Imagen del día.

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A 67 días del viaje...


Ya el drama del post anterior pasó; ese día había pasado tanto tiempo leyendo y averiguando, que me estresé totalmente. Leí las recomendaciones de quienes me escribieron y, luego de pensar en frío, retomé la investigación basándome en "si todos los hoteles tienen su lado oscuro, entonces busquemos el menos malo dentro de nuestro presupuesto". Al final quedamos entre el Holiday Inn y el Radisson, uno con casi 100$ de diferencia que el otro por noche. Aún no hemos dado el último paso porque ambos tienen pros y contras, pero estamos más inclinados por el Holiday Inn ya que es menos costoso, tiene mejor ubicación y la playa no se llena como la del Radisson con toda esa gente que viene de los cruceros (ocupan la playa y piscina del hotel). Igual, pasearemos mucho por Aruba, no estaremos tanto tiempo en el hotel, quizás disfrutemos de la playa en la tarde, cuando las palapas del carrizo ya estén desocupadas. Igual, como dicen por aquí, cualquier cosa será mejor que esa experiencia loca del puente del 24 de junio en Chichiriviche.

En otro orden de ideas, se me metió en la cabeza que quería estar más "fit" para el viaje -además de acelerar mi lento proceso de adelgazamiento- y por eso comencé a averiguar sobre cuáles ejercicios podía hacer. Una vez alguien comentó aquí sobre Insanity, pero de aquella no estaba tan interesada; el día que comencé a indagar, descubrí el P90X que son ejercicios que aumentan en intensidad y no dejan que el cuerpo se adapte (eso que ellos llaman el plateu). Vi cómo la gente se quitaba esa grasa "fofa" del cuerpo en 3 meses y me encantó. Busqué P90X en torrent y me bajé los videos. Lo malo es que para estos ejercicios necesitas mancuernas y otros equipos, así que seguí buscando hasta llegar a Insanity que también son ejercicios de intervalos con máxima intensidad. Lo que más me gustó de este último es que no se necesita equipamiento extra y que son 60 días (aunque me parece que es cosa de marketing eso del tiempo).


Para ponerlo "racista": P90X lo guía un blanco e Insanity lo guía un negro... Shaun T. me cayó mejor. De una vez busqué el torrent y me bajé los 8gb de la versión deluxe, que trae su calendario. Hace dos días comencé, y qué puedo decir: es la cuestión más terrorífica que he hecho en mi vida, jamás he sudado tanto como con esos videos del negro arrecho que a cada rato dice "dig deeper, push it", y yo que pensaba que los videos de "Zumba Power" me cansaban, ¡ja!, Zumba es un juego de embriones al lado de esto. Hoy desperté como si hubiese sido arrollada por una gandola en la bajada de Tazón. Lo que más me gusta es que la gente que hace ejercicio ahí en pantalla también sufre, recuerdo que en los 90, mi mamá hacía unos ejercicios en video (de "Cosmopolitan") y ahí todas las mujeres estaban perfectas, ninguna sudaba y todas con esos peinados abombados, sonriendo como si nada, eso me sacaba un poco de quicio: "¿por qué no sudan las malditas?", siempre me preguntaba. Me imagino que los productores de estos videos, con el tiempo, cambiaron a esta nueva estrategia "más real". El punto es que es muy divertido ver que la gente que hace ejercicio con Shaun T, no puede más y se lanza al piso a pedir piedad (así como yo ayer).

Es obvio que en 60 días no voy a estar flaca, pero sería fino ponerme un traje de baño y estar más cómoda que antes. Hablando de eso, estoy en la búsqueda del local o costurera que haga buenos y bonitos trajes de baño. Ayer vi varios modelos de bañadores en una pieza que me gustaron pero acá no encontré tiendas o diseñadores que me ofrecieran esto:


o así:



La búsqueda seguirá pero en físico por Caracas, iré a varias tiendas en Plaza las Américas, Chacao, etc. Y la cuestión no es que no haya buenos traje de baños acá, encontré bikinis hermosos en Lolita Colita, Penélope, Origami, Chanchan, etc. pero es eso, son bikinis... ellos y yo no nos llevamos bien.

