de la manera que te hace admirarlo sino de una forma que lo deja solo o vacío. Le borra la identidad. En este caso lo que puede hacer es confundir el ambiente, impregnar la trama de un aroma equívoco.

Bien es cierto que mantenerse estéril ante influencias de bandas sonoras es algo muy difícil de hacer al momento de componer y quizás sea más difícil si la inspiración puede nacer de otro film.

La cuestión con eso es tratar de definir algunos parámetros de lo que se va a transmitir en cada escena para que al conocer su "personalidad" pueda generarse la banda sonora adecuada. Por ello no está de más tener un apoyo en otros pero hay que entonces asumir el riesgo de quedar sumergido en la música de otro autor y perder así la identidad de cada escena (y al final será muy fácil oír comentarios del estilo "se parece a tal película").

Como siempre hay que cuidar los detalles, el más notorio fue en la escena del baile con las luces donde se nota gravemente la textura de la peluca de la actriz (cuando se supone que es su verdadero cabello). Pero esto, reconozco, es una nimiedad de alguien que se distrajo por un momento.

La promoción del film debería entrar en un aspecto positivo pues el trailer deja un agradable sabor de boca sin embargo la pobreza de información relevante del blog hace que gente a quien le pueda interesar los datos como los equipos utilizados, un estimado de presupuesto, etc, no los encuentren. Mientras más info puede que se abarquen más sectores de interés. (cuando encuentre más datos los publicaré)

Es probable que otros ojos hayan encontrado más aspectos negativos pero para quien escribe estas líneas el peso recayó en la música y el sonido.

Como siempre digo de qué sirve construir una pieza hermosa a la vista y luego echarle encima un velo que tapa su belleza (el mal sonido). Es hora ya de tomarse esta área muy en serio, las últimas películas nacionales que he visto sufren de este mal, que gracias a nosotros (los humanos) es corregible. 


Y como siempre: nunca está de más conocer nuestro cine, a quienes les interese el tema se las recomiendo ampliamente.


***
Valoración personal: 6,8/10 


-Ele.


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*Imaginación de una imaginación.
** En breves palabras: un sonido directo. 

Te desafío! (video)

La historia de esto es simple, ayer tuve un día y noche (y hasta madrugada) lleno de trabajo, o mejor dicho, lleno de diseño - sí, sé que dije que no diseñaría más pero no sé exactamente cómo decir NO, especialmente cuando anhelo una nueva Imac y la cámara-.

Así que hoy desperté al mediodía bastante dispersa y fue hasta las 7 de la noche que comencé a hacer el ensayo de historia contemporánea (que es el examen de este trimestre y que continúo redactando).

Pero nada, mi mente que da vueltas y no se queda quieta me hizo hacer este video, para divertirme con ustedes los/las lectores/as.




De verdad mis ojos estaban secos por tanto trabajo anoche, pero sé que puedo resistir mucho más que lo que resistí en el video. Ya me dirán ustedes si me ganaron o les gané (woohoo).

Como verán este es uno de los pocos post que no me hablo a mí misma ¡Así que a jugar!

-Ele.

Fetiche nocturno.

Ya lo he dicho antes, creo que en el post de 30 min de risa, me parece mortalmente sexy un hombre con un anillo en su mano. Pero no sólo es que se trata del anillo como el objeto que adorna los dedos de un hombre, sino de todo lo que proyecta, y es sabido que no todos los hombres pueden usar anillos sin que se vean como Walter Mercado. No sé por qué me gusta tanto o de dónde salió este fetiche, ya que conozco a pocos amigos que usan anillos (que no sean de graduación o de casamiento, claro está). Ahora, lo que mata el fetiche es cuando un niño que usualmente no usa anillos va y se pone uno, hmmm no, prefiero mil veces que mantenga la fidelidad a su mano desnuda.

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Esta noche no he podido dormir, he estado demasiado intranquila y activa.

Serán las 4 de la madrugada y ya me está empezando a pegar el sueño. Voy ya a la cama, a ver si puedo aunque sea imaginar que duermo.

Es probable que cuando despierte borre este post así que sois los afortunados en leerlo. Bravo, venga, un premio: un anillo nuevo de paquete.

-Ele.

Cómo (intentar) superar un breakout...(video)

El título es bastante explicatorio. Básicamente hice esto porque es una forma de colaborar con las personas que pueden sentirse mal, así como yo me distraje por horas en los blogs de otras personas que también habían pasado por la final de un noviazgo. Quizás esto es más para que se entretengan que para seguir los pasos porque al final cada quien tiene su forma de calmarse, por lo que esto no es video riguroso...

Quienes estén pasando por esto justo ahora pues alegrense que estarán por lo menos 6 minutos enfocados en la vida de una extraña :). Enjoy.

Nota: como el video lo acabo de subir la calidad anda variando.



-Ele.

Nominado a mejor guión - "Fe" de Jorge Casanova y Francisco Oceja

Este es uno de los tres cortos nominados a mejor guión en el festival notodofilmfest.com (donde participa Nacho Vigalondo).

La historia va de un hombre obsesionado con la inmortalidad que se inventa un método para cumplirla. Marco Diez Manrique es el escritor y guionista nominado.

Dato: fue hecha con una Canon 5D Mark II - para los que le interese -.

Este lo encontré en youtube, pero para verlo con mayor calidad se puede ir acá.



Los otros nominados son:

"Días con posibilidades de tormenta"
"El fin del mundo"

Para mi, este es el ganador.

- Ele.

Las primeras 7 noches.

Hace exactamente una semana que yo estaba en mi cama con el teléfono en mi oído y lágrimas en los ojos concluyendo lo que hace cinco años y cuatro meses comenzó. Fue el día del salto "definitivo" a ese vacío tentador que desde hace tiempo nos arrastraba a su frontera.

Lo primero: estoy viva. Lo logré, o al menos, lo he logrado. El día más difícil: el viernes. Total desesperación y pérdida de las ganas de continuar (incluso en este mundo). Me expuse hasta a que el hampa de las calles caraqueñas se topara conmigo a orillas del río y me ayudara a dar el paso a otro mundo, pero en cambio a las experiencias de muchos bloggers, ese día iba por la calle protegida por la soledad que intuyo me hizo invisible.

A parte del viernes pasado, los demás días han sido digeribles.

