Quien tenga una vida social abarrotada de contactos sabrá que siempre las mejores ocasiones se repiten con unos cuantos; quien esté solo en su isla sabrá que siempre existirá el Wilson* que le hará compañía. Y no son cosas que digo yo o que dice cualquier libraco de autoayuda, son actitudes propias del hombre (ampliamente explicadas por Aristóteles, por ejemplo.)
El punto es que encontrar a la persona con quien hagas "click" en varios aspectos de un momento a otro es algo más o menos difícil, conlleva mucho ensayo y error, pero no temáis: sí existe (y en ocasiones puede ser más de una). Tampoco desesperéis en la búsqueda: todo se ordena para que el momento suceda.
No he hablado mucho de "mis amigos" en mis publicaciones pero hoy me provoca.
![]() |
| Buñuel con Dalí en 1933 |
Hablo de mí
No me ufanaré de una vida hipersocial porque no la tengo, soy sociable, claro (y me divierto en twitter -uno de los fenómenos sociales por excelencia-) pero mentiría si digo que me la paso en reuniones con amigos y no paro de hablar con ellos. No.
De alguna forma prefiero "concentrarme" -cual perfume- en unas cuantas personas y así poder disfrutar mejor los momentos con ellas. Todo se resume a: prefiero la calidad que la cantidad.
Entendida mi afición cualitativa, prosigo.
Hablo de él
Así como Wilson le hizo muchísima más llevadera la vida al Náufrago, me gusta pensar que yo de alguna manera "tengo" la misma suerte. Y de hecho, si sigo la forma en cómo he llevado mis escritos sobre mis etapas desde aquél marzo, muchas se comparan con el mar. Entonces la situación es más redonda.
El punto es que hoy, luego ya de meses varios, me doy cuenta de que he pasado miles de horas riendo, cientos de horas hablando/pensando y docenas de horas compartiendo con un Wilson de carne y hueso (que irónicamente también quedó naufragando por ahí casi al mismo tiempo que yo).
Suelo ser escéptica cuando diviso a una persona que en apariencia tiene gustos similares y te dice "a mi me encanta eso también" pues no sé si lo dicen con sinceridad o por agradar. Pero luego de unas cuantas buenas coincidencias -uno que otro research del personaje- ya la cuestión pasa de luz amarilla a la verde. Tomé a Wilson y le estampé mi huella. Así es que se cierran estos no-pactos -como dice Aristotelín: la amistad no se decreta, no es un contrato (aunque Hobbes estaría en desacuerdo)-.
Volviendo a Wilson:
Ha sido muy divertido el trayecto con él durante estos meses de "amistad"**. Lo he leído padecer un par de veces, he escuchado y reído con sus miles de cuentos, he visto (¿o vivido?) en primera fila (y con un bol de cotufas en mano) sus nuevos desastres románticos; he disfrutado ayudándolo y aprendiendo de él unas cuantas cosillas; me ha hecho sufrir y hasta llorar.
Hemos madrugado hablando de temas banales y no banales que vamos subiéndole el nivel hasta sacarle algo de jugo. Ocurren esos episodios donde uno piensa algo que el otro está a punto de acotar o (más bizarro aún) uno le responde al otro mientras éste sólo ha formulado la pregunta es su mente. Tengo toda una carpeta llena de música vieja o nueva recomendada por él que suelo oír cuando estoy harta de mi viejo menú -síntoma que estás envejeciendo: no tienes ni puta idea de cuál es la música "actual" así que redescubres la antigua-
¿Ya mencioné que he reído hasta sentir que mis pulmones colapsarán? La acidez de sus comentarios es exacta aunque a veces hasta abusiva (como cuando comes mucho limón y aparecen llagas en la boca).
Wilson ha logrado crear en esta náufraga una especie de sentido de compromiso en temas donde nunca suele tenerlo (excepto en aquello de ser puntual, eso ya es un problema genético). Ha logrado subirle un nivel a la intensidad, riesgo, etc, de algunos temas (materia para otro post). Ha jurungado mis fibras (con todo lo intenso que esto puede sonar).
En fin, sinceramente, puedo decir que en todo este trayecto y en los momentos más ridículamente dramáticos he podido "pasarla bien" gracias a Wilson, colocado en su cajita, mientras me observa.
Podría seguir escribiendo, eso está claro; pero el resto de anécdotas y dudas me las reservo, quizás por ahora, quizás para siempre.
No sé -ni me interesa realmente- si esto seguirá o se terminará en breves días, mientras tanto:
Merci Wilson.
Mira, no me veas así ok. #tecomo ¡já!
-Ele.
*Se refiere a la pelota que acompañó al Náufrago en la película que lleva ese nombre ("Cast Away") protagonizada por Tom Hanks (sí, estoy explicando las cosas obviadas).
**Este término aún me parece poco ajustado a esta situación pues hay unos matices que sacan de contexto a la palabra "amigo". O es simplemente que yo jamás he tenido verdadero un amigo hombre, valga la redundancia.


5 comentarios:
Ele, yo creo que vas por un "buen" camino. A mi me paso eso hace como 2 años atrás y hasta la fecha seguimos siendo amigos, afortunadamente nosotros conectamos muy bien apesar de que tuvimos un comienzo medio extraño porque ninguno de los 2 se caía bien.
Ella ha sabido demostrar que puede ser mi amiga sin necesidad de darle el título ó la etiqueta, personalmente eso de "mejor amigo" ó "bff" me parece pavoso.. porque tarde o temprano se acaba. (ó por lo menos la gente termina distanciándose).