Me estoy divirtiendo en toda esta búsqueda pre-viaje; siempre me gusta investigar, pensar que esto es lo mejor y descubrir que no. Aprender cosas útiles como que el número que aparece en el bloqueador solar indica cada cuánto tiempo debes echártelo para que haga efecto (por ejemplo, el de 60, cada 60 minutos) y que los bloqueadores mayores a 60 son un truco de mercadeo puesto que la fórmula de protección máxima es esa -según la dermatóloga de una chica que tiene un vlog-.

En fin, seguiré informando de estas nimiedades mías.

-Ele.

Infierno de hoteles - a 72 días del viaje.

Mi excitación con el tema de viajar a Aruba pasó de la extrema emoción a esta desesperante indecisión. Me refiero a que para dos neuróticos como nosotros se hace extremadamente difícil decidir cuestiones como elegir el hotel al que llegaremos. Justo ahora siento que me volveré loca, llevo más de 16 horas continuas viendo hoteles, precios y opiniones.


Yo soy una intensa usuaria de Google que de paso tiene resistencia para leer páginas y páginas de resultados. Eso está bien hasta que llegó al delicado límite de la cordura. Llevo ya más de una semana averiguando cosas de Aruba; comencé con la isla, las cosas de CADIVI, los datos básicos... luego me metí en el tema de los restaurantes con sus precios, las playas, los videos (los hermosos atardeceres), las actividades -no haremos tours, nunca disfruto los tours y casualmente Gabriel tampoco-, los vlogs y así hasta llegar al punto álgido: los hoteles.

Aprendí que Eagle Beach y Palm Beach son los lados de la isla en donde están los hoteles más famosos. Gabriel en su carta propuso ir los primeros días al Holiday Inn, comencé a investigarlo y me confundí pensando que el hotel era así todo rústico (tipo la horrible posada de Chichiriviche), luego me di cuenta que no era así. Sin embargo, había 121 opiniones que etiquetaban a este sitio como "pésimo", repitiéndose lo de que tratan mal a la gente - si nos vamos de aquí es para tener totalmente lo contrario-. Después, encontré un sitio a buen precio llamado Tropicana (antes llamado Aruban) pero comencé a leer los reviews y resulta que el hotel se está cayendo encima de sus huéspedes; que es súper viejo, que huele mal, que la piscina es terrible, que la cocina y demás cosas del cuarto están sucias, que una pareja tuvo que comprar su propio detergente y lavarlo todo porque la limpieza les dijo "ya está limpio, pueden pasar" (y les dio pena volver a reclamar); que una pareja neoyorquina reclamó por las cucarachas en su cuarto y el encargado dijo "las habrán traído ustedes" -¿cucarachas? no, gracias, ya tuvimos demasiadas en las vacaciones de Chichiriviche-. Vi el RIU, recomendado por varios, lo que no nos convence es que uno no puede simplemente reservar sin tener el régimen de "todo incluido"; vamos en plan de conocer y comer en otros sitios, pero a la vez de disfrutar las "facilidades" de un buen hotel, pagar un "todo incluido" nos ataría a comer siempre allá. Lo otro que no nos convence es que ambos nos inclinamos por una arquitectura más moderna y no tan rococó -aunque esto ya es algo que podría sacrificarse por la relación precios-beneficios-.