Primero porque no hemos cortado el lazo bruscamente. Veo esto como si lo estuviésemos desamarrando delicadamente, poco a poco para no dañarlo. Es decir, hablamos constantemente y en ocasiones le he prestado más atención a sus mensajes que a las tareas cotidianas, que irónicamente eran las que me alejaban de él.

Por momentos siento un fresco en mi cuerpo, como una nueva sangre en las venas que llena el vacío. Veo un panorama claro y prometedor. Suspiro y con tranquilidad me digo "eres libre". Inmediatamente comienza a sonar esta canción:



Me veo en otros lugares, viajando sin remordimientos y conociendo gente diferente (con o sin propósitos de algo más). Siento muchísimas ganas de hacer ejercicio, de ir al club, de dejar de ser una mujer sólo linda para ser hermosa - lo que involucra arreglarme, caminar de otra manera, ser más femenina / pero que a la vez necesita un fuerte trabajo psicológico -. Me dan ganas de no ser tímida y decir las cosas de una vez y no por cucharadas. Ganas de salir con la gente a divertirme y con todos aquellos que me han invitado un café. Me siento segura de haber tomado la decisión "univ/trabajo y cine sobre el amor". Me dan ganas de escribir un guión en el mirador y de agarrar el carro e ir a la playa a vivir el calor de otra manera. Simplemente no es que me provoque romper con lo que soy pero sí mejorarlo.



Pero luego, el globo que me eleva cambia de forma y se convierte en una dulce cosita que sostengo en mi mano y que me hace sentir ternura, que tiene forma de corazón y que si la veo de cerca me doy cuenta que es ligera porque está vacía y que no está bailando sino más bien temblando porque se ha ido el calor que la mantenía a gusto. En ese momento todo lo anterior deja de ser relevante y sólo recuerdo a la persona que se ha ido, y me cuestiono si todo aquello que me hacía volar de verdad es lo importante. Si de verdad en la vida a un ser humano le basta con amar apasionadamente su arte y no amar apasionadamente a otro. Me cuestiono de qué servirían realmente mis obras o mis logros si no tengo a ESA persona con quien compartirlo. Comienzo a ver el papel del otro en toda esta situación. Empiezo a necesitarlo de vuelta pues pienso que ese "globo" que me eleva no es más que plástico y aire, y que lo que verdaderamente importa es aquello que está en el lado izquierdo de mi pecho.

Es una cuestión dual. En ocasiones me quedo en perenne reflexión pero la instantaneidad de las actividades que me rodean me reducen el tiempo para pensármelo en todas sus dimensiones.

¿Me arrepiento? De la decisión no, de NO vivir más intensamente los momentos con él (y de discutir por nimiedades) sí. Absolutamente. Quisiera retroceder el tiempo y quererlo muchísimo más, abrazarlo y besarlo muchísimo más y cumplir las cosas que se quedaron en la lista por hacer. Pero quizás si hubiese pasado eso, hoy seguiríamos juntos. Quién sabe.

Aún la herida está fresca (y a veces sangra un poquito) por lo que mi futuro amoroso es un completo blur. La única forma en que vea claramente es poniéndome sus lentes y eso significaría volver a estar con él - por ahora algo no viable pues él está disfrutando de sus primeros 7 días de soltería y va por más-.

Mañana será el octavo día y como reza la obra en la pared del metro en Chacaíto (que me gusta leer cada tarde):

"Han pasado días y más días, desde el primer día." 

-Ele.

¿con o sin narrador? - corto "Berlin"

Sobre el tema del narrador inserto en un film hay mucha tela que cortar, pero esta noche mi discurso será breve, más por el cansancio de escribir (luego de un día de parcial) que por explicar lo que sé, así que hablaré brevemente de cuál es el panorama más común cuando de narradores se trata, repito: de la manera menos rigurosa posible.

Están los que tienen la tendencia pro-narración, es decir, plantean sus historias (ficción o documental) y usan a un narrador que va hilando el tema. Quizás en el documental sea imprescindible la existencia de un narrador así sea cumplida por inserts de textos que van guiando al espectador por una trama. Lo más común es que el papel del narrador sea el del explicar lo que no se ve, resaltar lo que se ve, "cantar" el futuro o facilitar la comprensión.

Claro que hay varios tipos de narraciones, las que son hecha por un tercero y ajeno a la historia -o que a la vez puede conocerla completamente-; los que son en primera persona y pueden fungir hasta como la conciencia del personaje, o simplemente ser testigo de la historia.

El primer contacto que cada ser humano tiene con la narración es de niños, ya sea por los padres, amigos o simplemente los programas infantiles que necesitan de ese recurso para llevar la mente del infante a través del programa.

Los que apoyan el uso del narrador puede que argumenten que su historia se enriquece por el hecho que un sujeto explique los hechos o de las claves del desarrollo de la trama, quizás sin el narrador la historia no sería un entramado profundo sino algo en 2D.

Ahora, hay quienes argumentan que usar narrador es un recurso vago que daña la historia. Su rechazo se basa en una premisa "no reforzar con palabras lo que ya las imágenes y el sonido vienen a decir". Colocar un narrador sería recargar la historia de comentarios innecesarios que saturarían al espectador o incluso, y más grave, dañarían toda la idea de la pieza. Por eso es que es común encontrar entre el grupo de cinéfilos los que al momento de escribir dicen "mira pero ni de vaina vayamos a meter un narrador, que la historia se explique sola, por favor".

El narrador como un elemento facilista empeora la capacidad de atención del espectador y lo mal acostumbra a que le sirvan en la boca sin que tenga que usar el cerebro para masticar. Es lo que también he escuchado de quienes prefieren escribir historias sin un ser "superior".

En mi opinión quizás no es que el narrador le facilite todo al público, en mi opinión un narrador puede facilitarle todo a un guionista, (al menos un narrador de aquellos que se abstiene a relatar de vez en cuando la historia para explicarnos con palabras lo que por cuestión de tiempo (o dinero) no se pudo observar). Se necesita creatividad y algo de experticia para transformar la figura de un narrador inerte en un personaje relevante. Si es necesario tener un narrador entonces habrá que ingeniárselas para definir el cómo es que interviene en la pieza, de dónde sale, tiene alguna manía en particular, cómo narrará la trama, etc. Es decir, tratarlo como a un personaje más y no sólo como a una voz en off con eco misterioso. O si se tiene la libertad de crear más allá, entonces acoplar desde el comienzo al narrador y no sólo dejarlo para tapar los baches de producción, investigar qué papel de fondo jugará en la historia y definir un verdadero porqué de su existencia. Creo que para tener un narrador a la ligera, mejor modificar un poco la historia y evitar que se utilice.