Es fino cuando tienes una persona con la que puedas hablar de TODO y casi que a diario de temas medios locos y de una manera diferente, yo con mi amiga soy de los que si estamos haciendo algo relevante nos avisamos, siempre riéndonos y jodiendo ..así no nos cansamos de nosotros mismos jaja.
Ella fue la que me impulsó a abrir la cuenta en Blogger entonces.. esta fuerte la cosa xd!
PEERO no me cierro a mis otros amigos, lo de nosotros (mi amiga y yo) es como una relación bien casual y bien chévere hahaha. Tu por tu lado tus cosas, yo por el mío igualmente y en las noches es a contarnos todo (bueno no todo, hay cosas que nos reservamos #normal).
Y ya.. escribí mucho. jaja
Gracias a esa Wilson que está ahí para calarse mis cosas. FIN :)
Creo en realidad que de lo que hablas es algo que nos ha sucedido a todos. Yo en lo personal creo que eso de mejores amigos entre hombre y mujer es algo que no se puede dar del todo, por que siempre hay esa tensión medio sexual, algo más como de pareja y no solo amigos. Sin embargo, puede ser que ocurra una excepción. Yo en lo personal no he tenido suerte con eso, siempre termino enamorándome de mi "mejor amiga", creo que por que al final eso es lo que buscas en una pareja, tu mejor amiga, alguien con quien llorar y reír, tener sueños juntos, etc etc. Tristemente cuando eso sucede, estás jugando con fuego, y fuego del que si te quema, y quema feo, Jeje. Lo que pasa es que si no funciona lo de más que amigos, eso se convierte en adiós pareja y adiós mejor amigo. Hablo por mi. Afortunadamente yo si tengo un Wilson que siempre ha estado allí para mi, la música... Es esa suave briza que te consuela cuando todo lo demás esta muy jodido. Vivan los Wilsons y viva la música.
Ele, me alegro mucho por tu experiencia. La verdad siempre he pensado que le mejor amigo de una mujer es un hombre porque las mujeres a vece no somos solidarias. También es cierto que hay cosas en las que un hombre nunca podrá saberte ayudar como podría hacerlo una mujer pero hay mujeres que prefieren el cerebro masculino y no el femenino, por lo que también depende del tipo de amistad y apoyo que busques.
Dicho esto, también sería interesante evaluar en dónde está la línea entre la amistad y como bien dices, ese "algo más" que existe que no puede ajustarse del todo al concepto de amistad. A veces las grandes relaciones románticas comienzan con una amistad y otras veces las grandes amistades sólo quedan en eso puesto que hay cosas que son incompatibles entre algunas personas pero algo de química tendrá que existir.
Sólo ustedes sabrán qué tipo de relación mantienen y cómo se sienten el uno hacia el otro, pero por tu forma de escribir a mí me suena más a amor romántico que a amor de amigos; en cualquier caso es algo positivo.
Pues sí, creo que todos merecemos tener a ese Wilson.
En mi caso mi Wilson ha sido el mismo desde hace unos 4 o 5 años. Es de esas personas con las que el “click” -como bien lo describes- es tan preciso que no ha resultado nunca una relación agobiante, hablamos varias veces a la semana pero no es a juro todos los días, él me cuenta sus cosas, yo las mías y luego a hablar de cosas que a ambos nos interesan -tanto triviales como de importancia- Mi Wilson, thank god, ha estado en las peores situaciones de mi vida. Así que concuerdo demasiado contigo a la hora de decir “Merci Wilson”.
Y bueno, he venido leyendo tu blog desde hace un tiempo, he ido escogiendo posts al azar y me he encontrado con cosas con las que me identifico demasiado, me he encontrado con esos posts de desahogo que más que para los lectores son para ti, y honestamente, me alegro muchísimo de que tengas tu propio Wilson que te logre dar calma y tranquilidad en los peores momentos (aún cuando lo logre con comentarios ácidos que confieso para mí también resultan el mejor entretenimiento)
Un saludo, seguiré leyendo el blog que es de lo más entretenido.
Victoria B.
Empiezo señalando que SÍ tuviste la suerte -como mencionas- de hacer de igual forma, llevadera la vida de este náufrago también. Posiblemente se me salgan por aquí algunas palabras que están destinadas más bien a un post para mi blog, pero bueno, oportunas de igual forma el que sean repetidas en un futuro por allá.
Así como quedé (¿o me dejaron?)naufragando a pocos días como tú quedaste también, debo decir que no sólo resultaste una bocanada de oxígeno en mi terapia intensiva, resultaste mucho más que eso. Pasados unos meses de aquel naufragio, he llegado al punto -y léase bien esto que pondré-, de dar gracias porque me hayan mandado al carajo; gracias a que mi novia de esos días me dejó, pude dar rienda suelta a no un abanico, sino a una cortina de vivencias, anécdotas, momentos, risas, conversaciones, reflexiones, sentimientos y emociones, que difícilmente nazca una parecida a diario en cualquier mortal. De haber estado con mi novia, hubiésemos compartido, claro está, pero jamás con esta intensidad, que resulta como un spa, un retiro a la porquería del día a día, un momento en donde se hace lo que ambos quieren hacer, y disfrutan exponencialmente de ello. Si ella no me mandaba al carajo, seguramente la mandaba yo, por los peos que me formaría por invertirte tanto tiempo y preocupación. Eso me alegra, eso me hace pensar que prefiero y elijo explotarme los cohetones en la mano y estar solo; pero, gozando de tu jodidamente espectacular amistad.
Un abrazo, Ele!
Publicar un comentario