A la vez, vi los hoteles de lujo, los que se ven en fotos como un paraíso minimalista y cosmopolita; pues bien, comencé a leer los comentarios negativos (en tripadvisor.com) y encontré que por ejemplo en el Hyatt había "bed bugs" o chinches -luego googleé las fotos de gente picada con eso y quedé horrorizada al pensar que mis vacaciones arubeñas se arruinen porque un maldito chinche me picoteé la cara mientras duermo (o a Gabriel, que tiene un imán poderoso para las picadas)-.

tengo picazón psicológica al ver esto. En varios hoteles reportaron estos "chinches"

yo que le tengo aversión a los puntos o manchas, veo esto en mis piernas y me debilito toda.

¿ahora entienden mi drama?, aunque tengo la convicción que revisaremos cuidadosamente nuestra cama y esto no pasará.

Gabriel, que a veces tiene menos paciencia que yo, opinó que él no quiere fails y que fuéramos al Marriott, Renaissance o a un hotel bueno toda la semana; me metí en las críticas del Marriott y la más común es que no puedes dormir en paz porque al lado construyen el Ritz -googleé y descubrí que este año estará listo, así que quizás ya el ruido no es arrecho como antes-. En el Renaissance que las instalaciones son malas, que el personal es rudo -habrá que ver qué llaman ellos a ser "rudo"-, que las piscinas son pequeñitas, que había habitaciones sin ventana -¿qué?-, etc.

Averigué un hotel que me mojó la panty a penas lo vi: el Westin. Me emocioné demasiado, en el video de hace un año presentan las habitaciones con mil cosas como una máquina de café dentro del cuarto, sitio para conectar el iPod, tv plano (aunque muchos hoteles ya los tienen), doble salida de agua en la ducha, etc. Leí las opiniones y la mayoría decía que el hotel estaba sobrevalorado, que las habitaciones en realidad no habían sido profundamente renovadas sino que le habían echado un par de brochazos y ya -al estilo venezolano-, que no hay máquina de café ni para conectar el ipod, etc. Descartado. 

Me metí hasta a ver las opiniones de un hotel que está bien fuera del presupuesto, el Bucuti & Tara Suites, -550$ la noche- en incluso ahí encontré quejas del tipo: "llegué y no tenía habitación, nadie me resolvió el problema". Yo no me imagino llegar a un sitio así, habiendo pagado eso por adelantado, y que te digan que no tienes habitación. Luego del preinfarto que sufriría, le mostraría videos de Petare, Cotiza, El Rodeo, el Metro, el videoclip de Rotten Town, etc. al que atiende y le diría en un tono bien serio "amigo, yo vengo de aquí, ¿cuál es que es mi habitación?, gracias" -la mala fama puede que sirva en un momento como este-.

Otra cosa que me alarma es que en varios hoteles (incluido el Holiday Inn, Hyatt, Radisson, etc) es el rollo de las "palapas" o los tolditos de paja que hay en las playas. He leído en varios reviews que debes levantarte a las 5:30 - 7:00 A.M. para ir a hacer la cola y reservar uno. Fuck, eso sí me asusta y me caga mis ilusiones de despertarnos sin presión, desayunar, cambiarnos e ir alegremente a la playa. Gabriel se levanta todos los días 5:30 A.M. y sería más que absurdo que lo hiciera en las vacaciones. Una persona recomendó ir a las playas de otros hoteles buscando palapas ya que como las playas son públicas, puedes pagar para estar en un "toldito" de cualquier hotel. Esto debo investigarlo más a fondo, este detalle nos cagaría nuestras vacaciones.

Como se ve, el punto es que estoy bien perdida en estos momentos, o quizás tengo una sobredosis de información. Odio estar en esta posición, porque así fue cuando buscamos y buscamos sitios para pasar el puente y terminamos en la "Cucharachita Riviera". Creo que necesito una dosis de opiniones positivas para calmarme -y ojo, hay muchísimas más opiniones de "excelente" que "pésimo"-. Al menos hay un punto a favor en todo esto: Aruba sigue siendo una estupenda isla, y cualquier hotel de 3 a 5 estrellas supera con creces aquella infame posada, al menos, partiendo de eso, la estadía será "buena".