En fin, para ilustrar el tema del narrador he aquí otro corto de notodofilmfest cuyo actor quedó nominado por mejor interpretación. Este corto tiene una de esas historias cómicas y casuales con un final que ya en los últimos minutos se hace predecible, pero que por el tema del narrador vale la pena ver.

Que dice el resto ¿con o sin narrador?

De nuevo, lo inserto pero mejor véanlo en: http://www.notodofilmfest.com/ediciones/09/?lg=en&corto=20332



P.d. Gracioso el hecho que la protagonista se llame Elena.

-Ele.

"Spot" un corto para ver esta noche.

¿Alguna vez han consumido un producto por su slogan? ¿se creen lo que dicen esas frases cortas y pegajosas? ¿Qué pasaría si alguien se toma muy a pecho la promesa del producto? Esa es la idea principal de este corto, cuyo actor principal está nominado dentro del festival como mejor actor.

Si estudian o trabajan en publicidad, mercadeo o similares, este corto puede resultar muchísimo más interesante.

Lo inserté por no dejar, pero véanlo mejor acá: http://www.notodofilmfest.com/ediciones/09/?lg=en&corto=21583



-Ele.


Un video orgásmico.

- ANTES DE LEER COMIENCE A CARGAR EL VIDEO -

Bueno, quizás exagero con el título, pero a ver, hoy descubrí este video que me dejó gratamente sorprendida y con un sentimiento de satisfacción tremendo.

El video tiene varias aristas increíbles, desde la mezcla de sonido y edición hasta el súper realismo de la animación. Es que sí, es un video completamente hecho en computador, lo que llamamos CG-animated o animación de gráficos computarizados. En otras palabras nada de lo que van a ver a continuación es real, es más bien una representación de la realidad. Es decir, el creador del video modeló las estructuras, las texturizó, las iluminó, las compiló, etc. Todo ha salido de una máquina manejada por la imaginación de UN sólo hombre llamado Alex Roman.

Y este es otro aspecto increíble: que sólo una persona haya creado estos 12 minutos tan impresionantes. No sé cuánto tiempo le habrá tomado pero el resultado para él habrá sido un verdadero orgasmo.

Parece un poco exagerada mi alabanza a esto, pero es que luego de que dejé de cargar el video y lo vi en pantalla completa sentí que eso es el futuro del arte. Es como ver el arte de la sociedad de la información o del S. XXI (aunque me cuesta pronunciar esa cifra sin añadirle el contexto político venezolano). Es el arte que involucra a las máquinas. Los efectos especiales y los gráficos computarizados siempre le han dado piquiña a los críticos más puristas, creo que en el fondo temen a el reemplazo del hombre en el proceso creativo y en la facilidad que brindan las máquinas al mismo. Sin embargo hay piezas que uno no puede dejar pasar por alto y que de ninguna manera reemplazan al arte clásico o post moderno.

Digo que esto es arte porque primero viene en el formato que al hombre de la información está (cada vez más) acostumbrado: una pieza audiovisual; Movimientos, sonidos y el factor del reto mental que propone ver algo que de antemano te recuerdan que no es real.

Luego, la forma en cómo se ensambla la narración es a través de la óptica de varias cámaras: dos antiguas y varias modernas. Ellas van recorriendo este mundo de concreto y madera que se entremezcla con los elementos naturales. Imagino que el autor supo que una obra así daría un poco de miedo/inquietud inconsciente (ya que sería como un mundo sin personas) por lo que de vez en cuando aparece el cuerpo de un fotógrafo, es decir, del humano que acompaña a la cámara (que somos nosotros los espectadores) a través de estos paisajes hermosos y en casos surreales.

La composición de la pieza despierta emociones, puede hacer ver lo delicado de la arquitectura que se compagina con la naturaleza en una simbiosis que suele pasar desapercibida. La música ayuda enormemente a darle como un grado de solemnidad y contemplación. Me recuerda un poco a Scintillation. Creo que estoy en una etapa donde me agrada ver este tipo de videos que usan el recurso de la cámara lenta para mostrar muchísimos detalles.

Otro elemento que lo hace impresionante es la verosimilitud del contenido de cada plano. Mi hermano jugaba a decir: "eso es real, eso no, eso sí" y yo le decía "Fer, nada es real, todo es generado digitalmente". Por ejemplo las hojas de los árboles son perfectas, el agua en la escena de la estatua (incluyendo toda esta secuencia), la atmósfera densa de los lugares con ventanales, la secuencia del lugar futurístico, incluso la anatomía de las cámaras parece real; parece un video grabado con una Canon 5D MkII o una RED.

Hay cosas que dentro de tanto detalle no lucen tan reales, por ejemplo en la escena casi final donde hay unos libros que flotan, visualmente los libros rompen con la línea estética porque sí parecen computarizados y en un estilo harrypotteriano; pero ojo no está nada mal, ya quisiese yo poder hacer eso y de paso sola. También el movimiento del humano no es tan fluido, pero eso son detalles que se notan las segunda vez que se observa el video.

En mi opinión, lo genial de esto es la capacidad de recrear lo humano a tal punto que él mismo lo asuma real. De hecho se originaron unas discusiones en los comentarios del video pues había gente que se rehusaba (o se rehusa) a creer que el realizador haya hecho absolutamente todo en computador. Ante la incredulidad de varios foristas un joven replica que cuando los efectos especiales están bien hechos pasan desapercibidos al ojo humano, cuando la gente dice "ese efecto digital estuvo buenísimo" significa que ha fallado.

No sé que piense el resto pero esta pieza a mí me ha dejado como una línea entre lo que he visto antes que se puede hacer en animación y el nivel que se viene en poquísimos años, luego de ver esto uno entiende mejor el rumbo de la animación hecha por simples mortales. No digo que es la mejor piezas de todas pues en cuestiones de 3D también hay buenas muestras, pero sin dudarlo le pondría a este trabajo 19,5 puntos + un premio en efectivo para amortizar tanto tiempo invertido.

De paso que me gustaría ver una pieza así pero sobre el ser humano. Dónde estará aquél amigo con quien debatí casi acaloradamente sobre si la animación podía traspasar la línea de lo real... Omar, he aquí lo que digo. Sí se puede (y hasta de modo unipersonal).



PARA DISFRUTAR DE LA EXPERIENCIA RECOMIENDO VERLO EN PANTALLA COMPLETA.

-Ele.

Un mediodía en Barcelona

"Después de la tormenta llega la calma" dirían algunos. Bueno, en mi caso la tormenta ha bajado notablemente su grado de intensidad y las aguas menos revueltas me han llevado a la orilla de una pintoresca ciudad. 

Luego de la pésima noche de ayer pensé que al despertar tendría una visión más tranquila de las cosas. Desperté y tenía el mismo sentimiento que 7 horas antes. Prendí el celular y comenzaron a llegar los mensajes de amigos que estaban preocupados por mi situación, hablé un rato y con eso prendí el motor para levantarme de la cama. Mi madre me gritaba porque rechacé las 1557665 actividades que me propuso hacer, ella no entiende que cuando me siento así no tengo ganas de andar con la gente, cuando estoy así me repugna estar con el gentío en el cine, café, plaza, gimnasio, etc. Más bien, me siento más vacía cuando me veo rodeada de personas. Cuando logró entender mi punto se fue al gimnasio, mi padre y hermano tampoco estaban en la casa así que volví a quedar sola. 

Respiré profundo y prendí la compu, no me queda de otra, si no quiero salir y no soporto la tv, ahí llega la web para distraerme. Estaba muy cabizbaja pero me rehusaba a volver al llanto de anoche, sería un sin sentido, un desgaste mayor. No sabía qué hacer hasta que vi esto de primer lugar:

Barcelona, tercera ciudad española en tres dimensiones con Google Earth

Hmm, ¿Barcelona en 3D? vi el video y me emocioné. Barcelona es una de mis ciudades favoritas, más que todo por su alucinógena arquitectura que siempre me inspira ese aire surreal, además que allá está la escuela de cine donde me gustaría hacer uno que otro curso. Quizás está mitificada en mi mente pero para mí Barcelona es justo el sitio donde adoraría estar hoy, pese a que mi abuelo siempre critica esto y dice que no hay lugar mejor que Galicia.

Actualicé mi Google Earth y comencé a "viajar" por las calles de Barcelona, Cornella, Terrassa, etc.. activé la opción de "street view" y con ella pude ver en fotos 360º cada calle y rincón. Me divertí muchísimo, me imaginaba caminando por allí y sentía un fresco en el rostro. Apuntaba lugares aleatorios y me paraba allí. También imaginaba el proceso para tomar todas estas fotos de las calles, es cómico porque la gente que aparece fotografiada (con su cara borrosa, claro) siempre ve a la cámara, creo que es porque el aparato usado por Google llamaría mucho la atención.

Sé que Microsoft tiene una tecnología parecida pero con ellos también podrán verse videos del sitio, aunque no sé si en tiempo real (todo esto tiene un aire tan arrecho a 1984 de George Orwell - quien curiosamente escribió "Homenaje a Cataluña"-).

Entonces, mis aguas revueltas se volvieron más cristalinas y la emoción de ver aquello como un paso tan real, o como el siguiente paso, me hizo sonreír. Se me quitó casi mágicamente el sentimiento de ausencia. Cuando llegó mi mamá hablamos de lo que había encontrado. Le mostré dónde quedaba la escuela de cine y algunos lugares residenciales que había visto en la web cuya dirección puedes poner en GE y verlo así en 360º. Ella se emociona demasiado con la idea que yo me vaya del país a estudiar cine, así que fue una retroalimentación muy divertida.

Luego hablé con Juan, un venezolano que se fue este año a estudiar allá, quien despejó (como siempre) todas mis dudas sobre el proceso de admisión de la escuela que ya tengo más que claro. He hecho una lista de las cosas que necesitaré en caso que decida irme luego de graduarme. Cosa que no es segura al 100%, aún me queda un año más de universidad pero este es mi último año para tomar la decisión de irme o quedarme cuando en julio del 2011 esté disfrazada de toga y birrete -Y esto es tema para otro post-.

En fin, luego de haber paseado virtualmente por allá me calmé muchísimo, hasta tuve el valor de hablar con mi ex sin sentir la emoción desgarradora y suicida de anoche. Aún estoy triste por lo que ha sucedido pero ya tengo que irlo digiriendo. Saltar al vacío también fue una decisión mía y aunque ha tenido pasajes tormentosos, ahora estoy por una parte menos tenebrosa y turbia.

¿A dónde iré a parar? 
No sé, pero si se parece a Barcelona ¡Bienvenido sea!


-Ele.

Del pasado al futuro (video).

Mi tercer y último post por esta noche.

Revisando los videos encontré este, lo grabé por allá en octubre mientras tomaba un curso de cine. El mensaje se ajusta perfectamente al momento, fue un grato descubrimiento verme así: alegre y tranquila jugando con una canción que habla sobre el final de un algo.

Esta es mi meta para la semana que viene, reponerme para volver a estar así normal y tranquila, jugando con la música y superando los parciales... coño, los parciales... vinieron a caer la semana que viene.

Nada, este video me calmó lo suficiente como para ir a dormir en serio y dejar de llorar tanto. Eso de hacer videos para el futuro tiene su recompensa.

La canción: Se va, se va de Jorge Drexler.

Elena, enjoy!



-Ele.

Basta! Por favor!



No soporto este dolor, no paro de llorar. Siento que mis pulmones se encogerán, el dolor físico ya parece acercarse al emocional. Quisiera parar esto pero no puedo. Acabo de ver el video de todo este proceso y me ha dado mucho dolor verme así en este estado en el que estoy ahora escribiendo estas líneas.
Pensé que esto sería una inyección, que dolería un poco pero luego de unos golpecitos pasaría la sensación, pero siento que la aguja ha quedado incrustada en la vena y que se mueve provocando más dolor.
Justo ahora siento que ningún momento, por malo que haya sido y por odioso que lo haya vivido, no merece esta sensación y mucho menos se compara con ella. 