-Ele.

Y la sorpresa es...

Ya han pasado unos días desde que Gabriel me dijo para tomarnos un café luego del trabajo; casi una semana desde que me entregó una carta en la que hablaba sobre que habíamos empezado el año de una forma un tanto dramática (muy deprimidos por la economía, la inseguridad, y demás porquerías que lamentablemente cagan lo "bonito" de este país) y que nos estábamos presionando demasiado con nuestras altas expectativas. Seguí paseándome por sus hilarantes líneas (la carta parecía un post de su blog); en la carta decía que él había estado ocultándome un secreto por unos meses y haría un anuncio que me dejaría con la boca más abierta que Steven Tyler: Gabriel había comprado unos pasajes para irnos de vacaciones a Aruba.


Wait, what? Tuve que releer un poco eso, me parecía entre una broma, una ficción y un gesto jodidamente hermoso -el hombre más ácido y crudo que he conocido, prefería verme contenta y burbujeante que frustrada y deprimida, una sorpresa de este estilo tenía seguras probabilidades de lograrlo-; al terminar la carta, Gabriel, contento, me mostró el email de compra de los pasajes. Estaba tan en shock que me costaba procesar la información. En ese momento él me explicó ya con detalles cómo había sido todo ese trance de decidir un buen sitio para vacacionar y "olvidar el concepto de playa que tenemos" -refiriéndose a nuestras cortas y nada paradisíacas vacaciones-. Como buen neurótico que es, él buscó durante un tiempo los posibles sitios para vacacionar y luego de filtrar los destinos, concluyó en que Aruba tiene todo lo que buscamos: seguridad, buenas playas, gente atenta, variada comida, un vuelo corto y un ambiente agradable. Los precios no son baratos pero son pagables -igual este no sería un viaje desesperado para comprar gangas, tipo a Panamá, sino meramente de disfrute-.

Pondré en contexto a quien me lee. Para mí un sencillo evento como este es bastante grande. Seguro algunos compañeros están pensando "nigga, please, es solo Aruba", pues bien: primero, jamás he salido de Venezuela (mis padres son demasiado desorganizados y hace años que no nos vamos de vacaciones), y aunque Aruba se encuentra a 50 minutos de Maiquetía, es otro jodido país con otra cultura, otras reglas y otro ambiente; esta sería la primera vez. Asimismo, me voy con Gabriel, quien encaja exquisitamente con mi personalidad, así que no habrá ese rollo de incompatibilidad de planes, y quien además es mi leal compañero de guerra. Segundo, nos vamos por una semana, lo que nos da el tiempo mínimo para pasear y conocer la mayoría de los sitios recomendados por las docena de webs que hemos leído y amigos que han ido. Tercero, uno de mis escenarios mentales más rosas -de esos que el cine se ha encargado de tatuar en mi cabeza- era estar con mi novio en una isla perfecta, caminando por la orilla de la playa y luego ir a cenar en un lugar todo coqueto; también aplicaba la de estar en la playa tranquilos leyendo, oyendo música -la nuestra, no la impuesta por el grupito reggaetonero asentado a nuestro lado-, en una playa con arena blanca y agua cristalina, con unas tumbonas de calidad -no esas mierdas oxidadas que nos dieron en chichiriviche, tumbonas que eran la aldea del tétano- y como esas aspiraciones hay un sin fin; que esto -y más- pueda cumplirse en tan solo 76 días, me produce un orgasmo prolongado (que tengo desde el martes pasado).

Tenemos estos dos meses para prepararnos e informarnos sobre Aruba. Cuando Gabriel viajó a España y a Londres lamentó no haber investigado profundamente sobre los destinos, pero de aquella el fue solo así que esta vez le sacaremos el jugo a la web; y es que queremos llegar allá y aprovechar todo lo que pueda haber, no solo quedarnos encerrados en el resort -que aún no hemos decidido exactamente cuál será-; queremos pasear y como no hay ese rollo de ladrones y secuestradores, pues con toda la libertad del mundo podré documentar el viaje a mi antojo (quiero tener un buen archivo de esto).