Me siento sola y atrapada, arrinconada en un espacio de mi ser... ya no hay una asamblea de Elenas que discuten lo bueno o malo de la situación ni hacen un plan de contingencia, todas están arrinconadas en su espacio, llorando en silencio... incluso la Elena alemán, así llamo a la parte de mi que es calculadora, planificadora, que se encarga de mantener las prioridades y que persigue cosas grandes (la que empezó con la presión de trabajar y trabajar), está sola y callada en su rincón; no sé si reflexionando sobre este día, no sé si ingeniando algo o simplemente dudando de sus decisiones dolorosas. 

La más afectada es la Elena romántica, ella es la más intensa de todas. La asamblea concluyo cuando ella le dijo 4 cosas a la Elena alemán y le demostró con pruebas que su forma de actuar nos llevaba al caos. A veces la Elena filosófica calma al resto con sus discursos metahumanos, tratando de evitar frasecitas de autoayuda, pero la Elena romántica llora muy duro y entristece al resto.  Jeje obviamente yo soy todas y en mi viven todas. Ver los videos que he grabado de este momento me destrozan pues es verme sufriendo en mi manera más descarnada, claro es una forma de hacerme compañía pero vaya forma tan dolorosa. No sé si algún día llegue a publicarlos, por ahora son sólo míos.


9/03/2010

Si justo ahora me preguntasen si estaría dispuesta a dejarlo todo por él y su compañía, pues diría que sí, absolutamente, pues ahora pienso que quizás el amor sea lo único valioso o lo único que llena al humano... Es un sentimiento egoísta pues también quiero parar este torrente de sentimientos intensos en mi y volver a las aguas tranquilas. 

Ah! ha llegado el sueño. Pase, bienvenido sea, llegó otra vez tarde. Iré a dormir con él, al menos no estaré tan sola esta noche.



-Ele.

Autodestrucción

No creí que llegaría a sentirme peor que hace 4 años cuando terminé por primera vez, pero mi etapa de intensidad ha empeorado pues hace 4 años estaba encerrada en esta especie de burbuja, pero ahora la experiencia y la edad le han subido el volumen a la fuerza de autodestrucción.

Recuerdo que hace años sólo lloraba y sentía que quería morir (quizás lo intentaba de una forma más simbólica que literal), hoy no lo siento, pareciera que actúo hacia eso.

Estos días no he comido bien y ya la hinchazón de mis ojos no escapa de algún tip de belleza. Me duele el pecho y tengo una taquicardia o una sensación muy parecida de ansiedad que invade mi cuerpo. Lloro con fuerzas y me cuesta borrar de mi mente los recuerdos para sonreír. No hay nada en el cine. No veo tv y el internet no me distrae. Me siento atrapada y sin norte, ya todo me da igual.

Hoy fui a verlo (a mi novio -ex novio-), graso error, me estaba levantando un poco del golpe. Estar con él hoy en su casa, respirando su aroma y sintiendo sus brazos abrazándome se transformó en una nube irresistiblemente tóxica. Sólo estaría con él unas pocas horas (todo fue idea mía, aceptada por él). Al irme de su casa una daga se hincó en mi corazón y comencé a dejar un rastro de sangre.

Llegué al metro y vi los rieles, no miento, tenía muchas ganas de acabar con todo esto de raíz, matar al perro para que acabase la rabia. Mis impulsos suicidas no son nuevos, creo que siempre en el fondo he deseado morirme cuando analizo que vivo en una sociedad que me repugna, la cuestión es que tengo miedo del dolor momentáneo que puede significar morir, no quiero sentir la fuerza de un tren que aplasta mi cráneo contra unos rieles con electricidad, preferiría morir delicadamente o que en vez de dolor sintiese un orgasmo. Puse música en todo el trayecto y creo que lo que siento ya es tan profundo que por primera vez la música triste me producía menos dolor.

Continué dejando mi rastro de gotas de sangre mezcladas con lágrimas que me producía esta daga en el pecho mientras iba al trabajo. Allí escondí mi herida y pude sonreír, no como quise ni cuanto quise pero fue un merecido paréntesis de 4 horas. Lo admito, quise quedarme allí con ellos (mis jefes) un rato más.

Cuando salí estaba oscuro y llovía, caminé bajo las calientes gotas que escondían mis lágrimas. Entré al C.C. Tolón y allí divagué por un tiempo. No sabía qué hacer, si ir al cine o ir a mi casa de una vez. Mi herida mental se abrió un poco más cuando entendí que estaba allí acompañada por la soledad y sin propósitos.

De repente a esta ciudad le provocó amarse y comencé a ver las docenas de parejitas de jóvenes tomados de manos o esposos, novios, arrejuntes compartiéndo un beso. Yo sólo era espectador y ya no momentáneo sino crónico.

Luego de un tiempo de caminar sin destino subí al cine y como siempre la cartelera me hacía una seña grosera, no quiero ver aún Alicia en el país de las maravillas, por lo que mis opciones se reducían a vacías comedias románticas o de suspenso. Mágicamente quitaron The hurt locker y bueno, como aún no estaba segura si gastar mi dinero en alguna de estos largos balurdos saqué una moneda: cara, me voy a la casa; sello, voy al cine. Salió cara.

Caminé a la parada de autobuses, todo estaba húmedo. Iba sin preocupaciones, caminando holgadamente pero con lágrimas en la cara. La parada estaba sola y sólo pasaban cientos de carros con sus faroles. Sentía que estaba en una película de esas donde el despecho se traduce en una ciudad mojada con luces difusas y gente indiferente.

Veía los autos pasar rápido e imaginaba atravesándome en la vía cuando alguna camioneta pasara sin prestarle atención al semáforo. Pero no, corría el riesgo de convertirme en Van Gogh y no morir al instante.

Pasaron varios minutos y ya las Mercedes estaba colapsada por carros y gente que pretendía celebrar el fin de la semana. Los autobuses a mi destino no pasaban hasta que me obstiné y decidí caminar hasta mi casa.

Sé que siempre he querido salir en la noche y pasear por la ciudad a pié, disfrutando del aire y del ambiente, pero no lo hacía por miedo a la inseguridad y a que algún ladrón drogado se apareciera en mi camino. Pero hoy no me sentía así, hoy sentía que quería ser parte de la estadística.