Mi nivel de excitación sigue golpeando el número 10, voy a tener que abrir más niveles para no explotar. Si ya estaba contenta con la idea de pasar unas "largas" vacaciones con Gabriel en algún lugar de Venezuela, saber que voy a estar ahora en Aruba, es lo más perfecto que puedo pensar. Solo debo sobrevivir 76 días en este rotten town para meterme en ese paréntesis de 7 días. 

Así que si alguien que lee esto ha ido a Aruba, sírvase de comentar, que ando en mi etapa de investigación profunda y tiene toda mi atención.

Happy island, nos vemos en mayo.

#memojé

-Ele.

Stand Vid Comedy - Ep.27 "Realidad profesional"


Para iniciar la tercera temporada tocamos un tema bien curioso en nuestro país -y quizás en los países de esta región, no lo sé- y es sobre el valor real del título o la carrera universitaria, y cómo, a falta de meritocracia, algunos sin casi estudios y ejerciendo labores "sencillas" pueden tener más dinero que ingenieros, licenciados, etc. Es la sociedad al revés, en la que cada quien eventualmente se deja de ideas (o ideales) y comienza a trabajar en lo que da dinero, así sea un oficio jamás pensado. Espero que no se depriman cuando vean esto, están advertidos.



Acá unos lindos fotogramas:











-Ele.

Lo mejor de Febrero

A parte de los carnavales, lo mejor de este mes debe ser la noticia que me dieron hoy; quizás se lleve el premio a la mejor noticia-sorpresa del año. Pronto haré un post sobre eso. Mientras, estoy pasando el shock. 


-Ele.

Flyer - Stand Vid Comedy - Ep.27 "Realidad profesional"

clic para verlo en grande 

Nuevo año, nuevo episodio y nueva temporada. Como todo es nuevo, también fue bueno cambiar un poco el diseño de los flyers, creo que para esta nueva temporada me daré la libertad de jugar más con los colores y eso, vamos, que ya todo el mundo sabe que nosotros somos en blanco y negro.

Advierto que este episodio será ácido por excelencia, y quizás es mejor verlo sin estar deprimido. Se estrena este 29 de febrero. Pendientes.

-Ele.

Noche de mierda.

Imagino que estoy en la bajada de la montaña. 
Me deprime profundamente vivir en Venezuela.
Esto lo resume todo.

-Ele.

Carnavales

Me gustan cómo empiezan estas cosas, me gusta esperar la fecha y hacer mis posibles planes sabiendo que quizás no se cumplan, que quizás se nos ocurra algo mejor. Desde hace casi dos años, es divertido cómo abordamos los momentos en los que estamos libres y sobrentendemos que la pasaremos juntos, porque queremos, porque es lo que más nos gusta hacer. Antes, de amigos, hacíamos planes que casualmente coincidían, ahora somos un poco más directos pero igual hay esa suerte lúdica en el medio.

Esta vez la de la invitación al correo fui yo. Son esas pequeñas bromas que pensamos en un minuto y debemos hacerlas, la idea es sorprender al otro. Al terminar la travesura, se espera pacientemente la reacción y se disfruta el resultado.

él pensó por unos segundos que era una invitación formal, de algún sitio, #win.

Yo siento que me fui de viaje, y no solo* porque estuve fuera de mi casa por varios días sino porque estuve o en un ambiente distinto, -con sus eventuales toques de realidad caraqueña como lo son caminar apresuradamente, en la noche, del estacionamiento al edificio o estar pendiente de las motos que sospechosamente abordan a la gente-. Me encerré en una burbuja que comenzó desde el viernes a las 5 P.M. y terminó el martes a las 8 P.M. pero que me gustaría haber extendido muchísimo tiempo más, porque fue necesaria pero no suficiente.

Es graciosa mi transformación en el tiempo: de pequeña odiaba todas estas convenciones sociales que nos daban días libres porque eran días en los que no iba al colegio -amaba ir al colegio o quizás detestaba quedarme en casa encerrada comiendo-; con el tiempo las antípodas se tocaron y se confundieron de sitio, ahora espero con ansias esos días en los que las costumbres le sueltan las amarras empresariales a los "empleados" y así puedo disfrutar muchas horas de calidad con quien mejor me siento.

Teníamos una agenda para estos días: veríamos varias películas en casa, escribiríamos y grabaríamos un episodio (porque somos extraños, nos gusta atarnos a eso e invertirle tiempo sin haber recibido un bolívar del asunto), saldríamos al cine, cocinaríamos mini-pizzas (el plato oficial de carnaval), dormiríamos -mucho, como morsas-, no faltarían los amoríos espontáneos, claro; también veríamos Tv, saldríamos a hacer ejercicio y demás cosas cotidianas que nada tienen de impactantes pero que son jodidamente geniales hacerlas en conjunto.

De todo lo que queríamos hacer, el ejercicio quedó excluido, de resto tuvimos unos relajados días, charlando y riendo -a veces hasta sin poder respirar-. Resumiré paupérrimamente: nos volvimos expertos en hacer mini-pizzas, ya el último día el plato nos salió en pocos minutos. Luchamos por mantenernos despiertos al mediodía mientras la película iba por la mitad, pero nos vence estar en horizontal y comienza la proyecció de "qué pasó, chica, tienes sueño, ¿verdad?" cuando es el otro quien quiere abrazar la almohada y dormir. El domingo nos preparamos para salir de la cueva y fuimos al cine, teníamos pendiente ver "La chica del dragón tatuado" y la película no nos defraudó, pero sí lo hizo ese terrible local de comida al que jamás volveremos a ir, qué asqueroso el sabor de un sushi hecho un domingo de carnaval por unas manos obstinadas del trabajo.

Al menos la noche del domingo tuvo un buen final, quién diría que me dormiría primero, agotada, suelo ser de quienes se quedan despiertas luego de una tanda wild-on, pero esa noche caí de una hasta el día siguiente. Utilizamos los días restantes para grabar el nuevo episodio. Los Stand Vid Comedy aún tienen ese saborcito de solo-amistad que había al comienzo, o al menos, siempre recordamos cuando grabar era la tácita excusa para vernos cada fin de semana -aunque el modus operandi nos duró hasta el 6to episodio-. Luego, la mañana del martes estuvo cargada de esas charlas en las que nos planteamos qué haremos con todas esas cosas que deseamos, son esos momentos de catarsis en los que nos motivamos o nos hundimos. Igual nunca faltan las bromas, los chistes ácidos y las risas... jamás faltan las risas. Nos burlamos de nosotros mismos, es lo que podemos hacer mientras tanto.    

Para nada me quejo de mi descanso, fue perfecto, fue un verdadero retiro de mi bullicioso entorno. Fueron esos días divinos que dejan las ganas de salir corriendo a buscar el calendario para ver cuándo se repetirán. Adoro pasar mis días con Gabriel, creo que no hay nada más complejo y entretenido que supere lo exquisito que me siento estando con él; por eso, no creyendo en todas esas cuestiones religiosas, espero impacientemente Semana Santa; esto es lo bueno -y malo- de ser un país tercermundista que celebra mil cosas, hay tiempo libre que jode y eso, en este momento de vida, es estupendo. Jueves Santo, aquí te espero.  

-Ele.

*La junta directiva de "Elena en vacaciones" decidió dejar de acentuar el "sólo" que se refería a "solamente", y se ceñirá a la decisión de la RAE en el 2010. Abajo la bandera rebelde.

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