Mientras caminaba el extenso trayecto a donde vivo imaginé que algún ladrón vendría a robarme y que yo me resistiría así que éste tomaría su arma y dispararía contra mí, ayudándome a cumplir definitivamente mi deseo. No es una muerte delicada pero sí una muerte hecha por un profesional. Así que mientras caminaba sacaba el celular, respondía algunos mensajes y veía la hora, pero nada. Ningún ladrón se acercó a matarme. Tardé una hora en llegar al punto donde siempre tomo el otro autobús a mi casa. Pasé por lugares muy oscuros, las pocas personas que estaban por allí caminaban rápidamente y se me perdían de vista. El olor del río Guaire era fétido, no pensé en lanzarme a ese flujo de excrementos y basura, sería como seguir viviendo en esta sociedad (sólo que sin algunas personas que valen la pena).

Llegué a la parada, mis manos temblaban y no sé por qué, luego de tres canciones pasó un autobús que se vació en la siguiente cuadra. Quedé sola allí sentada mientras el conductor maniobrara y tomaba atajos para llevar al único y último pasajero de su ronda.

Compré un chocolate en la panadería, que ya estaba cerrando, por aquello de que el chocolate con su feniletilamina quita la depresión. Caminé a mi edificio y ya la herida estaba más abierta, sangrando un poco más. La reja de mi casa estaba cerrada, no habría nadie adentro, esto fue la chispa que encendió mis lágrimas. Mis labios rojos y mis ojos cristalizados, señal que indica la explosión de mis sentimientos. Entré al apartamento, totalmente oscuro, y comencé a llorar con todas mis ganas desangrandome rápidamente en cada paso.

No me molesté en prender alguna luz. Fui al cuarto y allí acompañada con la soledad me desangré totalmente.

Nunca, pero nunca, había sentido tanto dolor, ni la muerte de mi abuela me habría procurado tantas lágrimas.

Duré tiempo así hasta que comencé a hablar con él (ex-novio). Él, preocupado, preguntaba cómo estaba, no quise responder pero sé que es molesto no recibir un mensaje de vuelta en esos momentos. Así que hablamos. Me tiré al puff de mi cuarto y lo abracé con fuerza, como si ese objeto inerte fuese a responder con cariño, obviamente no lo hizo.

Le supliqué al destino que la muerte viniese a buscarme en ese momento, creo que ya no me importaba el factor dolor, ningún dolor puede ser peor que el que siento en el pecho. Pude haber llamado a mis amigas y amigos pero no, en estos casos quiero estar sola, no quiero avisarle a nadie de mi miseria y en tal caso que fuese a morir no quisiese hacer un preludio público.

De verdad sentí ya la necesidad de destruirme, así que prendí la luz de la cocina y llorando ya en silencio busqué algo con que hacerme daño, lo encontré, justo cuando iba a proceder un mensaje de él interrumpió el acto "egoísta". Si mis padres y mi familia supiesen la consecuencia de esta interrupción creo que estarían muy agradecidos.

Continué escribiéndole y dejé todo en la cocina, volví al cuarto. Él dijo que no quería verme sufrir y todo esto, pero ya yo entendí que en el fondo él ya no quiere volver, el quiere experimentar lo que es estar solo y ayudé a que se desengañara pues él continuaba diciéndome que sí quería estar conmigo.

Su declaración me devastó pero sólo un poco pues en el estado en el que estoy ya no se puede seguir bajando, a menos que sea a la tumba.

Bajó un poco el volumen de lágrimas. Los recuerdos de la mañana con él venían como flashbacks en cámara lenta y de allí a el pasado inicial, a los comienzos. Volví a llorar, me sentía cual montaña rusa y escarpada.

Siento que me consumo en esto pero a la vez no quiero llamar al cuartel de amigas que me mandarán a vestirme y a salir para presentarme a los otros "peces" del estanque. No quiero peluquearme ni quiero pasarme de tragos para ir a morder los labios de un desconocido. No soy así. Y después de esto menos quiero ir a saltar a los brazos de otro hombre, creo que volveré a mi modalidad inicial de hace 6 años: no quiero novio. 

Aunque hay una sola situación que pudiese elevarme un poco de este foso y sacarme de mi encierro: ver unas geniales películas en la casa de la persona que en estos días a vuelto a aparecer en mi mente como la única persona que me trae paz. Sólo con él, con nadie más, y en ningún otro lugar que no fuese en un cómodo sofá, con algunos canapés (aunque me provocan frutas) y una selecta torre de películas en la mesa como para pasar toda una noche deleitándonos con un buen cine -no sé si haga falta recalcarlo: en son de amistad porque ya Elena Sánchez no quiere novio-.

Ya no lloro, escribir esto me ha relajado un poco, soltar esta historia tan personal a la web me ha servido de catarsis. Ya me han dado el teléfono de un buen psicólogo, iré tan pronto me regresen a Hitchcock (mi carro) y también al nutricionista, conchale Hitch, regresa ya.

Que mala noche tengo, ya las lágrimas vuelven a venir. Aún estoy sola en casa. Creo que comeré mi chocolate y veré tv, aunque es probable que desista y la apague, ya ese aparato luminoso hace años que no me satisface.

Normalidad, no tardes en llegar! y por favor invítate a Paz y a Alegría, aquí estamos esperándolas Soledad y yo juntas, porque ya no soportamos a Lágrimas.

-Ele.

Sonidos diegéticos.

Me molesta que cuando tengo episodios como los de ahora no puedo descansar mi mente en la música, todo lo contrario, no puedo escuchar música más que los sonidos diegéticos (u originarios) del entorno.

Siempre ha sido así, las despedidas de toda índole me conducen a una aversión a las canciones. Básicamente porque la música siempre me hace imaginar y recordar, ésta última es la que menos me conviene.

Mi banda sonora de esta mañana es una ciudad en construcción, la de una metrópolis tropical donde de vez en cuando se oye la tonada del amolador, los carros pasar, unos cuantos perros, la podadora del jardín,  la máquina de cemento de los edificios que se construyen, unos pajaritos que mantienen una extensa conversación (¿hablarán de mi?), los ventiladores de mi cuarto, las teclas y la barra espaciadora.

Esa es mi banda sonora obligada, quisiera escuchar música pero no quiero volver a derrumbarme. Aunque tampoco imagino el camino a mi trabajo en silencio, quizás no escuche música al entrar al Metro pero fuera de él sí.

-Ele.

1920 días de ti.

5 años y 4 meses llenos de ti. No hace falta decirte más pues todo quedó dicho. Aún estoy llorando, aún me estoy muriendo, no lo asimilo, espero sobrevivir esta noche, odio ser tan intensa. Una vez más, y me sabe a mierda si puede sonar a cliché: muy, muy agradecida por todo, de verdad Andrés.

Las decisiones más fuertes son éstas, las que el corazón no entiende y la razón exige.

Espero vernos pronto en la línea de la amitad, la cual conocimos hace casi 10 años. Un beso.

Con demasiado cariño.

Ele.

Recuerdo para mí de este momento:



Que tontería que tenga que ser en FB, pero es lo único tangible y serio que tengo para entenderlo, para asimilarlo. En mis videos veo mi dolor y no me comprendo. Que irónico que la banda sonora de este momento fue la de Lou Rawls "you gonna miss my love" que vaina con el shuffle del itunes.

2:02 am

Acabo de terminar de escribir la carta más dolorosa, intensa y triste de lo que llevo de vida. Este es el momento más duro en 21 años.
He saltado al vacío, he abandonado nuestro continente. Y él aún no lo sabe.

De verdad necesito un fuerte abrazo.
Los que siguen serán los días más duros en muchos años.
Ya las lágrimas no paran de brotar.
Maldita noche.

-Ele.

Fuera de lugar.

Hay días en que los eventos se engranan de una manera que parecen no incluirnos, como si uno solamente fuese el elemento pasivo que recibe el choque de acontecimientos delicadamente o bruscamente (dependiendo de la ocasión).

Hay días en que el tiempo no es constante: la mañana infinita, la tarde veloz y la noche imperceptible. No sé si se trata de aquello que cuando uno disfruta de una situación el tiempo hace esta jugada de adelantarse, como para que el sabor del momento nos dure poco en los labios y mucho en la memoria.

Incluso en esos momentos podemos sentirnos como un elemento que se sale del cuadro, que parece quedarse en otro espacio.

En la mañana

Ayer fue un día largo pero quizás no tan pesado como se suele asociar.

Digamos que mi día comenzó como cualquier otro, en la madrugada, sentada acá escribiendo (ésta vez una respuesta a una discusión en un blog). Cuando el sol despertó y salió a abrazar con fuerza esta ciudad la alarma sonó. Descansé un poco más, pero al final (y por fin) mi voluntad pudo más que mis eternas ganas de dormir.

Los viernes son los peores días para ir a la universidad pues sólo tenemos una clase. Algo me decía que no fuera, que no habría. Anulé esta vocecita pues ya estaba bueno eso de faltar tanto a clases.

El largo trayecto a pie hacia la universidad fue normal, dormí un poco, una persona con una gran maleta trato de acomodarse a mi lado como pudo y me dijo algo pero no lo recuerdo, estaba distraída. Luego, lo de siempre, un anciano que se sienta a mi lado y comienza a recordar la ciudad, ya estoy acostumbrada a estos cuentos mañaneros que me hacen imaginar otra Caracas, a sentirme fuera de lugar.

Mientras iba en el metro me pregunté "y si me bajo de una vez en la estación para ir a trabajar, así saldría temprano y podría descansar o ver a mi novio" ese era el plan, pero dejé pasar la estación y me bajé 5 paradas después. El autobús que usualmente tomo arrancó justo cuando me acerqué. Tuve que esperar el siguiente mientras mi mente se quejaba por lo tarde que llegaría a la clase. Llegó el siguiente autobús y comenzó la ruta a la universidad. Ya el carrito estaba casi vacío cuando llega el mensaje:"AMIGA NO HAY CLASES DE HISTORIA!". Fuck. Lo sabía. Estaba a unos cuantos metros de llegar a la universidad pero entonces ya no importaba pues me encontraba fuera de lugar.

El trabajo

Una hora y media después volvía yo a la estación en donde tuve que haberme bajado la primera vez. Llegué al trabajo y sucedió lo que pensaba, me sugerirán hacer un trabajo que hará imposible de cumplir la sentencia: "termino los trabajos que me quedan y me dedico a la univ, novio y descanso". Y así fue, ahora no estoy libre de nuevo y no por mandato despótico de mis jefes sino por elección de la Elena que quiere lograr cosas y que simplemente no se conforma con los placeres sensibles como dormir.

Ya me estoy acostumbrando a vivir con esta forma "incansable" de ser y es molesto ver el deterioro físico a cambio de un proyecto mental. En fin, en el trabajo, aunque no me sentí fuera de lugar, el hecho  que de nuevo tuviese una agenda llena causaría lo siguiente:

Él y yo

Ir a ver a mi novio era el plan que le seguía a "ir al trabajo". Así que mientras viajaba en los autobuses con destino a su casa, en mi mente una gruesa agenda mostraba unas cuantas páginas en blanco que rellenaba con ideas, actividades y explicaciones. Descubrí en ese momento que ya estoy pisando el "mundo real", que la gente me deja cada vez más responsabilidades en mis hombros y ya estoy viendo algo que antes ignoraba: la consecuencia práctica de los errores. Entendí, entonces, lo que significaba crecer. Ya no estoy jugando a ser tal o tal, ahora lo que hago tiene repercusiones directas en otros (en realidad siempre ha sido así, sólo que ya es algo evidente, ya es algo que forma parte de un contrato).

Tantas ideas y tantos pensamientos alborotados significaban la asamblea de mis "yo", así como suele suceder mientras me traslado por la ciudad. Tanto pensar sobre el asunto profesional hizo que las ganas de ver a mi novio en un tono romanticón descendieran mucho. Es aquello de que la mente puede matar la pasión.

Cuando llegué, él me recibió calurosamente pero yo y mi junta vecinal de pensamientos impidieron devolverle el cálido saludo. Punto siguiente le conté todo lo que había pasado en el trabajo y que lo que parecía una agenda despejada y destinada a recuperar la chispa entre nosotros, se transformó en hojas rellenas con fechas, ideas, requisitos, tareas, etc. Le transmití todo mi estrés y mis inquietudes. Él respondió a ellas pero creó las suyas.

Nuestra situación se complicó un poco más. Ya estoy harta de ser la que no tiene tiempo, la que no puede rechazar los trabajos, la que por momentos parece cumplir con obligaciones del amor. Estar así como un transeúnte en tu propia relación es un sentimiento pesado y que sin duda te hace perderte del mundo o hacerte sentir fuera de lugar.

El teatro, la gente & las sorpresas

Fue una tarde rápida, entre tanto viaje la estadía en casa de él se hizo corta. Luego salimos juntos pero a destinos diferentes. Yo tenía que ir a la obra de teatro que le hice el arte (para verla y buscar mi pago) y él a la casa de sus primos a divertirse y jugar, no quiso ir al teatro.

Eran las 6 pm y mi humor era pésimo, no había almorzado, habíamos tardado demasiado esperando los autobuses que agarramos equivocadamente; yo quería ir a mi casa a empezar a trabajar en lo de mi pasantía y sentía que aquello de ir al CELARG interrumpía más mis actividades. Me enfurecía que luego de 4 meses aún estaba sin carro (¿cómo es posible? vale). También me molestaba estar así con él, verlo y no poder sentirme tranquila; verlo y saber que de las pocas horas que estuvimos juntos no la pasamos tan bien; verlo y pensar en que él se merece a alguien diferente. De verdad estaba tan molesta que se me salieron unas cuantas lágrimas. Él comenzó con sus bromas diciendo "pare de sufrir" con ese acento portugués pero ya no me daba risa, de hecho sólo me molestaba más. En el metro íbamos alejados, yo por mi lado y él por el suyo. Llegamos al punto donde nos debíamos separar. Beso de despedida. Él se fue de la estación y yo me metí en el vagón con destino al teatro.

Ya el sol se había acostado y era la luna la que brillaba pero la noche seguía siendo calurosa. Llegué al teatro y esperé el mensaje del productor del teatro con las instrucciones. Mi plan original era llegar, buscar mi pago e irme, así rápido todo en 10 minutos. La obra la pensaba ver otra noche, una noche fresca y donde tuviera tiempo. Estaba apurada, el productor no respondía y comencé a caminar por aquél centro cultural. Me encontré a un director amigo y comenzamos a hablar un rato, él tenía buenas noticias de proyectos grandes, luego me encontré con otro compañero de clases de cine, vi a unos cuantos estudiantes de mi universidad (que no saludé), divagué viendo unos libros y el productor/actor de la obra aún no me contestaba. Estaba ansiosa pero menos molesta (luego de hablar con la gente me tranquilicé). Decidí comer algo.

Cuando estaba en la barra tuve un momento estilo Toto y sus encuentros... Un hombre que estaba a mi lado pidió un refresco y volteó a verme, lo vi por un momento y me sorprendí cuando lo reconocí, era Radioatake, una de las personas que comenta en este espacio. Casualmente él también estaba allí con unas amigas. Me senté con él y sus acompañantes. Me mostró su equipo de grabación y hablamos de varias cosas, comprobé una vez más que es extraño conocer en persona a alguien que sólo conoces en un mundo virtual. Me pregunto qué hubiese pasado si yo nunca hubiese averiguado su identidad ¿lo hubiese conocido?. En fin, conversamos hasta que fue mi hora de entrar a la función.

Como ya era obvio no pude cumplir mi primera meta, no pude buscar el dinero y correr, el productor/actor nunca dejó el camerino. La obra fue buena en actuaciones y la historia estuvo bien, tocaba cosas profundas como el sentido de la vida (el río que va a dar al mar -que es la muerte-) de una manera ligera y humorística. Duró 1 hora y al contrario de lo que pensaba, me divertí y olvidé por un momento quien era, enfocándome sólo en las actuaciones. Recordé cuánto me agrada el teatro.

La exposición

Al salir tuve que esperar un largo tiempo más pues el elenco no había salido. Mientras tanto me quedé merodeando por la galería donde hay una exposición artística llamada Déplacé que significa entre muchas cosas: fuera de lugar

En la primera pared un escrito interesante de cómo la gente, los artistas, el mundo está ligado a la inmediatez; de cómo los viajes ya no representan la odisea del pasado y que es dificil descubrir lo exótico de una cultura pues ya no se necesitaba viajar para saber de la torre Eiffel, por ejemplo - e incluso se debatía si estas expresiones arquitectonicas erán algo referente a lo universal o a lo propio-. También se leía sobre cómo el artista se sentía fuera de lugar, como perteneciente a otro mundo ya que no se halla en el que está. En fin, me identifiqué muchísimo con esos párrafos.

De todas las piezas de la exposición la que más atrajo mi atención fue una pequeña instalación que constaba de por lo menos 50 tickets de metro (pero no venezolano, creo que era parisino) y en cada uno había un dibujo de alguna escena. Que fino esto, "¿por qué no se me ocurrió dibujar en los tickets de metro?" pensé. Hubo una época donde los coleccionaba y hacía manualidades con ellos pero ahora comenzaré a dibujar, lo siento por el plagio pero es una idea muy divertida. Quiero volver a ir a CELARG para saber quién hizo esto, ya que ayer no alcancé a verlo porque en ese momento subí a encontrarme con el productor.

Esta exposición fue el símbolo de mi día, fue la señal literal de todos mis pensamientos. Otro cierre dorado (¿quizás?) que me dejó pensando sobre mí y mi futuro, extrañando el pasado.

El final

Como dije, fue un día largo el de ayer. Tan extenso que empecé a escribirlo cuando llegué y lo terminé casi 24 horas después. Hace tiempo que no escribía un post tan largo ¡Felicidades a los lectores que hayan llegado hasta acá! (qué determinación).

-Ele.

Hoy. (microvideo)

Es usual que en un día libre (libre porque no me dio chance de ir a la univ por lo que fui a mi trabajo temprano y salí temprano) me ponga a hacer cosas como ver cortos y documentales en la tarde pero que siempre me quede dormida a la mitad. Estar a las 4 p.m. en mi cama es una sensación tan satisfactoria que es imposible no dormirse.

Nótese el balbuceo post-siesta.



-Ele.
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